e ponés colorado por cualquier cosa? Eso podría darte una ventaja
¿Te ponés colorado por cualquier cosa? Eso podría darte una ventaja social y sexual
El biólogo Marcos Leary, de la Universidad de Duke contó algunos detalles de su investigación de por qué nos sonrojamos.
Sonrojarse en público una de las situaciones más vergonzosas que uno puede llegar a pasar, más cuando sabemos que en primer lugar tuvimos que hacer algo vergonzoso para terminar así.
Es cómo un doble castigo por el que (casi) todos tenemos que pasar al menos una vez.
Todo lo que hagamos para disimular esa situación es totalmente inútil, cuando llega el momento no hay cómo detenerlo: esa sensación que brota desde adentro y hace que las mejillas comiencen a arder, provocando las risas ajenas y sacando a flote tus nervios.
Puede que te hayas odiado muchas veces por esto y lo vieras cómo una carga, pero vas a tener que reconsiderarlo. Según Marcos Leary de la Universidad de Duke, sonrojarse podría dar grandes ventajas sociales y sexuales. Vamos a ver por qué.
Ya lo decía el propio Charles Darwin: "Sonrojarse es la más peculiar y la más humana de las expresiones". Aunque también decía:
"El que se sonroja sufre y el espectador se siente incómodo, no le sirve a ninguno de los dos". Sin embargo, los psicólogos evolutivos piensan que esos sentimientos de incomodidad pueden ser cruciales para el bienestar a largo plazo.
Ray Crozier de la Universidad de Cardiff, después de entrevistar a muchos profesionales en el tema, concluyó que el sonrojamiento se origina en situaciones donde mucha gente nos está mirando. La reacción sería una forma de mostrar que no queremos tanta atención.
.
Sonrojarse y la comunicación social.
Ponerse colorado, es una forma muy evidente y clara de comunicación no verbal. Marcos Leary sostiene que sonrojarse es una forma de disculpa no verbal" por algún comportamiento fuera de lugar, incluso si no fuimos nosotros los culpables:
"Incluso si eres inocente, es posible que no se pierda nada con transmitir el malestar por haber sido acusado - es cómo decir 'lo siento, sin querer te di una razón para sospechar de mí'" cuenta Leary.
Además, las personas que se sonrojan parecen menos egoistas y menos desafiantes de la autoridad de los demás. Es porque esto es una clara señal de que uno está arrepentido por cometer un error o romper las reglas.
La confianza, un bien escaso.
Claudia Hammond, periodista de la BBC dice que "El rubor no se puede falsificar. Es una de las pocas señales de honestidad en la que podemos confiar sin sospechar
" Siendo que honestidad es un bien escaso, ¿Qué mejor manera de identificar a alguien digno de confianza?
Matthew Feinberg, investigador de la Universidad de California, realizó un experimento para comprobar esto último.
Filmó a un grupo de personas mientras iban contando cual fue el momento más vergonzoso que habían tenido que pasar.
Un panel de expertos se encargó de revisar cada caso en particular, descubrieron que los que se habían mostrado más avergonzados manifestaban visiones más altruistasen una encuesta que les hicieron luego.
Esas mismas personas tendieron a jugar más honestamente en un juego cuyo premio era monetario.
Rubor y sex-appeal.
Feinberg dijo "si están buscando una pareja a largo plazo, (el rubor) podría mostrar que son pro-sociales, cooperativos - alguien que no va a engañar".
Así que si te sonrojas cada vez que te mira esa persona que te gusta, no te desesperes. Si esa persona busca algo serio, tu rubor va a resultarle muy atractivo.
Esto es muy real, ya que cuando buscamos relaciones largas preferimos a aquellas personas que den más muestras de sinceridad.
¿Te ponés colorado por cualquier cosa? Eso podría darte una ventaja social y sexual
El biólogo Marcos Leary, de la Universidad de Duke contó algunos detalles de su investigación de por qué nos sonrojamos.
Sonrojarse en público una de las situaciones más vergonzosas que uno puede llegar a pasar, más cuando sabemos que en primer lugar tuvimos que hacer algo vergonzoso para terminar así.
Es cómo un doble castigo por el que (casi) todos tenemos que pasar al menos una vez.
Todo lo que hagamos para disimular esa situación es totalmente inútil, cuando llega el momento no hay cómo detenerlo: esa sensación que brota desde adentro y hace que las mejillas comiencen a arder, provocando las risas ajenas y sacando a flote tus nervios.
Puede que te hayas odiado muchas veces por esto y lo vieras cómo una carga, pero vas a tener que reconsiderarlo. Según Marcos Leary de la Universidad de Duke, sonrojarse podría dar grandes ventajas sociales y sexuales. Vamos a ver por qué.
Ya lo decía el propio Charles Darwin: "Sonrojarse es la más peculiar y la más humana de las expresiones". Aunque también decía:
"El que se sonroja sufre y el espectador se siente incómodo, no le sirve a ninguno de los dos". Sin embargo, los psicólogos evolutivos piensan que esos sentimientos de incomodidad pueden ser cruciales para el bienestar a largo plazo.
Ray Crozier de la Universidad de Cardiff, después de entrevistar a muchos profesionales en el tema, concluyó que el sonrojamiento se origina en situaciones donde mucha gente nos está mirando. La reacción sería una forma de mostrar que no queremos tanta atención.
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Sonrojarse y la comunicación social.
Ponerse colorado, es una forma muy evidente y clara de comunicación no verbal. Marcos Leary sostiene que sonrojarse es una forma de disculpa no verbal" por algún comportamiento fuera de lugar, incluso si no fuimos nosotros los culpables:
"Incluso si eres inocente, es posible que no se pierda nada con transmitir el malestar por haber sido acusado - es cómo decir 'lo siento, sin querer te di una razón para sospechar de mí'" cuenta Leary.
Además, las personas que se sonrojan parecen menos egoistas y menos desafiantes de la autoridad de los demás. Es porque esto es una clara señal de que uno está arrepentido por cometer un error o romper las reglas.
La confianza, un bien escaso.
Claudia Hammond, periodista de la BBC dice que "El rubor no se puede falsificar. Es una de las pocas señales de honestidad en la que podemos confiar sin sospechar
" Siendo que honestidad es un bien escaso, ¿Qué mejor manera de identificar a alguien digno de confianza?
Matthew Feinberg, investigador de la Universidad de California, realizó un experimento para comprobar esto último.
Filmó a un grupo de personas mientras iban contando cual fue el momento más vergonzoso que habían tenido que pasar.
Un panel de expertos se encargó de revisar cada caso en particular, descubrieron que los que se habían mostrado más avergonzados manifestaban visiones más altruistasen una encuesta que les hicieron luego.
Esas mismas personas tendieron a jugar más honestamente en un juego cuyo premio era monetario.
Rubor y sex-appeal.
Feinberg dijo "si están buscando una pareja a largo plazo, (el rubor) podría mostrar que son pro-sociales, cooperativos - alguien que no va a engañar".
Así que si te sonrojas cada vez que te mira esa persona que te gusta, no te desesperes. Si esa persona busca algo serio, tu rubor va a resultarle muy atractivo.
Esto es muy real, ya que cuando buscamos relaciones largas preferimos a aquellas personas que den más muestras de sinceridad.