Hola amigos de Taringa hoy les vengo a hacer un post con algunos creepypastas para su disfrute
Si son valientes leanlos en la noche


Se han preguntado lo que puede aver abajo de su cama alguna vez?
Es necesario que este creepypsa lo lean en la noche para sentir el efecto de los que su creador quiere que sientan,si haun no es e noche esperen un poco y lean el pos mas tarde
Hola, ¿cómo estás? ¿Sosegado y tranquilo?, pues… prepárate, porque hoy no es una de esas noches en las que crees que irán como las demás.
Posiblemente te dispongas a ir a la cama a sumergirte en tu propio mundo; meditar, relajarte… Hasta allí todo bien, pero ¿qué ocurriría si en lugar de sumergirte en tu propio mundo, te sumergieses en otros?
Quizás ya estés tumbado en tu cama, con la intención de escuchar la radio, como sueles hacer habitualmente. Posiblemente hayas tropezado con ese programa sobre misterio que tanto te cautiva; sin embargo, te muestras escéptico cuando te introducen en el mundo de los espíritus. ¿De verdad crees que todo es producto de nuestra imaginación? ¿Te atreverías a comprobar si eres tan escéptico como tú piensas?
Mira a tu alrededor. Supongo que te encuentras completamente a oscuras. ¡Ni se te ocurra encender la luz!, y si ya la tenías encendida… apágala. Vamos a comprobar hasta qué punto le eres fiel a tus creencias. Hagamos un trato. Si eres capaz de no sentir miedo durante todo el relato, podrás ser libre y seguir sin creer en fantasmas, pero, de lo contrario, si en algún momento sientes que se te eriza el vello, tu pulso se acelera y un escalofrío invade tu cuerpo hasta el punto de quedarte totalmente inmóvil, amigo, entonces estarás condenado a creer en fantasmas para toda la vida. Te perseguirán allá donde vayas y no volverás a pensar como antes. ¿Te apetece que juguemos?
Con la luz apagada, relájate y déjate llevar por mi voz, esta voz que atrapa tu mente. Estás tranquilo, relajado, sumergido en unos profundos pensamientos. La temperatura es agradable, ni frío, ni calor. Todo parece transcurrir con normalidad, ¡o eso crees!…
Mira hacia los pies de tu cama. Allí no hay nadie, pero… ¿no has sentido alguna vez la sensación de que alguien o algo te está observando fijamente con la intención de violentar tu tranquilidad? ¿Verdad que tienes el presentimiento de que algo está a punto de ocurrirte… y no precisamente agradable?
No apartes la vista de allí. Observa durante unos momentos esa parte de tu cama. Quizás comiences viendo sus pequeñas manos, que se van apoyando a tus pies, unas manos blancas, muy pálidas y huesudas que se agarran a la cama con la intención de incorporarse. Luego distingues lo que parece ser una cabellera negra… ¿Qué será?, o mejor dicho, ¿quién será?… Imagínate sus ojos completamente blancos que te examinan fijando su mirada amenazante en la tuya, consiguiendo que empieces a sentir verdadero pánico. ¡Sí!, ¡está sucediendo, no es tu imaginación! ni se trata de un sueño. La angustia y el terror se están apoderando de tu mente y no eres capaz de dominar la situación. Te preguntas qué está ocurriendo. No logras entender qué puede ser aquello; tu inquietud te lleva a volver a observar lo inexplicable.
Espera… ¿Dónde está? ¡Ya no lo tienes a los pies de tu cama!; aunque… sigues notando su presencia, ¿verdad?. Te has dado cuenta de que no estás solo. Pero ¿a dónde ha ido? Ni siquiera te atreves a mirar a tu alrededor. Sientes pánico. Quizás llegados a este punto del relato ya hayas perdido el juego. Pero sigamos jugando un poco más. Notas unas vibraciones en el colchón, como si algo se estuviese moviendo debajo de tu cama. Un ruido que proviene de allí abajo te alerta y sabes que hay algo escondido. Tienes la sensación de que de un momento a otro aquello saldrá de y se aparecerá ante ti.
Sin llegar a girar completamente tus ojos, sientes que alguien se encuentra a tu lado y te observa detenidamente, incluso puedes oír su respiración agitada; sin embargo no consigues verlo con total claridad.
Sientes que su presencia está muy cerca, el pánico vuelve a apoderarse de ti. Quiere tocarte la cara pero… ¡no vayas a cubrírtela! Deja que haga lo que quiera. Si no lo haces, tu desenlace puede ser aún peor.
