Un pueblo brasileño, lleno de jóvenes mujeres hermosas que buscan hombres solteros
Viven en la comunidad Novoia do Cordeiro, al sudeste de Brasil; sueñan con que lleguen hombres para enamorarse, pero, al mismo tiempo, quieren mantener las reglas de la comunidad
Ellas sueñan con que lleguen más hombres para enamorarse, pero quieren mantener las reglas de su comunidad.
En un pequeño pueblo rural de Brasil, rodeado por altas montañas, trabajan cientos de hermosas mujeres, quienes reclaman la presencia de más hombres. Se trata de la aldea Novoia do Cordeiro, una aldea ubicada al sudeste del país.
1. SON MAYORÍA
Según informó The Telegraph, se trata de una población de 600 mujeres en donde hay escasez de hombre. La situación las llevó a hacer un llamado y es el encontrar hombres solteros.
"Los únicos hombres que conocemos están casados, o son parientes nuestros, porque acá somos casi todos primos", aseguró Nelma Fernández, de 23 años. Además, la falta de hombres se debe a que muchos viajan a las ciudades a trabajar.
"No he besado a un hombre en mucho tiempo. Todas soñamos con enamorarnos y casarnos, pero nos gusta vivir aquí y no queremos dejar el pueblo para ir en busca de un marido. Nos gustaría que los hombres dejaran sus vidas para venir aquí y ser parte de las nuestras. Pero antes tienen que estar de acuerdo con hacer lo que decimos y vivir bajo nuestras reglas".
2. MUJERES AL PODER
En este pueblo, las mujeres asumen la mayor parte de la responsabilidad de la comunidad. Se encargan de la planificación, los asuntos religiosos y temen que la zona se llene de hombres que les cambie "su forma de vida".
Rosalee Fernandes, de 49 años, asegura que "hay muchas cosas que las mujeres hacen mejor que los hombres. Nuestro pueblo es bonito, organizado, y mucho más armonioso que si los hombres estuviesen al cargo. Cuando hay problemas o disputas resolvemos las cosas como mujeres, buscando el consenso en vez del conflicto".
3. FUNDACIÓN
Noiva do Cordeiro, que significa la esposa del cordero, fue fundada cuando Maria Senhorinha de Lima se instaló en el pueblo en 1891, acusada de adúltera. En ese momento, también se había exiliado de su iglesia.