La literatura, el cine y sobre todo con la aparición del gore y el terror, nos llenaron de historias sobre vampiros, monstruos sensuales y chupadores de sangre que aterrorizaron a muchos pueblos pequeños y aldeas. Pero, ¿sabía usted que la realidad está llena de "vampiros" también? Bien, tal vez ellos no se conviertan en murciélago, pero sí comparten la característica más importante y conocida con estos personajes ficticios: la sed de sangre.
El Vampirismo clínico es la enfermedad mental caracterizada por la excitación sexual asociada con una necesidad compulsiva de ver, sentir o ingerir la sangre existiendo o no el autoengaño creencial de ser un vampiro.
10. Fritz Haarmann

Apodado el "El Vampiro de Hannover" este alemán asesinó a principios del siglo XX a por lo menos 27 varones adolescentes, a los cuales confesó luego haber seccionado la carótida con un mordisco, antes de ser descubierto en 1925 cuando fue juzgado y ejecutado mediante decapitación. Una vez muertos, deshuesaba a sus víctimas y vendía sus trozos de carne asegurando que eran de cerdo o de caballo. Regalaba los huesos de sus víctimas asegurando que eran de caballo, si bien su tamaño y su blancura despertó las sospechas de los vecinos de Hannover. Fue por esto que acabó por arrojar los huesos al río.
9. Bela Kisz

Este húngaro fue descubierto cuando se fue a la guerra y dos años después, en 1916, no volvió. Al entrar las autoridades en sus propiedades descubrieron dos barriles metálicos con los cuerpos de su mujer y su vecina. Posteriormente, encontraron otros diecisiete barriles más con otras tantas mujeres en su interior que habían sido estranguladas; además, presentaban unas heridas en el cuello y no se halló ni una gota de sangre en sus cuerpos. Bela Kisz nunca fue encontrado, y se le consideró un desaparecido de la guerra aunque existe la sospecha que desertó de las filas y luego se alistó en la Legión Extranjera o emigró a América.
8. Allan Menzies
Es un "vampiro" que surgió recientemente influenciado de forma directa por el cine. Se trata de un joven escocés de 22 años adicto al cine que se obsesionó con la película "Queen of the Damned" ("La Reina de los Condenados"

de Michael Rymer (2002)basada en la novela homónima de Anne Rice, según declaró posteriormente a su detención tras matar a Thomas McKendrick (un amigo de 21 años que le facilitó la película por primera vez), vio la película más de cien veces durante ese mes y al final hizo un pacto con Akasha, la vampiresa interpretada por la fallecida cantante estadounidense Aaliyah, para que le convirtiera en inmortal si mataba a alguien. Cuando un día su amigo se burló e hizo comentarios sexuales sobre la actriz, Allan se abalanzó sobre él, le asestó 42 puñaladas y le destrozó la cabeza con más de 10 martillazos; finalmente se bebió su sangre y comió parte de su cerebro. Durante el juicio no se mostró arrepentido en ningún momento e insistía en haberse convertido en un vampiro inmortal; el juez dictó la sentencia en 2003 condenándolo a cumplir al menos 18 años en prisión sin posibilidad de salir en libertad condicional, opinando que era "un demonio, violento y altamente peligroso, no apto para estar en libertad". Este individuo apareció muerto en su celda dándose la noticia el 15 de noviembre de 2004. Se cree que se quitó la vida.Peter Kürten

Este alemán, más conocido como "El Vampiro de Düsseldorf", inició sus actividades muy joven, torturando y matando a animales. A los cinco años intentó ahogar a un compañero mientras jugaban en una embarcación y a los nueve años preparó un accidente en el que murieron dos muchachos. Pese a sus maneras apacibles y su aspecto imperturbable y pese a ser considerado por sus vecinos como una persona seria, honesta y amable, fue condenado por diversos delitos como robo, asalto o deserción de sus obligaciones militares. Su primer homicidio, una niña de ocho años, tuvo lugar en 1913, y al final de su vida fue acusado de nueve asesinatos y siete intentos de asesinato. Murió sin arrepentirse de sus actos y sin sufrir remordimientos por ellos. Su pasión por la sangre le hizo decir antes de ser guillotinado: "Después de que me decapiten, podré oír por un momento el sonido de mi propia sangre al correr por mi cuello. Ese será el placer para terminar con todos los placeres".
6. Philip Onyancha

