BIENVENIDO A UN NUEVO POST DE @NonFamousPeople
El culto a su persona ya se ha insertado en el propio imaginario popular y colectivo de los rusos a través de camisetas, tazas, matrioskas y, ahora, fragancias para hombre.

Camisetas de Putin
Con un porcentaje de aprobación de más del 80%, es lógico que la cara de Putin haya tomado el objeto de márketing más icónico de siempre: la camiseta. Su figura no sólo es ubicua tanto en eBay como en Google (hágase con su camiseta de Crimea siendo tomada por Vlad por diez euros), sino también en las calles de Moscú. Adiós, camisetas de la CCCP o falsificaciones del Lokomotiv de Moscú, hola Vladimir Putin jugando al kárate (y ganando, claro) con Barack Obama.
Las tienes de todos los modelos y tallas, hasta en máquinas expendedoras.

Tazas de Putin
Si visitas Londres, vuelves a casa con una taza de la Union Jack. Si visitas París, con una que haga apología del amor con la torre Eiffel de fondo y el Sena iluminado como en todas tus películas románticas favoritas. Si visitas Nueva York, el puente de Brooklyn (o cualquier rascacielos) en blanco y negro. Y si visitas Moscú, pasas del Kremlin: directamente vas a por el hombre que de verdad lo parte en la Rusia contemporánea. Vladimir Putin: ni un sólo desayuno sin su cara mirándote.

Fundas para el móvil de Putin
Que Vladimir te acompañe allí donde estés, además de en lo más profundo de tu corazón, es muy sencillo. Sólo tienes que comprar una de las muchas fundas para el móvil que se comercializan ya sea en las tiendas souvenir de Moscú o San Petersburgo o en los aeroupertos, justo al lado de las máquinas expendedoras de las Putin-camisetas. Referencias a Crimeas, idealizaciones de nuestro héroe, y hasta algunas de lujo, bañadas en pan de oro y con su efigie grabada. Maravillosas.

Relojes de Putin
¿Qué hora es? ¡Hora de invadir Crimea! Que no pase ni una sola hora en punto sin que tu mirada se dirija a la cara de Vladimir Putin. Tienes relojes de pared del líder ruso, además, en todo tipo de circunstancias. Ya sea mirando seductora y relajadamente a cámara o cubriendo sus gélidos ojos con unas intimidantes al mismo tiempo que cool gafas, el tiempo se mide ahora en Putin.

Matrioskas de Putin
No podía faltar. Uno de los elementos decorativos más singulares y memorables de la cultura rusa también ha sido colonizado por la figura de Vladirmir Putin. Dado que son conjuntos de muñecas, unas más pequeñas que otras que se van introduciendo en las más grandes, es habitual ver a Vlada acompañado de sus ministros o de otras figuras internacionales o de la historia rusa.

Cualquier cosa de Putin
Qué mejor modo de entender el fenómeno que acudiendo a la colección de fotografías tomadas en Rusia por Stefan Wermuth para Reuters. Incluye hasta platos decorativos. No aparece la fragancia recién sacada a la venta, pero no creemos que tarde en hacerlo. Al fin y al cabo, Putin no es sólo un icono pop para la red, sino para sus propios votantes.

Bueno esto es todo Taringuero! te deso un buen dia y comenta.