Te sigue observando con rostro de desagrado. ¡No le gustas!, y se encuentra muy enfadado. Sientes que su mano está a punto de rozar tu cara. ¿Notas su frialdad? ¿Qué sientes? ¿Llegas a percibir el tacto de su mano? Lo tienes a tan sólo unos centímetros de ti, por lo visto, quiere llevarte con él y aunque no lo creas, estás a punto de formar parte de su intrigante y escalofriante mundo…
¡Tranquilo! Todo ha terminado. Tomémonos un descanso. Ya puedes encender la luz, si es que te atreves.
Posiblemente ahora estés pensando que a pesar de haberte dejado llevar por la sugestión, y haber pasado miedo , sigues sin creer en fantasmas. Los fantasmas sólo están en tu mente. Pero… yo ahora quiero mi parte del trato. Eso fue lo que acordamos. Has sentido miedo y ahora te perseguirán allá donde vayas. Estás condenado a creer en fantasmas. ¿O sigues sin creer en ellos? Entonces, ¿a quién pertenece esta voz, que durante todo el relato, ha dominado tu mente?
ESE IGUAL REQUIERE QUE SE LO LEAN A OSCURAS
Estás solo, no tienes nada que temer, entonces: ¿De qué tienes miedo ? Recorres toda la casa asomando la cabeza antes de doblar cada esquina del pasillo; te aseguras de que la puerta de entrada está bien cerrada, hace tiempo que ha oscurecido y has bajado las persianas, pero aún así haces un último esfuerzo y miras en todas las habitaciones. Todo en orden, no va a pasar nada…¿seguro?.
Como un ratón asustado, pasas como una exhalación delante del baño y crees haber visto algo tras la cortina de la ducha; te paras, cuentas hasta diez y te decides a entrar…tras ella, tu imaginación, en este momento tu y ella son los únicos que estan la casa (al menos es lo que deseas, ¿verdad?). Cierras la puerta, eso te hace sentir a salvo, pero, ¿de qué?.
Te encaminas al salón e intentas concentrarte en el programa que ponen, por supuesto antes has encendido todas las luces, notas un viento frío en la nuca y mientras te giras lentamente, tu corazón se desboca, la garganta se seca y se te eriza todo el vello del cuerpo…una corriente nada más, o ¿acaso esperabas otra cosa?. Vuelves a mirar la televisión y…¿qué ha sido eso?, has oído algo caerse en la cocina?. Lástima, siempre es el lugar más alejado.
Te levantas, te pegas bien a la pared, caminas despacio, tan despacio que parece que tus pies sean de plomo y estiras el cuello como si esperaras que de un momento a otro alguien surgiera de la última esquina. Venga, ya falta poco, estás frente a la puerta, alargas tu mano temblorosa hasta tocar el interruptor de la luz… la sartén está en el suelo, no tendrías que haberla dejado en el borde de la mesa.
Riendo nerviosamente vas al salón y apagas la tele, mejor es ir a la computadora. No estás a gusto ¿cierto?, ese silencio en toda la casa te aterra. Miras intranquilo hacia la puerta…¿lo has visto?, sí, es una sombra que acaba de pasar frente a tu puerta, no quieres salir a mirar, pero sabes que vas a hacerlo, ¿para que demorarlo?. Sólo asomas tu cabecita y lo que descubres es…soledad; tranquilo, tranquilo: son tus nervios nada más.
Entras en tu página favorita y…¡BLAM!, algo se le ha caído al vecino, pero a ti casi te sale el corazón por la boca. Es más de lo que puedes soportar, y notas como tu oído se “abre”, está alerta esperando ese último crujido que hará que tus nervios se vengan abajo. Esperas un rato, un poco más…respiras hondo: todo está bien, no hay ruidos, no hay fantasmas, ni sombras; sólo tú.
Es tarde y decides acostarte. Tras de ti, la casa en tinieblas parece que te observa y un escalofrío recorre tu espalda, no miras, no hay nada, lo sabes, pero tus pupilas ya están dilatadas. Cuando llegas a tu habitación das un salto para meterte en la cama, y de un manotazo apagas la luz. Cubres tu cabeza con las sábanas mientras tiemblas pensando en ese ser que imaginas está alargando su siniestra mano para tocarte…aprietas los ojos con tanta fuerza que te duelen…pero la curiosidad es más fuerte. Te destapas y abres los ojos para notar que no estás solo en la oscuridad…Pero no te preocupes, esta noche estás a salvo, tus padres acaban de llegar y cierras los ojos plácidamente para tener dulces sueños.
Hoy te has librado, pero no te confíes. Mientras tu vivas yo viviré en ti; yo soy tu miedo y sé que cuando menos lo esperes TE ATRAPARÉ
Espero que les halla gustado y hallan sentido miedo


recuerden siempre mirar a su cuarto debajo de las camas y apartarse de los closets y pies de la cama pude que tu miedo se apodere de ti na vez mas....

