La noticia, seguramente, le arruinará el día a más de un argentino: la Organización Mundial de la Salud (OMS), la máxima autoridad sanitaria mundial, acaba de afirmar que el consumo de embutidos y fiambres es cancerígeno y probablemente también lo sea el de las carnes rojas.
La sentencia llegó a través de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), el organismo especializado en el tema de la OMS. En su informe, precisa que basa sus conclusiones en “literatura científica acumulada” y examinada por “un grupo de trabajo de 22 expertos de 10 países”.
“La carne transformada fue clasificada como cancerígena para el ser humano, en base a indicaciones suficientes según las cuales su consumo provoca cáncer colorrectal”, indicó la IARC, que la colocó en el grupo 1 de los agentes más carcinogénicos, entre los que también están el tabaco, los rayos UV y el alcohol.