Recientemente actualicé desde Windows 8.1 al tan esperado Windows 10. El diseño es excelente, la velocidad de respuesta muy buena y no se eliminó absolutamente nada de lo que tenía antes, ni siquiera los programas instalados. Hasta ahi todo color de rosas, sin embargo, noté que la velocidad de internet había bajado muchísimo. Encontrar una solución a este problema no fue fácil ni rápido, pero finalmente pude arreglarlo y lo comparto con ustedes en 3 simples pasos.
Ir a Inicio > Configuración > Actualización y Seguridad
En la pestaña Windows Update, ir a Opciones Avanzadas, y luego a Elegir el modo en que se entreguen las actualizaciones.
Finalmente debemos mover el botón de "Activado" y que quede en "Desactivado".
¡Y ya está! Simplemente cerramos todas las ventanas y listo, ya no hay necesidad de clickear "aplicar" o "aceptar", los cambios se guardan automáticamente.
Por defecto, Windows 10 trae activada esta opción que hace que compartamos nuestros archivos de actualización con otros usuarios de Windows 10 de todo el mundo para que ellos puedan descargarlos más rápidamente, tal y como funcionan los torrents. Al desactivarlo, Windows deja de ocupar tu ancho de banda en compartir estas cosas, por lo cual tu conexión a internet debería volver a la normalidad.