Con un saldo de entre 15 y 20 asesinatos, Oyancha Felipe de 32 años confesó a la policía de Kenia que había matado y bebido la sangre de sus víctimas, supuestamente como parte de un ritual de culto. Sus víctimas eran mujeres y niños, y afirma haber cometido sus crimenes bajo la influencia de espiritus malignos que alimentaban su sed de sangre. Declaró haber atacado a mujeres porque eran más fáciles de someter y según su propia confesión, fue iniciado en el culto a la sangre por una profesora que le inició en este tipo de rituales, y afirma haber tenido como objetivo matar a 100 personas en total.
5. Marcelo de Andrade

Hijo de inmigrantes pobres, se crió en el barrio de Río de Janeiro, Rocinha. Cuando era niño, había sido víctima de abuso físico y sexual, ademas de vivir en la completa miseria. Alrededor de abril de 1991, comenzó una matanza que iba a durar nueve meses y un saldo de 14 víctimas, todos chicos jóvenes pobres. Violó a cada una de sus víctimas y confesó haber bebido su sangre, afirmando que lo ha hecho con el fin de "llegar a ser tan hermoso como ellos". También dijo "Yo prefería los niños pequeños porque se ven mejor y tener una piel suave. Y el sacerdote dijo que los niños automáticamente van al cielo si mueren antes de los trece. Así que les hice un favor". Marcelo pertenecía a una secta cristiana, era un ávido creyente y que adoraba a su propia madre como una santa. Ahora está en un asilo psiquiátrico, después de haber sido capturados después de escapar, en 1997.
4. Andrei Chikatilo

Hombre con problemas sexuales, impotente, vivió en Rostov del Don, una ciudad a unos 800 km de Moscú, donde atrajo principalmente a sus víctimas. Actuaba principalmente en estaciones de ferrocarril y de autobuses. Después de doce años de actuar impunemente, finalmente fue descubierto en 1990. Sabía como hablar a los niños, él mismo había sido maestro y tenía dos hijos. El modus operandi era siempre el mismo, sus víctimas siempre se encontraban en los bosques, con indicios de violencia y sadomasoquismo. Casi todas las víctimas sufrían la mutilación de los ojos. A las adolescentes o chicas jóvenes les seccionaba los pechos o los pezones, ya fuera con sus afilados cuchillos o con los dientes. El útero era extirpado con tal precisión que todos los cirujanos de la provincia de Rosstov pasaron a ser sospechosos en potencia. Además practicaba actos de canibalismo, en sus declaraciones confesaría que le gustaba tragarse las partes del cuerpo más blanditas y el placer de beber su sangre hacia que tuviera orgasmos.
3. Nico Claux

Nicola Claux fue un empresario fúnebre en el momento de su detención, en 1994. Al ser interrogado, confesó asesinato y saqueo de tumbas. Cuando su apartamento fue registrado, la policía encontró restos óseos no identificados y sangre robada del banco de sangre local. Un confeso caníbal, Claux a comía tiras de carne cortadas de los cadáveres a los que tuvo acceso como empresario. Claux fue declarado culpable de un cargo de asesinato y condenado a 12 años de prisión, a pesar de los debates sobre si estaba o no en su sano juicio como para ser considerado responsable de sus actos. Después de estar condenado siete años, fue liberado en marzo de 2002. Actualmente divide su tiempo entre la pintura, la elaboración de tatuajes e Internet, donde despliega su arte a travez de su sitio web. “Hay un paralelo entre el arte y la muerte. Ambos son cuestión de estética y ambos proporcionan sentimientos divinos. El arte es creación y el asesinato aniquilación. La creación y la destrucción provienen de las mismas manos”, concluye este singular artista del crimen.
2. Daniel y Manuela Ruda

