
Al hombre siempre se le ha enseñado desde la cuna que para ser hombre no debe llorar, no debe mostrar sus sentimientos porque eso de llorar es cosa de las mujeres y el hacerlo le convierte en un afeminado perdiendo con ello su “hombría”.
Este hecho provoca, entonces, que los sentimientos se repriman desde la infancia, pero puede tener dos resultados en la etapa adulta:
(1) llegar a ser adultos rebeldes, violentos, autoritarios, prepotentes, faltos de afecto… o (2) convertirse en adultos que sirvan de marionetas de los demás…
Mucho se habla de las mujeres maltratadas, que son y han sido víctimas de hombres perversos, insensibles, inescrupulosos, denigrando su personalidad, incluso provocándole la muerte… pero, ¿qué decir de los hombres? ¿Acaso ellos no sufren el oprobio que sufrimos nosotras en igual o menor escala? ¿dónde quedan sus sentimientos o es que son de palo que no sienten ni padecen? ¿reciben el mismo apoyo que nosotras cuando denuncian a las autoridades el maltrato que reciben por parte de sus parejas? Las estadísticas a nivel mundial reflejan un alto porcentaje de mujeres maltratadas por sus parejas; sin embargo existen hombres que sufren maltratos en silencio, ya sean abusos emocionales o físicos por parte nuestra por temor a sufrir represalias …algunos han llegado a morir a causa de sus parejas mujeres…
Tristemente, los hombres prefieren aguantar en silencio el maltrato como “puros machos”,aunque tengan su ego herido por dos razones: (1) porque siempre se les enseñó que para ser “buen macho” hay que soportar todo lo que venga porque son “el sexo fuerte” y (2) porque las leyes de los países se inclinan hacia la mujer no importa si hay o no razón, lo que provoca que algunas de nosotras nos convirtamos en mujeres abusadoras y no abusadas…
Comencemos desde hoy a educar a las nuevas generaciones de hombres de que el mostrar
sus sentimientos no les hace perder su masculinidad; por el contrario, el ver a un hombre de buenos sentimientos y con unos valores inculcados, exalta su figura ante la mujer porque demuestra que será un buen esposo, amigo y amante… Además, de alguna forma les ayudará a ser mejores personas y lidiar mejor con las situaciones que se les presenten, sin añadir que serán “menos violentos” en su trato con los demás…
Así como ningún hombre tiene derecho a maltratar a una mujer, de igual forma ninguna mujer tiene derecho a maltratar a un hombre… Ambos fueron diseñados y creados para amarse, cuidarse, respetarse y ayudarse de alguna forma u otra.