Venezuela Más de 1.000 colombianos deportados tras cierre de frontera
Hasta el momento hay 1.012 personas deportadas a Colombia tras el cierre de la frontera entre San Antonio del Táchira y Ureña, el pasado miércoles; informó el gobernador de Táchira, José Vielma Mora, quien aseguró que a los deportados se les ha garantizado todos sus derechos.
“Enviados como manda la ley, sin atropellos ni torturas, en un lugar donde estaban carpas, sillas, alimentos y agua potable, se llevaron en un autobús hasta los límites de Colombia y Venezuela”.
El pasado sábado, se anunció la restricción de garantías en en los municipios Bolívar, Ureña, Junín, Capacho Libertad, Capacho e Independencia de la región tachirense, a propósito del estado de excepción que implementó el presidente Nicolás Maduro, para “restablecer el orden” en la región.
Asimismo, Vielma Mora informó que las autoridades capturaron a 10 presuntos paramilitares, tras el despliegue de la Operación Liberación al Pueblo (OLP) en la zona fronteriza.
Velan por protección de niños en la frontera
La autoridad regional manifestó que se había hecho un denuncia de 36 infantes que estaban sin la compañía de sus padres en la frontera venezolana, motivado a que sus progenitores se habían quedado en Colombia. “Colocamos al frente del caso al defensor del pueblo del Táchira y se verificó que lo de los 36 niños desolados era falso. Otra mentira más”.
Precisó que no hay ninguna pareja a la que se le hayan quitado sus hijos en el sitio e indicó que las autoridades están velando por la protección del núcleo familiar. “Estamos sacando las familias de un sector dominado por paramilitares colombianos”.
Por otra parte Vielma Mora precisó que en el municipio Bolívar de la entidad una promesa del exgobernador César Pérez Vivas hizo que personas habitaran un lugar de manera ilegal que les fue concedido a cambio de votos.
“El exgobernador César Pérez Vivas le dijo a los colombianos que votaban en el país que si votaban por ellos les iban a dar una franja de terreno”, precisó el gobernador al tiempo que destacó que en el lugar “no se podía vivir”.