Pertenencientes a un grupo de extrema derecha, se definen como neonazis y satánicos. Manuela Ruda, una joven alemana de 23 años, y su marido, Daniel, asesinaron así a su amigo Frank Hackert. Él le golpeó con un martillo. Ella le asestó 66 puñaladas. Tal y como les había dictado Satán. "Estábamos sentados en el sofá y, de pronto, Daniel se puso de pie. Golpeó con el martillo a Frank. Mi cuchillo brillaba y escuché una voz que decía: apuñálale en el corazón. Se lo clavé. Vi una luz a su alrededor. Era su alma, que había salido del cuerpo. En ese momento, recitamos una letanía satánica”. Después grabaron un pentagrama invertido, el símbolo del diablo, en el pecho de la víctima, recogieron su sangre y se la bebieron. Para terminar, hicieron el amor dentro del ataúd que Manuela utilizaba para dormir. Mientras esto sucedía en el siniestro apartamento de la pareja, su madre había recibido una carta en la que su hija le hacía una confesión: “No soy de este mundo. Debo liberar mi alma de la carne mortal”. Temiendo lo peor, la mujer acudió a la policía. En el piso, la escena era dantesca. Cuchillos y machetes en las paredes, imitaciones de cráneos humanos por todas partes, objetos para el culto satánico y una lista de 15 posibles víctimas. Se buscó a los asesinos por todo el país y aparecieron, finalmente, en la ciudad de Jena. Durante el juicio, negaron cualquier responsabilidad: “No fue un asesinato, sino una ejecución. Satán nos lo ordenó. No podríamos ir al infierno a menos que lo hiciéramos”. Donde sí fueron es a la cárcel. Pasarán entre rejas 13 años (Manuela) y 15 (Daniel), con tratamiento psiquiátrico incluido.
1. Richard Chase

Desde muy joven, Chase fue conocido por su conducta psicótica con rasgos de apatía y con otros de agresividad. A los 21 años, se va de casa para compartir piso con unos amigos. Allí, continuamente drogado, empieza a obsesionarse con la idea de que una organización criminal trata de acabar con él. Poco tiempo después, se afeita la cabeza y acude asustado al médico alegando que su cráneo se está deformando poco a poco y los huesos le agujerean la piel. Al mismo tiempo dice sentir que se muere porque alguien le ha robado la arteria pulmonar, y creía que su sangre se estaba volviendo polvo y que necesitaba otra más fresca para sobrevivir. Descuartizaba perros, gatos y vacas para beber su sangre y vísceras mezcladas con Coca-Cola a modo de cóctel, estando convencido que a causa de la falta de sangre, su estómago se empieza a pudrir, su corazón disminuye de tamaño y que los distintos órganos se desplazan en su interior. Luego dejo esta practica con animales y lo llevo a personas. Mato alrededor de 6 personas entre las que se encontraban niños, se bañaba en su sangre, ingería sus viseras y sodomizaba a los cadáveres.
En el juicio trata de justificar sus macabros crímenes diciendo que unas voces de seres extraterrestres y otras criaturas lo acosaban contínuamente obligándole a matar. Termina suicidándose en su celda a los 29 años.
++ BONUS ++
Vlad Tepes (Vlad Dráculea)

