
Licor de calabaza casero, una bebida dulce y aromática tradicional del otoño. Para beber solo y y también para preparar combinados o aromatizar bizcochos o dulces. Si celebras una fiesta de Halloween y quieres sorprender a tus invitados con una bebida diferente, esta receta puede interesarte.
En Estados Unidos se prepara para Halloween y también para el ‘Thanksgiving day’ o día de Acción de gracias. Este licor no resulta muy fuerte y al prepararlo en casa no lleva colorantes ni conservantes.
Ingredientes
200 ml de agua
170 g de azúcar morena
1 taza de puré de calabaza (lo elaboramos con 300 g de calabaza)
3 clavos de olor
½ cucharadita de pimienta de Jamaica o pimienta dulce
½ cucharadita de nuez moscada
Jengibre en polvo una pizca
La cáscara de un limón
1 taza y media de vodka
Utensilios
Una botella o bote de vidrio para guardar el licor
Preparación
Comenzamos preparando el puré de calabaza. Para ello cortamos la calabaza en trozos, le quitamos la corteza y los ponemos en un recipiente apto para el microondas junto a dos cucharadas de agua.

Cubrimos el recipiente con una tapa o papel film. Lo programamos unos 8 minutos a máxima potencia. Luego terminado el tiempo lo dejamos reposar un par de minutos. A continuación con ayuda de una batidora trituramos la calabaza que nos quedará en forma de puré.

A continuación en una cacerola pequeña disolvemos el azúcar moreno a fuego medio hasta que se haya diluido. Seguidamente agregamos la piel de limón, las especias junto al puré de calabaza.

Removemos y cocinamos a fuego lento durante 15 minutos tapando la olla con una tapadera. Pasado el tiempo añadimos el vodka, removemos y dejamos que la mezcla se enfríe, retirando la piel de limón. Cuando ya esté a temperatura ambiente con luego pasamos por un colador el licor para descartar trocitos o impurezas.

El licor resultante lo ponemos en una botella o bote de vidrio y a la nevera. Lo mejor es dejar que repose al menos 24 horas antes de consumirlo. De esta manera tendrá más aroma. El licor tiene mil usos, puedes añadir una cucharadita a una infusión de té verde, como salsa dulce en lugar de caramelo en un flan o con frutas.