En los extremos de nuestros dedos, ya sea de las manos como de los pies, salen una especie de placas más duras que la piel, y no paran de crecer. Son las uñas, claro está. Pero están continuamente saliendo, y llega un momento que debemos cortarlas. Hay algunos que se las comen, ya sea por pura manía, o como respuesta al estrés. Por cierto, eso es un tipo de trastorno, que se denomina onicofacia.
Pero, ¿de donde salen? Principalmente, las uñas son queratina, un tipo de proteína producida naturalmente por el cuerpo, también presente, por ejemplo, en el pelo. En la base de la uña, se encuentra lo que se denomina la matriz, donde se produce dicha proteína. Al ir apareciendo en dicho lugar, va saliendo hacia delante, hacia la punta del dedo, empujada cada capa por otra nueva que saldrá detrás, a un ritmo que varía ligeramente según las personas, y de forma notable según si son las de las manos o las de los pies. Concretamente, las de las manos lo suelen hacer a uno 3 mm por mes, y las de los pies a 1 mm por mes.
A lo que nosotros normalmente llamamos uña, técnicamente se denomina cuerpo ungueal. En la base del mismo, no visible en todos los dedos (en el caso del pulgar sí que se puede observar fácilmente), está lo que se denomina lúnula, que es una especie de media luna más blanquecina que el resto, y que será el final de la matriz. Será lo que se define como uña viva, ya que el resto, más traslúcido, serán células muertas, empujadas por las nuevas, como dije anteriormente.
Como detalle anecdótico, decir que a pesar de su dureza, su permeabilidad es igual o mayor que la de la propia piel. Esto es, que absorbe el agua fácilmente. Todos hemos experimentado alguna vez como al cortarnos las uñas, cuando están secas, parecen plástico duro, rompiéndose incluso en esquirlas. Pero si las humedecemos antes, se partirán de una forma más blanda. Esto es por la humedad que habrán absorbido.
Como detalle anecdótico, decir que a pesar de su dureza, su permeabilidad es igual o mayor que la de la propia piel. Esto es, que absorbe el agua fácilmente. Todos hemos experimentado alguna vez como al cortarnos las uñas, cuando están secas, parecen plástico duro, rompiéndose incluso en esquirlas. Pero si las humedecemos antes, se partirán de una forma más blanda. Esto es por la humedad que habrán absorbido.