¿De quién fue la idea?
El periodista y ex soldado australiano Edward Honey veía con recelo los festejos y desfiles que conmemoraban el fin de la Primera Guerra Mundial. Como veterano de dicha guerra, en la que presenció el horror, creyó más acorde guardar unos minutos de silencio en honor de los muertos en combate. Así lo escribió en una carta dirigida al diario ‘London Evening News’, el 8 de mayo de 1919.
El segundo impulsor
Pocos meses después, el político Sir Percy Fitzpatrick escribió al Rey Jorge V con la misma idea para honrar a los muchísimos sudafricanos muertos en batalla.
El primer minuto de silencio
Al Rey Jorge V le gustó la idea y el 11 de noviembre de 1919, a las 11 de la mañana se celebraron dos minutos de silencio en el Reino Unido y todas sus colonias.
El minuto de silencio en el deporte
Desde entonces, esta ceremonia para honrar la memoria de los fallecidos se ha venido celebrando en múltiples eventos deportivos, cada vez que una personalidad del deporte muere o cuando sucede una tragedia significativa para la sociedad.
El minuto de silencio en España
Durante la dictadura y primeros años de la democracia, el minuto de silencio se celebraba rezando un Padrenuestro. Más adelante se cambió por un estricto silencio sepulcral. Al comprobar que a menudo alguien entre el público daba la nota rompiendo el silencio con gritos, se decidió, hace más de diez años, hacer sonar un violín por megafonía.