En tierras niponas, donde los códigos estéticos son tan estrictos, las curvys no son curvys: son marsmallow girls, las “rellenitas” que están orgullosas de serlo y que no dejan de ser guapas, maquillarse y vestir tan “cute” como las japonesas que se someten a cirugías y estrictas dietas para mantener su talla. Están capitaneadas por personalidades como Naomi Watanabe, la que veis en este vídeo, una influencer de talla grande con una gracia y personalidad que no tiene nada que envidiar a las chicas con cuerpo de modelo.
La belleza viene en todas las tallas y este razonamiento comienza a ponerse de moda, viendo que las marshmallow están creando piña inspiradas por publicaciones como La farfa, primera revista para chicas curvy, por ejemplo.
Es por ello que un restaurante recién abierto en Akihabara, Shangrila, solo contrata a camareras de tallas grandes. El restaurante sirve comida fresca y orgánica realizada por un chef italiano.
Unos podrían ver en esto una discriminación positiva y de hecho, el bar se promociona tal que así, el lugar donde hay “damas regordetas”.
La apertura oficial del local será a finales de este mes (aunque sus puertas están abiertas desde el día 11) pero ya hay fotos del equipo:
Aunque a muchos les pueda parecer puro marketing, el restaurante no duda en decir que la apertura de su local está basada en el “bositive” (body positive) y afirma que tener este equipo es muy positivo para la normalización de las mujeres en la sociedad. Y a ti, ¿qué te parece?