su verdadero nombre es Humberto Vicente Castagna, porteño, del barrio de Flores, nacido el 11 de Junio de 1942. Su vocación por la música se inició en la niñez; a los 14 años ya era profesor de piano.
Empezó como pianista en orquestas de tango, y en la segunda mitad de los 60s se presentó como cantante en programas ómnibus que los sábados destinaban su primera hora a nuevos valores, en canal 9.
Como músico ha compuesto temas inolvidables y se ha permitido moverse con comodidad en todos los ritmos, desde el tango hasta la bailanta, algunos exitos: "Lo llaman el matador", "Quieren matar al ladrón" y "Café La Humedad". Cabe destacar entre los tangos mas reconocidos "Garganta con arena", donde brinda un sentido homenaje al "Polaco Goyeneche", "Tita de Buenos Aires", dedicado a la entrañable Tita Merello, "La gata Varela" dedicada a la cantante Adriana Varela y ganadora del certamen de la canción de Villa María, entre otras. Además de la música, otra de sus pasiones es el cine, dejo su marca en numerosas películas, entre ellas: "El mundo es de los jóvenes", "El cabo Tijereta" , "Los éxitos del amor", "La carpa del amor", "La playa del amor", "La discoteca del amor", "Ritmo, amor y primavera", "Abierto día y noche" y "Felicidades".
Paralelamente a la situación del Gitano, Sandro, su adicción al cigarrillo lo llevó a la internación en varias oportunidades por sufrir afecciones respiratorias y cardíacas. Sin embargo, Cacho sigue cantando como el primer día.
A poco tiempo de una internación, participó el 13 de enero de 2012 en el Festival Nacional y Popular organizado por el gobierno de la provincia de Buenos Aires en Mar del Plata, donde se lució interpretando sus grandes éxitos.
En 2013 participa como jurado en el programa de entretenimiento "Tu cara me suena", emitido por Telefé, cuyo formato se realiza en muchos países del mundo. El estrado se completa con Joaquín Galan (Pimpinela) y la locutora Elizabeth Vernaci. Entre los participantes se encuentran Lucía Galán (Pimpinela), Pablo Granados, Carmen Barbieri, Benjamín Amadeo (actor de la novela Teenangels) y otros. Al mismo tiempo, comparte la mesa de "Buenos muchachos" con Coco Basile, Guillermo Coppola y Bambino Veira, conducido por Beto Casella y emitido por C5N. El 10 de octubre sale a la venta "Aquellos viejos amores", un nuevo álbum que contiene, según Cacho, "un puñado de tangos atorrantes", entre los que se encuentran "Bajo un cielo de estrellas" y "Romance de barrio", a dúo con Adriana Varela. Será presentado oficialmente los días 7 y 21 de noviembre en el Teatro Gran Rex.
Cacho Castaña cuenta su historia
La sala de estar desglosa un estilo neoclásico. Retratos del cantante adornan las paredes, como también los discos de oro y de platino que el intérprete supo cosechar durante su trayectoria. Hay una mesa con un juego de ajedrez artesanal, pieza única, en el centro del lugar, en el que el artista suele disputar partidas con su amigo, el gobernador Daniel Scioli. Todo está ornamentando con sobriedad y buen gusto. Todo un emblema: dos espadas se cruzan con un escudo de fondo, al mejor estilo de la corte del rey Arturo. Es que Cacho tiene mucho de rey, de figura de enorme ascendencia popular.
Cacho abre un paquete de cigarrillos y fuma. Ha tenido problemas cardiorrespiratorios, pero no le importa.
-¿En qué zona naciste?
-En el Hospital Alvear, frente al Albergue Warnes. Ahora es un loquero y tendría que volver allí (risas). -Muchos recuerdos del barrio... -Flores siempre fue muy lindo. Barrio de casas bajas y la gente, ya por esta fecha, empezaba a sacar la silla en la vereda y a tomar mate. Los vecinos se saludaban en Nochebuena y Navidad y bailaban en las calles.
-Te recibiste de profesor de música siendo apenas un niño.
-Es verdad, a los 14 años. Ya a los 6 empecé a estudiar música, porque no teníamos televisión. Nuestro vínculo con lo artístico era la radio y yo era un asiduo oyente del ciclo Glostora Tango Club. Cacho afirma que “siempre me movilizó la música y fue lo único que hice en mi vida. Anteriormente había sido modelista de calzado de dama".
-Igualmente, la música siempre estaba presente.
-El piano y la guitarra me acompañaban siempre. Por otra parte, empece en la orquesta típica de tango de Oscar Espósito y luego fui pianista estable de la agrupación de radio Excelsior. Quería emular al maestro Mariano Mores, pero luego apareció Elvis Presley y después Los Beatles y me llenaron la cabeza.
-¿Cómo eran las relaciones de amistad?
-Existían más códigos. Jugábamos al billar por guita. Se “escolasaba” más y en el “feca” paraba una galería impresionante de personajes. Nos topábamos con médicos, maestros, asesinos, chorros. Parecía otro mundo y no hace tanto tiempo.
-¿Se competía feo por las mujeres?
-No te olvides que siempre las que compiten son las minas. El trofeo es siempre uno.
-¿La escritura cómo nace?
-La escritura apareció en mí como algo mágico. No escribo todos los días ni tuve influencias. Realmente no lo llego a comprender. Es que además no me nutrí de (Pablo) Neruda ni de (Antonio) Machado. Yo me nutrí de la calle y con un secundario tibio, y nunca leí nada. -Pero, siempre la música...
-Es verdad. Laburaba en la fábrica de mi viejo. Era dibujante de modelismo de calzado y estaba también con mis hermanos. Estuve muchos años pero mi vocación era la música. Hubo que remar mucho. Nada fue fácil, mi familia le daba con todo al laburo.
-La muerte no te preocupa.
-Cuando te apagan la luz de arriba, sonaste. Uno se puede cuidar en no fumar, no beber ni hacer desarreglos. Igual, tenés certificado de vencimiento. A mí no interesa ser el cadáver más saludable del cementerio. Mi hermano no fumaba, no chupaba y era deportista. Murió del “bobo” a los 40 pirulos. ¿Entonces? Dejémonos de joder...