Para una pregunta inocente una respuesta científica Nos preguntamos todo acerca del cosmos, el espacio y su microgravedad, mantenernos flotando sin tener claro un plano x, y o z, pero sobre todo tenemos la curiosidad de saber si los astronautas tienen sexo en el espacio.
Preguntamos porque es una necesidad del cuerpo y probablemente con tanto estrés allá en la Estación Espacial Internacional (EEI) se comporten como en un show de Big Brother. Sin exagerar tanto, ¿en serio no te has preguntado como sería tener sexo en el espacio?
Para responder a esa tímida pregunta, el astrofísico y conductor de su propio programa sobre el cosmos en la cadena NatGeo, Neil deGrasse Tyson, explica si es posible el sexo en microgravedad y que se requeriría para hacerlo, si acaso también nos preguntábamos.
Ante todo, se recomienda discreción, aunque a decir verdad el mismo Neil evitó los spoilers. Ustedes saben a qué me refiero.
“En un entorno de gravedad cero vas a necesitar unas correas. Probablemente haya gente que ya está equipada con estas cosas de todos modos”, dijo el astrofísico refiriéndose a que un astronauta debería sostenerse con una herramienta como esa.
¿Qué sigue después? Vale, lo siguiente es… moverse. “Cuando flotas en el espacio y te mueves hacia alguien, entonces rebotan”, es decir, dependiendo de la fuerza, ambos salen disparados en direcciones opuestas, para eso las correas.
“El movimiento se preserva, no hay fricción. Necesitas algo que los mantenga juntos”, asegura Neil, complicando el movimiento, el ajetreo, el gusto y los orgas… la sensación de satisfacción. Para no dejar dudas, el sexo en microgravedad es más difícil que en el agua, pero se puede.
Si un día viajas al espacio con tu pareja y sientes ganas de convivir, considera las recomendaciones del astrofísico, que de algo te servirán.