"Mi primera vez fue con un chico que conocí mientras él laburaba metido adentro de un muñeco en Villa Gesell. ¡Cuando salió del muñeco me encantó! Sabía que era músico y donde tocaba con su banda. Cuando me lo encontré le recordé quien era y ahí empezamos medio a salir. ¡Era re encaradora, no me importaba nada!".
"Conocí a mi marido una noche, me encantó y en una fiesta de un fin de semana terminé durmiendo con él. Yo decía 'a este lo veo hoy y no lo veo nunca más'. A los 15 días nos volvimos a ver y nunca más nos separamos. Los primeros 5 meses de noviazgo eran de estar encerrados todo el tiempo en mi departamento haciendo el amor. Recorrimos todos los rincones. Dormitorio, en un colchón en el piso porque estaba pintando el depto, cocina, patio, terraza y en su auto".
"El juego desde la imaginación me parece más interesante que un juguete. Me gusta más armar una película en base a lo que puedo fantasear y a lo que el otro se imagina. Soy de la palabra y de lo que puedo generar con la palabra en el otro. Me interesan las fantasías cotidianas, no el disfraz de súperheroe. Me gusta más el ama de casa con el chofer o con el jardinero. ¡A eso juego mucho con mi marido!".
"Mi marido me apoyó y me dio todo el amor necesario que puede necesitar una mujer cuando es mamá primeriza, pero la lactancia prolongada a mi hijo generó algún celo por la teta".
