La capital cultural de Rusia no deja de recibir elogios por su belleza... Veamos realmente si es así.
A todo el mundo le encanta San Petersburgo, ¿verdad? El Ermitage. ¿Uno de los museos más distinguidos de Europa? Demasiado comercial. No mola.
Visitas Moscú y luego haces una escapada a la ciudad que llaman la capital del norte de Rusia, ¿no? No exactamente. Solo son 687 kilómetros, nueve horas en tren, nada del otro mundo.
El festival más importante de San Petersburgo es “Velas Escarlatas”, muy popular por sus espectaculares fuegos artificiales, numerosos conciertos de música y un espectáculo acuático. Hay un barco de verdad, la fragata Standart, navegando en el río Nevá con sus velas rojas. ¿Un millón de visitantes? Para nada.
Cenas espléndidas, románticas puestas de sol, vistas desde el tejado… No te caigas.
Los puentes se levantan por la noche, aislándote de la civilización… y de tu hotel
Residencias zaristas restauradas hasta alcanzar su gloria anterior. Palacios interminables, avenidas, monumentos y catedrales. ¿Algo más, quizás?
Las restricciones de altura para los edificios hacen que el centro de la ciudad parezca más bien arcaico
Mansiones horribles, ruinosas. Creo que el romanticismo ha muerto
Generaciones tras generaciones de nobles rusos vivieron, gobernaron y murieron aquí. Soy republicano.
Noches blancas. Hora de irse a dormir
Fiódor Dostoyevski, Josef Brodski, Anna Ajmátova, Nikolái Gogol, Sergéi Dovlatov, Alexander Blok y Alexander Pushkin recorrieron estas calles. Hay un montón de monumentos y casas museo, pero ¿quiénes eran ellos?
Arte. Demasiado arte. Insustancial, tonterías pretenciosas. Muy aburrido
¿Los mejores bares de Rusia? ¿Karaoke gratis? ¿Cócteles rusos especiales? ¿Calles para ir de bar en bar? En realidad hay mucho ruido, y para cuando salga el sol tendrás un montón de amigos rusos y un dolor de cabeza terrible.
San Petersburgo puede ser difícil de pronunciar, pero por lo menos no te confundirás con el antiguo nombre soviético, Leningrado. Te ayudará el hecho de que el área de alrededor se llama… un momento… Región de Leningrado. Muy lógico.
Agua, ríos, canales… Extendiéndose a lo largo de más de 40 islas, no es sorprendente que a San Petersburgo la llamen “la Venecia del Norte”. A tu acompañante le encantará dar un romántico paseo en barco alrededor de la ciudad. La peor de las pesadillas.
Por todos estos motivos te recomiendo que nunca visites San Petersburgo
A todo el mundo le encanta San Petersburgo, ¿verdad? El Ermitage. ¿Uno de los museos más distinguidos de Europa? Demasiado comercial. No mola.
Visitas Moscú y luego haces una escapada a la ciudad que llaman la capital del norte de Rusia, ¿no? No exactamente. Solo son 687 kilómetros, nueve horas en tren, nada del otro mundo.
El festival más importante de San Petersburgo es “Velas Escarlatas”, muy popular por sus espectaculares fuegos artificiales, numerosos conciertos de música y un espectáculo acuático. Hay un barco de verdad, la fragata Standart, navegando en el río Nevá con sus velas rojas. ¿Un millón de visitantes? Para nada.
Cenas espléndidas, románticas puestas de sol, vistas desde el tejado… No te caigas.
Los puentes se levantan por la noche, aislándote de la civilización… y de tu hotel
Residencias zaristas restauradas hasta alcanzar su gloria anterior. Palacios interminables, avenidas, monumentos y catedrales. ¿Algo más, quizás?
Las restricciones de altura para los edificios hacen que el centro de la ciudad parezca más bien arcaico
Mansiones horribles, ruinosas. Creo que el romanticismo ha muerto
Generaciones tras generaciones de nobles rusos vivieron, gobernaron y murieron aquí. Soy republicano.
Noches blancas. Hora de irse a dormir
Fiódor Dostoyevski, Josef Brodski, Anna Ajmátova, Nikolái Gogol, Sergéi Dovlatov, Alexander Blok y Alexander Pushkin recorrieron estas calles. Hay un montón de monumentos y casas museo, pero ¿quiénes eran ellos?
Arte. Demasiado arte. Insustancial, tonterías pretenciosas. Muy aburrido
¿Los mejores bares de Rusia? ¿Karaoke gratis? ¿Cócteles rusos especiales? ¿Calles para ir de bar en bar? En realidad hay mucho ruido, y para cuando salga el sol tendrás un montón de amigos rusos y un dolor de cabeza terrible.
San Petersburgo puede ser difícil de pronunciar, pero por lo menos no te confundirás con el antiguo nombre soviético, Leningrado. Te ayudará el hecho de que el área de alrededor se llama… un momento… Región de Leningrado. Muy lógico.
Agua, ríos, canales… Extendiéndose a lo largo de más de 40 islas, no es sorprendente que a San Petersburgo la llamen “la Venecia del Norte”. A tu acompañante le encantará dar un romántico paseo en barco alrededor de la ciudad. La peor de las pesadillas.
Por todos estos motivos te recomiendo que nunca visites San Petersburgo