Menos de 12 personas visitaron la formación en Tonga, en el Pacífico Sur. Mide un kilómetro y tiene 10 cuevas inexploradas.
La isla más nueva del mundo se formó después de que el volcán Hunga Tonga empezara a erupcionar en diciembre cerca de Tonga, en el Pacífico Sur.
No tiene nombre y es de una belleza fugaz: durará apenas unos meses, ya que se espera más actividad volcánica que siga alterando la fisonomía de la zona.
Por ahora, menos de una docena de personas tocaron su nuevo suelo y exploraron las 10 flamantes cuevas.
El nacimiento de una isla
La formación se creó con las rocas y ceniza lanzadas tras varias semanas de erupción. Mide un kilómetro por dos y tiene una altura de unos 100 metros.
En el momento más fuerte del proceso, las erupciones se producían cada cinco minutos y la masa de ceniza densa llegaba hasta los 400 metros. Además, el volcán provocaba una lluvia ácida que caía en un radio de 10 kilómetros.
Un mes después del final de las erupciones, todavía podía sentirse el calor sobre la superficie.

La isla más nueva del mundo se formó después de que el volcán Hunga Tonga empezara a erupcionar en diciembre cerca de Tonga, en el Pacífico Sur.

No tiene nombre y es de una belleza fugaz: durará apenas unos meses, ya que se espera más actividad volcánica que siga alterando la fisonomía de la zona.

Por ahora, menos de una docena de personas tocaron su nuevo suelo y exploraron las 10 flamantes cuevas.

El nacimiento de una isla
La formación se creó con las rocas y ceniza lanzadas tras varias semanas de erupción. Mide un kilómetro por dos y tiene una altura de unos 100 metros.
En el momento más fuerte del proceso, las erupciones se producían cada cinco minutos y la masa de ceniza densa llegaba hasta los 400 metros. Además, el volcán provocaba una lluvia ácida que caía en un radio de 10 kilómetros.

Un mes después del final de las erupciones, todavía podía sentirse el calor sobre la superficie.