buenas linces aca les cuento una nueva historia, espero que les guste!! ahi les va
Hace ya un buen tiempo cuando yo apenas tenia 18 añitos, en el mes de marzo del 2009, a pocas semanas de haber ingresado a la universidad, necesitaba generar dinero así que emprendí una intensa búsqueda de trabajo, uno de mis cientos de mails llegó a una fabrica de alimentos panificados, allí fue donde tuve la suerte de ingresar bajo un contrato de 6 meses, ya que el trabajo para la gente contratada se segmentaba todos los años bajo un lapso de 6 meses (trabajo por temporada).
Una vez que ingresé a mis tareas laborales, mis compañeros eran buena onda y el encargado también.
Cuando ya iba transitando por el cuarto mes de mí contrato el jefe despidió al encargado por falta de eficiencia, ubicando a un nuevo encargado. Este señor (peruano) se presento frente al grupo de operarios, entre ellos yo, con el nombre de Claudio; se expresaba con un tono autoritario y avasallante, no me gusto para nada la primera impresión que percaté de el, quería de vuelta a mi antiguo supervisor.
se trataba de un tipo de unos 35 años, de piel muy oscura y tenia una profunda y grave voz, la cual utilizaba para imponer miedo y respeto a sus subordinados; igualmente yo no tardé en darme cuenta que detrás de esa voz se encontraba algo oscuro que no me cerraba, algo raro, lo cual me impulso a observarlo con mas intensidad, comencé a analizar su forma de caminar y me di cuenta que su nivel de masculinidad no reflejaba sólidamente una seguridad cavernícola de macho alfa, pude notar ciertas ínfulas de mariquita de closet tanto en su forma de caderear al caminar como en su forma de hablar.
El resto de mis compañeros no tardaron en percibir lo mismo que yo, así que el rumor de que claudio era una loca de closet comenzó a circular masivamente por toda la fábrica, rumor que al parecer al nuevo encargado no le generaba una importante gravitación emocional, ya que parecía no importarle en lo absoluto.
Un día charlando en la hora de descanso con una amiga llamada Cintia, que trabajaba con migo en mi sector, me contó que ella conocía a Claudio de hace un par de años, que él era el encargado de otra fabrica que pertenecía a nuestro mismo jefe, y que ella se había acostado con él; la realidad es que yo me sorprendí frente a esa confesión ya que mi amiga era una mujer bastante atractiva; además me dijo que si bien su pija no era grande, la sabia usar bien, y me aseguraba que bajo ningún punto de vista era gay; yo, obviamente, no le creí eso último que dijo, igualmente le pregunte si había estado con él porque realmente el tipo le gustaba o porque quería aprovecharse de la situación para obtener algún tipo de beneficio laboral, y ella me dijo que, a pesar de que sabia que él tenia mujer e hijos, accedió a conformarse con ser su amante porque le gustaba de verdad, pero como ya habían pasado varios años en que dejaron de verse para coger, me aseguró que ya no sentía más nada por él. La realidad es que de esa charla, lo único que me resulto interesante fue saber de que él tenia familia y la sorpresa de que mi amiga había estado con el.
Claudio era muy exigente y estricto a la hora de supervisar a la gente de su sector, sin embargo, solo a mi y a dos de mis compañeros hombres, nos trataba con metodologías mas flexibles; con respecto a esa diferencias de tratos me puse a reflexionar y llegué a la conclusión de que nosotros 3 éramos los únicos chicos atractivos en ese sector, y que tal vez él se sienta algo atraído por nosotros.
Claudio siempre se detenía a charlar sobre temas laborales con nosotros y no así con el resto, y es por eso que tratábamos de ser simpáticos con él, solo para generar un benigno clima laboral, aunque tampoco necesitábamos pasarnos de obsecuentes ya que no éramos empleados ineficientes.
Cuando ya faltaban como diez días para que se acabe la temporada de trabajo en la fábrica, Claudio aprovechó el momento en que yo me encontraba solo para comentarme que el jefe le había informado de que debía elegir a cuatro operarios para que queden efectivos, osea para que trabajen de forma permanente en la planta y no bajo un contrato, así que, con una sonrisa bastante picara, me dijo que si yo me portaba bien con él, podría considerar el hecho de dejarme efectivo, concluyó su comentario con un guiño en su ojo derecho y se retiró; la verdad yo no sabia como interpretar eso ocurrido, no sabia si me lo había dicho en tono de chiste o en realidad quería disfrutar de mi cuerpo.