Vlad III, el Empalador (en rumano, Vlad Ţepeş) fue Príncipe de Valaquia (hoy el sur de Rumania) entre 1456 y 1462. Se cree que Vlad Draculea fue el personaje en el que el escritor irlandés Bram Stoker se inspiró para crear a su personaje el vampiro Conde Drácula. Como su apodo Tepes indica, tenía predilección por el empalamiento, una técnica de tortura y ejecución que consiste en introducir un palo de aproximadamente 3,50 m de longitud sin punta (ya que esto aseguraba un mayor sufrimiento en la víctima), por el abdomen, fijarlo a la carne con un clavo y después levantarlo para que la víctima muriese lentamente. Entre 40.000 y 100.000 personas murieron de esta manera, o a través de otros métodos de tortura(la amputación de miembros, nariz y orejas, la extracción de ojos con ganchos, el estrangulamiento, la hoguera, la castración, el desollamiento, la exposición a los elementos o a fieras salvajes, la parrilla y la lenta destrucción de pechos y genitales) a manos de los hombres del Empalador, durante los siete años que duraron sus sucesivos reinados: enemigos, traidores, delincuentes de todo tipo. Vlad odiaba, más que cualquier cosa, los robos, las mentiras, el adulterio, y no perdonaba a nadie por su rango; más aún, cuanto más alto era el rango del traidor, más duro era el castigo.
Consiguió acabar con los boyardos decadentes de su tiempo. Una de sus acciones de empalamiento masivo fue en su venganza contra los boyardos, asesinos de su padre y de su hermano mayor. A Vlad le gustaba organizar empalamientos multitudinarios con formas geométricas. La más común era una serie de anillos concéntricos de empalados alrededor de las ciudades a las que iba a atacar. La altitud de la estaca indicaba el rango que la víctima había tenido en vida. Con frecuencia, Vlad los dejaba pudriéndose durante meses. Un ejército turco que pretendía invadir Valaquia se volvió atrás, aterrado, cuando encontró a varios miles de empalados descomponiéndose en lo alto de sus estacas, a ambas orillas del Danubio. (Creo que no voy a dar más detalles jaja, para los morbosos los detalles están en wikipedia)
Elizabeth Bathory

La Condesa Elizabeth Báthory ha pasado a la Historia por haber sido acusada y condenada de ser responsable de una serie de crímenes motivados por su obsesión por la belleza que le han valido el sobrenombre de "La Condesa Sangrienta" y el Record Guinness de la mujer que más ha asesinado en la historia de la humanidad con 630 muertes. Utilizaba la sangre de sus jóvenes sirvientas y pupilas para mantenerse joven en una época en que una mujer de 44 años se acercaba peligrosamente a la ancianidad. Cuando los investigadores irrumpieron en el castillo lo primero que vieron fue a una sirviente en el cepo del patio, en estado agónico debido a una paliza que le había fracturado todos los huesos de la cadera. Al acceder al interior se encontraron a una chica desangrada en el salón, y otra que aún estaba viva aunque le habían agujereado el cuerpo. En la mazmorra encontraron a una docena que todavía respiraba, algunas de las cuales habían sido perforadas y cortadas en varias ocasiones a lo largo de las últimas semanas. Debajo del castillo exhumaron los cuerpos de 50 muchachas más. El diario de Elizabeth contaba día por día sus víctimas, con todo lujo de detalles, hasta sumar un total de 612 jóvenes torturadas y asesinadas. Entre 1604 y 1610, sus agentes se dedicaron a proveerla de jóvenes entre 9 y 26 años para sus rituales sangrientos. Más adelante, en la época en la que los errores de Gábor la pusieron en una delicada situación política, tomó la costumbre de quemar los genitales a algunas sirvientas con velas, carbones y hierros por pura diversión. También generalizó su práctica de beber la sangre directamente mediante mordiscos en las mejillas, los hombros o los pechos.
Es imposible saber, hoy en día, qué sucedió realmente. En la época era común castigar cruelmente a siervos y pupilos, y ejecutar incluso a pequeños delincuentes de las maneras más espantosas. Puede que Elizabeth fuera inocente, y sólo se comportara como una noble más de su época. Quizás fuera sádica, y en consecuencia se aplicara especialmente a la hora de imponer disciplina, o incluso obligara a sus sirvientas a tomar parte en prácticas sadomasoquistas más o menos extremas; de nuevo, ninguna novedad para la nobleza de su tiempo, cuya impunidad y poder legal les permitía tratar a la servidumbre como quisieran.
(No encontre casos de mujeres, casos importantes o escandalosos, si son morbosos como yo les recomiendo investigar mas en internet.. algunas de estas historias son realmente interesantes)