La cruz cristiana, la estrella de David y la media luna musulmana bajo el mismo techo. Así es el Templo del Universo, ubicado en la ciudad rusa de Kazán, un lugar que reúne las 16 religiones mundiales bajo el mismo techo, demostrando la posible coexistencia pacífica de varias confesiones.
La construcción del Templo de todas las religiones, o Templo del Universo, se inició en 1994 en la ciudad rusa de Kazán, por iniciativa del artista, arquitecto, escultor y activista Ildar Khanov. En el conjunto religioso coexisten una iglesia ortodoxa y una católica, una mezquita musulmana, una sinagoga judía y un templo budista, entre otros edificios de culto de 16 religiones mundiales, incluso de civilizaciones perdidas.
El complejo arquitectónico sirve más bien como un centro cultural que representa un símbolo de coexistencia pacífica de varias culturas y religiones. "El Templo del Universo no pretende ser un lugar donde recen codo a codo personas de varias confesiones. La humanidad todavía no ha llegado al monoteísmo. Nuestro templo es un símbolo de todas las religiones", supo confesar Khanov. "Yo soy musulmán pero no separo las religiones. Para mí, sólo existe un Dios", añadió.
El templo fue construido por el propio Khanov con la ayuda de sus seguidores y de donantes. Las obras no se detuvieron ni un día durante su vida. El artista falleció a la edad de 72 años sin poder acabar su grandiosa idea. La misma, sin embargo, sigue llevándose a cabo a través de su familia y amigos.
La construcción del Templo de todas las religiones, o Templo del Universo, se inició en 1994 en la ciudad rusa de Kazán, por iniciativa del artista, arquitecto, escultor y activista Ildar Khanov. En el conjunto religioso coexisten una iglesia ortodoxa y una católica, una mezquita musulmana, una sinagoga judía y un templo budista, entre otros edificios de culto de 16 religiones mundiales, incluso de civilizaciones perdidas.
El complejo arquitectónico sirve más bien como un centro cultural que representa un símbolo de coexistencia pacífica de varias culturas y religiones. "El Templo del Universo no pretende ser un lugar donde recen codo a codo personas de varias confesiones. La humanidad todavía no ha llegado al monoteísmo. Nuestro templo es un símbolo de todas las religiones", supo confesar Khanov. "Yo soy musulmán pero no separo las religiones. Para mí, sólo existe un Dios", añadió.
El templo fue construido por el propio Khanov con la ayuda de sus seguidores y de donantes. Las obras no se detuvieron ni un día durante su vida. El artista falleció a la edad de 72 años sin poder acabar su grandiosa idea. La misma, sin embargo, sigue llevándose a cabo a través de su familia y amigos.