Al día siguiente debatiendo sobre la sexualidad de claudio con mi amiga Cintia, le comente todo lo que había pasado el día anterior, le conté que el tipo me habia tirado onda y que si me acostaba con el, a cambio me iba a dejar efectivo; frente a esas declaraciones Cintia se quedó entumecida y shockeada, despues le pedi que no le cuente nada a nadie ya que no queria quilombos, a lo que me dijo con cara de decepción y tristeza, que me quede tranquilo, que nadie se iba a enterar.
Yo obviamente me di cuenta de su actitud, pero pensé que se trataba de un efímero sentimiento de celos. Un par de horas después de terminar con la jornada de trabajo, Cintia llamó desde su casa al teléfono de Claudio y empezó a insultarlo y decirle barbaridades referentes a lo que el habia intentado con migo, expulsó toda su ira en el, llorando y gritando.
Al día siguiente cuando ingresé a trabajar, Claudio se me acerca y me dice: “vos te tenes que retirar, no vas a trabajar más acá”; frente a eso me quedé totalmente sorprendido, no sabia como reaccionar, así que le dije titubeando: “¿!pe-pero que paso!?”
“¿!Por qué me estas echando!? el me dijo: “!andate!” “no te quiero ver más acá”, después de decir esas malditas palabras se retiró, y en cuanto a mi sin poder reflexionar sobre este frustrante acontecimiento, me fui a donde mis compañeros a despedirme de ellos y contarles que claudio me había echado, así que todos los chicos me abrazaron y las chicas lloraban porque querían acabar la temporada con migo, etc. etc. Cintia era quien mas lloraba y fue cuando dijo: “si a vos te echan, a mi también” así que mientras ambos nos dirigíamos a recursos humanos para firmar los papeles de despido y renuncia, claudio nos pega el grito y corriendo se acerca y le pregunta a Cintia el por qué de su renuncia, ella me miró y me empezó a pedir disculpas llorando desconsoladamente, y yo sin entender la abrasé y claudio me miro y me dijo que Cintia le había dicho todo lo que había pasado, y que no podía creer que yo me ponga a inventar semejante cosa y que ese era el motivo de mi despido, en ese momento fue cuando mi cerebro pudo carburar y entender todo lo que estaba pasando, así que enfurecido le dije que no sea tan hijo de puta, que no me haga quedar como loco y mentiroso porque si me quiso levantar, y además le dije en su cara que ni en pedo me acostaria con el aunque me deje efectivo, y que ya mismo me iba a la oficina del jefe a contarle todo lo sucedido, total yo ya no tenia mas nada que perder.
después de escuchar eso, emitió un gesto de enfurecimiento e impotencia, y mientras yo caminaba hacia la oficina junto a Cintia expresándole cuan decepcionado estaba de ella, con lo cual ella no paraba de llorar y de pedirme perdón, en ese momento, claudio nos alcanza corriendo y me pide por favor que no le cuente nada al jefe porque, de lo contrario podría perjudicarlo en su trabajo, y yo le dije que a mi no me importaba nada, que le iba a contar igual, frente a eso me agarro del brazo y me dijo: “por favor no lo hagas” “ya el año pasado tuve un problema similar con otro empleado” “por favor no quiero perder mi trabajo” “te doy la plata que vos quieras”, y yo le dije que no quería plata, que solo quería quedar efectivo en la fabrica, así que neutralizando la preocupación de su cara me dijo: “esta bien” “voy a hablar con el jefe” “pero quiero que vuelvan a sus puestos y díganle a sus amigos que hubo una equivocación, o no se, inventen algo para acabar con este clima de mierda, y así fue, seguimos trabajando lo mas normal posible.
Al día siguiente mientras yo hacia mi trabajo claudio se me acerca y me dice que el jefe le había negado el hecho de dejarme efectivo por el motivo de que esta era la primera temporada a la que yo asistía y que para ganarse el ascenso debía tener como mínimo tres temporadas trabajadas; después de escuchar eso me enoje mucho y le dije que entonces iba a ir a decirle al jefe todo lo que había pasado; él me frenó y me pidió por favor que no lo hiciera, saco de su bolsillo un atado con muchos billetes de cien pesos, y me rogó que lo aceptara; y como me resulto tentadora la oferta y el grosor del atado de billetes, acepte su oferta.
Termine la temporada felizmente con todos mis compañeros que ya se habían convertido en mis amigos, después del último día de trabajo, fuimos a bailar a un boliche y la pase barbaro....