Para Ambientar
Su furia comenzaba con escalofríos, rechinar de los dientes y un color púrpura en la cara, ya que literalmente se les “calentaba la cabeza”, y culminaban con una gran rabia incontrolable acompañada de gruñidos y aullidos
Hoy en día, la palabra ‘berserk’ se usa para describir a cualquier persona en un estado irracional, con mente agitada que no puede o no logra controlar sus acciones.
El significado de la palabra se originó con los berserker vikingos, los feroces guerreros conocidos por luchar en una especie de trance de furia incontrolable, y aparentemente fueron capaces de realizar imposibles proezas de resistencia sobrehumana.
En el folclore nórdico medieval y en la historia alemana, los berserkers fueron descritos como miembros de una pandilla de guerreros rebeldes que adoraban a Odín, el dios nórdico supremo,
y fueron asignados como guardaespaldas y “tropas de choque” para las cortes reales y de la nobleza, que infundieron miedo entre quienes se encontraban. Agregando a su ferocidad, y con el fin de intimidar al enemigo,
cuando luchaban usaban pieles de osos y lobos, dándoles el nombre de Berserker, que en nórdico antiguo significa “abrigo de oso”.
La furia de los berserkers comenzaba con escalofríos, rechinar de los dientes y un color púrpura en la cara, ya que literalmente se les “calentaba la cabeza”, y culminaban con una gran rabia incontrolable acompañada de gruñidos y aullidos.
Ellos mordían sus escudos y roían su piel antes de lanzarse a la batalla, hiriendo, mutilando y matando indiscriminadamente todo cuanto estaba a su paso.
Remontándose al siglo IX, se decía que los guerreros nórdicos berserkers eran capaces de hacer cosas que los humanos normales no podrían. Según una antigua leyenda, eran indestructibles y ningún arma podía sacarlos del trance.
Eran descritos como inmunes al fuego y al golpe de una espada, continuando con su ataque a pesar de estar lesionados. El historiador y poeta islandés Snorri Sturluson (1179-1241) hizo una descripción en su saga Ynglinga:
“Sus hombres (de Odin) se precipitaban sin armadura, eran tan locos como perros o lobos, mordían sus escudos y eran fuertes como osos o bueyes salvajes, mataban gente de un golpe, y no los podía vencer ni el fuego ni el hierro”.
Se cree que esta historia en parte es cierta, y que su estado de trance realmente les impedía sentir dolor hasta después de la batalla.
Algunos investigadores creen que simplemente se inducían en una histeria antes de luchar; otros sostienen que eran brujos, que consumían drogas o alcohol, e incluso que eran enfermos mentales, con obsesión o estrés postraumática, lo que explicaría ese comportamiento. Algunos botánicos afirmaron que el comportamiento de los berserkers pudo haber sido causado por ingerir la planta conocida como mirto, una de las principales especias de las bebidas alcohólicas escandinavas.
Otras teorías más esotéricas rodean las creencias sobrenaturales. Por ejemplo, algunos eruditos afirmaron que los vikingos creían en la posesión de espíritus, y que estaban poseídos por espíritus de lobos u osos. De acuerdo con algunos teóricos, los berserkers aprendieron a cultivar la capacidad de permitir que los espíritus animales se apoderaran de sus cuerpos durante una pelea (un ejemplo de totemismo animal), que también implicaba beber la sangre del animal con el que deseaban ser poseídos.
En 1015, Jarl Eiríkr Hákonarson de Noruega declaró ilegales a los berserkers, y la Grágás, el código de ley medieval de Islandia, sentenció a sus guerreros a la ilegalidad. Para el siglo XII, las pandillas guerra|eras de berserkers habían sido disueltas completamente.
LAS VALQUIRIAS ( o Valquirias)
Son diosas de la mitología nórdica, hijas de Odín y poderosos espectros guerreros.
Tienen el aspecto de una joven y bella guerrera nórdica; alta, con marcada musculatura, ojos grandes y azules, cabello rubio, largo y trenzado. Les gusta ir ataviadas con cascos de guerra con cuernos.
servían a Odín bajo el mando de Freyja,
Suelen cabalgar a lomos de caballos voladores y son unas amazonas fabulosas. Son hábiles con la lanza, con el arco y con la espada. Su fuerza es sobrehumana, divina, al igual que su resistencia y agilidad.
Habitan entre el plano de los vivos y el de los dioses, conocido como Asgard. En este plano existe un lugar llamado Valhalla, el salón de los muertos en combate, donde son recibidos los héroes que perecen durante una batalla.
Las valquirias presienten la muerte de los guerreros valerosos, de modo que cuando se libra una batalla se presentan en el plano de los vivos. Desde el cielo contemplan la lucha y cuando ésta llega a su fin las valquirias eligen a los muertos que serán conducidos hasta el Valhalla.
