Si bien el optimismo tiene indudablemente sus beneficios, sin dejar de mencionar su doble filo, lo cierto es que aunque culturalmente no se nos inculque como tal, el pesimismo también puede desempeñar una función, paradójicamente, positiva. Es importante entender los riesgos y contemplar la posibilidad de que determinados escenarios empeoren. Esto nos permitirá estar preparados para que, en caso de que se materialicen, poder reaccionar. En caso de que no ocurran, entonces tal vez el haber adoptado esta actitud, y sobretodo el hacer conciencia de que los desenlaces parciales de naturaleza indeseable son también latentes, tal vez refuercen nuestro sentido de agradecimiento hacia el rumbo que finalmente tomaron las cosas.
En todo caso, y a pesar de que cada quien tiene su propia cartografía personal, con sus riesgos y oportunidades respectivas, Bloomberg publicó su “Guía del pesimista para el 2016″, un ejercicio interesante en el cual se analizan algunas de las posibilidades menos deseables alrededor de eventos de relevancia mundial.
Precio del petróleo
Si el precio del barril de petróleo fuera los $100 dólares, esto afectaría significativamente la economía mundial, por ejemplo obligaría a China a entrar en recesión, elevaría los precios de incontables productos y provocaría un aumento de tensión en el medio oriente. Sin embargo, también fortalecería el mercado de las energías alternativas y haría aún más obvia la necesidad de apostar por otras formas de energía.
Reno Unido abandona la Unión Europea
Si esto ocurriese, digamos a través de un referéndum, según Bloomberg esto desestabilizarla la economía europea y obligaría a los británicos a entrar en recesión. Además, incendiaría un nuevo referéndum independencista por parte de Escocia lo cual debilitaría aun más la economía del Reino Unido.
Un gran ciberataque al sistema financiero
Aunque muchos desearíamos algo como esto, por el simple hecho de que canaliza nuestro coraje contra este sistema, aparentemente un suceso así traería consecuencias nefastas en la economía global. Existe la posibilidad de que bloques de hackers provenientes de países como Irán, Rusia o China atenten contra la bolsa de valores de Estados Unidos. Esto provocaría que el valor del oro alcanzara nuevos récords y todos querríamos poseer una compañía de seguridad cibernética ya que sus servicios se revaluarían enormemente.
La xenofobia impera en la geopolítica
Si esto ocurriese, incentivo por nuevos ataques, entonces podría arrastrar efectos que van desde una virtual renuncia de la primer ministra alemana, Angela Merkel (por su política abierta a recibir refugiados), con la consecuente caída del euro, hasta la posibilidad de que Marine Le Pen arañará la presidencia de Francia.
Una década perdida para Latinoamérica
La latente posibilidad de que la violencia y el descontrol florezcan en países como Brasil y Venezuela, además del riesgo de que la economía argentina se desplome una vez más, aunado a que el peso mexicano se encuentra en su postura más débil en la historia frente al dólar, haría que América Latina estuviera cerca de, oficialmente, firmar una década perdida en cuanto a desarrollo.
Donald Trump es elegido presidente de EEUU
La posibilidad de que Trump llegue a la presidencia desataría una persecusión a los inmigrantes principalmente Musulmanes y latinos, un gran despliegue de fuerzas estadounidenses en el mundo, y la construcción de un muro de 2.000 millas entre EEUU y México, entre otras "promesas" de un político que promete desplegar además 25000 efectivos para vigilar la frontera, con el apoyo de drones.