Las canciones favoritas de los soldados que lucharon en la Segunda Guerra Mundial
La Segunda Guerra Mundial fue ciertamente un parteaguas para la humanidad, en esa etapa de la historia se cometieron crímenes atroces y se puso en duda el proyecto moderno de civilización. El hongo de humo de las bombas atómicas, las imágenes de los campos nazis de exterminio, las hambrunas en Europa, muestran una crisis de la humanidad.
Con este acontecimiento miles de personas fueron empujadas a participar en la guerra, a mudarse lejos de casa y a pelear a veces en una trinchera contraria a sus convicciones. En este proceso de guerra, de cruento vivir diario que aquejaba a miles de soldados, la música podía ser un remanso o bien un estimulante en medio de la muerte, el dolor, la pérdida y la soledad.
A través de la música de aquella época, podemos ver los rasgos de una cultura que en momentos se empeñaba en negar su propia realidad a través del escape. Incluso, algunos soldados sobrevivientes que lograron regresar a casa, escuchaban la música que marcó esos difíciles momentos.
El periodista Doug Bradley realizó un trabajo de compilación de canciones en el libro tituldo o “We Gotta Get Out Of This Place: The Soundtrack Of The Vietnam War”, en el cual muestra que la música fue un medio de conexión entre los soldados para mantener la esperanza de volver casa.
Dejamos aquí 10 canciones que ayudaron a estos hombres a mantener el ánimo y regresar a casa.
“Green, Green, Grass of Home” de Porter Wagoner
“Verde, verde, verde…” como el pasto de casa al que aspiraban muchos volver.
“Chain of Fools”, de Aretha Franklin
Seguro muchos soldados se identificaron con esta canción, desde la voz desgarradora de Aretha les recordaban a las mujeres y los amores que habían dejado en casa.
“The Letter” de The Box Top
“Necesito regresar con mi nena… ella me ha escrito una carta”. Las cartas fueron el medio más usado de comunicación en la posguerra. El no recibir una carta podía implicar que nuestro ser amado había muerto en batalla.
“(Sittin’ on) The Dock of the Bay” de Otis Redding
Para quienes dejaron su casa y ahora sólo tenían como remedio sentarse y esperar, perder el tiempo en una causa de la cual muchos nunca supieron los fines.
“Fortunate Son” de Creedence Clearwater Revival
“Yo no soy, no soy afortunado”, para todos los que enviaron a la guerra sin saber ni querer.
“Purple Haze” de Jimi Hendrix
“No sé si estoy subiendo o bajando, si soy feliz o miserable”. Esta esquizofrenia generó en muchos soldados el tratar de mantener el ánimo en condiciones absurdas e injustificables racionalmente.
“Detroit City” de Bobby Bare
“Quiero ir a casa, soñé con campos de algodón y casa, con mi madre, mi viejo padre, hermanas y hermanos, con la chica que me espera largamente”, así reza una voz que seguro acompañó en muchas noches a soldados que en las cantinas compartían el dolor y la esperanza de volver.
“Leaving on a Jet Plane” de Peter, Paul and Mary
“Sonríe y dime que me esperas, que no me dejarás ir de nuevo”. Separados por kilómetros de mar, la decisión de partir es irreversible. Muchos se preguntaban si aún los esperarían después de tanto tiempo lejos de casa.
“I Feel Like I’m Fixin to Die Rag” de Country Joe & The Fish
“Sé un hombre fuerte, el tío Sam te necesita de nuevo”, esta canción es una auténtica sátira que criticaba la forma en que se trataba de convencer a los soldados de que cumplían con su deber para mantener el ánimo y la actitud. Se sabe que el mismo ejército ponía a disposición drogas como la cocaína para soportar los horrores de la guerra.
“We Gotta Get Out of This Place” de The Animals
“Tenemos que salir de este lugar, aunque sea lo último que hagamos”, reza en un tono animado la canción. Muchos en efecto no pudieron volver a casa.
Sabemos que muchos sobrevivientes norteamericanos al regreso a su país tuvieron difíciles momentos, muchos volvieron mutilados, adictos a las drogas y al alcohol, con shocks psicológicos agudos…
La Segunda Guerra definitivamente marcó a una generación, las canciones destilan un tono nostálgico, sin embargo reflejan la esperanza por sobrevivir, aunque al volver a casa muchos había perdido la esperanza en la libertad, la justicia, la democracia, y aún hoy nos legó la búsqueda de recuperar nuestro sentido humano.
La música es un buen reducto para la memoria y, en momentos difíciles, puede ser un salvavidas en medio de una tormenta...