Pero no sólo acompañan a los muertos en su viaje a Asgard, sino que también los cuidan durante su estancia en el Valhalla, tal y como lo dispone Odín.
Las valquirias están capitaneadas por Brunilda, la más fuerte y poderosa de las valquirias. Cuando descienden de los cielos y encuentran una batalla Brunilda las dirige y las lidera.
Brunilda tiene la capacidad de convertir a las valquirias en musas de la guerra, inspirando a los guerreros para luchar, aumentando su sed de sangre, y haciéndolos entrar en frenesí, de manera que no sienten dolor ni sangran por sus heridas. Una vez termina el combate el frenesí desaparece y el guerrero muere.
Se dice que algunas valquirias pasan grandes temporadas en el plano terrestre, dejando su habitual forma de guerrera espectral para vivir bajo la forma de un enorme y bello cisne.
en la mitología nórdica. Su propósito era elegir a los más heróicos de aquellos caídos en batalla y llevarlos al Valhalla donde se convertían en einherjar. Esto era necesario ya que Odín precisaba guerreros para que luchasen a su lado en la batalla del fin del mundo,
el Ragnarök. Su residencia habitual era el Vingólf, situado al lado del Valhalla. Dicho edificio contaba con quinientas cuarenta puertas por donde entraban los héroes caídos para que las guerreras los curasen, deleitasen con su belleza y donde también "sirven hidromiel y cuidan de la vajilla y las vasijas para beber".
Parece, sin embargo, que no existía una distinción muy clara entre las valquirias y las nornas. Por ejemplo, Skuld es tanto una valquiria como una norna, y en la Darraðarljóð (líneas 1-52), las valquirias tejen las redes de la guerra.
De acuerdo a la Edda prosaica (Gylfaginning 35), "Odín les manda valquirias a todas las batallas. Asignan la muerte a los hombres y gobiernan la victoria. Gunnr y Róta (dos valquirias) y la norna más joven, llamada Skuld, siempre cabalgan para elegir quién deberá morir y para gobernar las matanzas".
Además, la licencia poética permitió que el término 'valquiria' se aplicase también a mujeres mortales en la poesía en nórdico antiguo, o citando la Skáldskaparmál de Snorri Sturluson en lo que respecta a la utilización de varios términos para las mujeres:
YGGDRASIL
es un fresno perenne: el árbol de la vida, o fresno del universo,
en la mitología nórdica. Sus raíces y ramas mantienen unidos los diferentes mundos: Asgard, Midgard, Helheim, Niflheim, Muspellheim, Svartalfheim, Alfheim, Vanaheim y Jötunheim. De su raíz emana la fuente que llena el pozo del conocimiento, custodiado por Mímir.
A los pies del árbol se encontraba el dios Heimdall que era el encargado de protegerlo de los ataques del dragón Níðhöggr y de una multitud de gusanos que trataban de corroer sus raíces y derrocar a los dioses a los que este representaba.
Pero también contaba con la ayuda de las nornas que lo cuidaban regándolo con las aguas del pozo de Urd. Un puente unía el Yggdrasil con la morada de los dioses, el Bifröst, el arco iris, todos los dioses cruzaban por él para entrar en el Midgard.
Yggdrasil rezuma miel y cobija a un águila sin nombre que entre sus ojos tiene un halcón que se llama Veðrfölnir, a una ardilla llamada Ratatösk, a un dragón llamado Níðhöggr y a cuatro ciervos, Dáinn, Dvalin, Duneyrr y Duraþrór. Cerca de sus raíces habitan las nornas.
Los Nueve Reinos o Mundos del Yggdrasil
Para los nórdicos, el mundo del hombre era nada más una rama del gran Yggdrasil, el fresno del mundo. Nueve mundos posee Yggdrasil, y por ellos pasó Odín antes de obtener el secreto de las runas.
El árbol se divide en tres partes: Niflheim (raíz), Midgard (tronco) y Asgard (copa). Se puede notar en esto la representación del ciclo de nacimiento, vida y muerte que ya se siente en las nornas.
Las raíces son tres. La primera se dirige hacia la Fuente de Hvergelmir. La segunda a la fuente de Mimir. La última a la Casa de las Nornas, el Destino. Los mundos son los siguientes por orden ascendente:
Helheim, el Reino de los muertos.
Svartálfaheim, el Reino de los elfos oscuros
Niflheim, el Reino de las nieblas y el terror.
Jötunheim, el Reino de los gigantes.
Midgard, el Reino de los hombres (también conocido como Mannaheim)
.
Vanaheim, el Reino de los vanir (la tribu de los dioses de la naturaleza y de la fertilidad).
Alfheim, el Reino de los elfos de la luz (también conocido como Ljusalfheim).
Asgard, el Reino de los dioses (Aesir).
Muspelheim, el mundo primordial de fuego, allí se encuentra el Ginnungagap.