Según un estudio británico, la etapa menos feliz de la vida es entre los 40 y los 42.
Es sabido que veinte años no es nada, pero llegar a los 40 es otro cantar. Al menos así lo aseguraron investigadores de la Universidad de Warwick en base al seguimiento que le hicieron a 50 mil adultos de distintos países durante décadas.
El estudio, que será publicado en el próximo número de la revista especializada Economic Journal, concluye que la crisis de la mediana edad se ubica en el pozo de un ciclo vital en forma de "U", y que los mejores momentos se disfrutan antes y después.
Es decir, que los índices de felicidad empiezan a caer después de la adolescencia para "tocar fondo" entre los 40 y los 42. Por suerte, sólo dura unos años este bajón. Los niveles de alegría van mejorando de a poco, hasta alcanzar nuevamente satisfacción hacia los 70.
Si bien no explican cuál es el motivo de la angustia de las 4 décadas, sí descartan que la edad de los hijos modifique los índices de felicidad.
