
Ayer, en la costa de Vicente López, mucha gente se metió al río.
La costa del Río de la Plata sigue provocando un efecto magnético para aquellas personas que, tal vez, no tienen la posibilidad de escaparse a una playa. Pero, a su vez, se convierte en una trampa mortal por la cantidad de escombros, basura, hierros retorcidos, desechos ecológicos, un piso fangoso e irregular y las peligrosas corrientes de agua.

En los 1800 metros del paseo costero de Vicente López hay carteles que alertan sobre la peligrosidad de bañarse en esas aguas y advierten que está prohibido hacerlo allí. Además, hay recorridas periódicas de los móviles de la patrulla local y de Defensa Civil que, a través de altavoces, avisan a la gente que no puede meterse al río.

"Nuestro operativo consiste en informarle en los accesos al paseo y también cuidar hasta la línea de la costa. Además, hemos pedido a Prefectura Naval Argentina que refuerce la presencia dentro del agua. Con todo eso, además, apelamos a la conciencia de la gente que no debe bañarse en aguas que no son aptas para hacerlo", informaron en el municipio de Vicente López.
