Ya puedes ser un flamante actor o el empresario de moda, que si te tiene que tocar, te toca. A lo largo de la historia, son muchos los personajes que se han muerto de la forma más absurda.
1.- Isadora Duncan, una de las bailarinas y coreógrafas más importantes de todos los tiempos, murió en accidente de automóvil en Niza. Se estranguló con la larga chalina que llevaba alrededor de su cuello cuando se enredó en la llanta del vehículo.
2.- El dramaturgo Tennessee Williams murió en el cuarto de baño de un hotel cuando, al intentar abrir un frasco de pastillas con la boca, se atragantó con él y se ahogó.
3.- Atropellado por un tranvía. Así falleció Antonio Gaudí, el genial arquitecto de obras como la Sagrada Familia de Barcelona. En realidad, sobrevivió al accidente, pero los transeúntes lo tomaron con un mendigo por sus ropas desgastadas y no lo llevaron al hospital de inmediato. Cuando llegó, ya era demasiado tarde para salvarle la vida.
4.- Atravesó mares tempestuosos durante años y sobrevivió, pero tuvo la mala suerte de meterse en medio de un enfrentamiento entre tribus indígenas en Filipinas. Ese fue el triste final del explorador Fernando de Magallanes.
Poco antes del fatídico accidente, el oráculo le vaticinó que moriría aplastado por una casa. Por ese motivo, Esquilo huyó de la ciudad. Sin embargo, el gran representante de la tragedia griega falleció al ser golpeado por el caparazón de una tortuga que fue soltada por un buitre desde el aire.
5.- Las causas del fallecimiento no están del todo claras, pero se apuntan a que Federico I Barbarroja, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, murió cuando, acalorado tras cabalgar, quiso refrescarse en un río. El peso de la armadura lo hundió.
6.- Fue uno de los filósofos más eminentes de su época; no obstante, Francis Bacon no lo pensó mucho cuando, para comprobar si el frío retrasaba la descomposición de los cadáveres, mató un pollo y salió a enterrarlo al campo. Fue después de una nevada. Murió de una grave pulmonía.
7.- Su reputación se fue en el momento en el que salieron a la luz los detalles de su muerte. Dicen las malas lenguas que el presidente francés Félix Faure murió de una apoplejía justo al alcanzar el cénit practicando sexo oral en su despacho con su amante Marguerite Steinheil.
8.- Se dice que Jack Daniel, el fundador de la famosa destilería de whisky, murió un día que, al intentar abrir su caja fuerte, se dio cuenta de que no recordaba la combinación. La pateó enfurecido y se lastimó el dedo gordo del pie. La infección le causó la muerte.
1.- Isadora Duncan, una de las bailarinas y coreógrafas más importantes de todos los tiempos, murió en accidente de automóvil en Niza. Se estranguló con la larga chalina que llevaba alrededor de su cuello cuando se enredó en la llanta del vehículo.
2.- El dramaturgo Tennessee Williams murió en el cuarto de baño de un hotel cuando, al intentar abrir un frasco de pastillas con la boca, se atragantó con él y se ahogó.
3.- Atropellado por un tranvía. Así falleció Antonio Gaudí, el genial arquitecto de obras como la Sagrada Familia de Barcelona. En realidad, sobrevivió al accidente, pero los transeúntes lo tomaron con un mendigo por sus ropas desgastadas y no lo llevaron al hospital de inmediato. Cuando llegó, ya era demasiado tarde para salvarle la vida.
4.- Atravesó mares tempestuosos durante años y sobrevivió, pero tuvo la mala suerte de meterse en medio de un enfrentamiento entre tribus indígenas en Filipinas. Ese fue el triste final del explorador Fernando de Magallanes.
Poco antes del fatídico accidente, el oráculo le vaticinó que moriría aplastado por una casa. Por ese motivo, Esquilo huyó de la ciudad. Sin embargo, el gran representante de la tragedia griega falleció al ser golpeado por el caparazón de una tortuga que fue soltada por un buitre desde el aire.
5.- Las causas del fallecimiento no están del todo claras, pero se apuntan a que Federico I Barbarroja, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, murió cuando, acalorado tras cabalgar, quiso refrescarse en un río. El peso de la armadura lo hundió.
6.- Fue uno de los filósofos más eminentes de su época; no obstante, Francis Bacon no lo pensó mucho cuando, para comprobar si el frío retrasaba la descomposición de los cadáveres, mató un pollo y salió a enterrarlo al campo. Fue después de una nevada. Murió de una grave pulmonía.
7.- Su reputación se fue en el momento en el que salieron a la luz los detalles de su muerte. Dicen las malas lenguas que el presidente francés Félix Faure murió de una apoplejía justo al alcanzar el cénit practicando sexo oral en su despacho con su amante Marguerite Steinheil.
8.- Se dice que Jack Daniel, el fundador de la famosa destilería de whisky, murió un día que, al intentar abrir su caja fuerte, se dio cuenta de que no recordaba la combinación. La pateó enfurecido y se lastimó el dedo gordo del pie. La infección le causó la muerte.