Desde General del Ejército Otomano a ser admirado por sus enemigos británicos fue la vida de Rafael deNogales un hombre que recorrió el Mundo con su brillante mente militar y escritura
Sobre un Camello el General Nogales y sirviente a su disposición
El escritor argentino Roberto Arlt se preguntaba con cierto enojo, "¿Por qué se recuerda a Lawrence de Arabia y se olvida a Nogales?", en alusión al venezolano Rafael de Nogales (1877-1937), escritor y soldado de fortuna que participó en la Guerra Hispano-Estadounidense (1898), en la Revolución Libertadora (1901) donde su experiencia de combate adquirida en Venezuela lo llevaría a la Guerra Ruso-Japonesa (1904 - 1908) y en la Primera Guerra Mundial (1914) que dio fe de sus aventuras en Cuatro años bajo la Media Luna, unas memorias ahora rescatadas por la editorial Almuzara.
¡Oh, qué curioso, qué curioso! diria el escritor argentino el 15 de septiembre de 1918, los diarios de Berlín dirán, refiriéndose a este caballero llamado el general don Rafael de Nogales y Méndez:
“Para todos los latinoamericanos será una verdadera satisfacción el saber que el general Nogales, único oficial neutral que lucha como tal en las filas de las Potencias Centrales, ha logrado obtener durante los tres años y medio que se halla combatiendo bajo las banderas del Profeta, laureles que llenarán indudablemente de satisfacción y orgullo, no sólo a su patria venezolana, sino a las repúblicas latinoamericanas en general”.
Rafael de Nogales seria otro militar impulsado por la sed de aventura y conocer el mundo sirvió cuatro años, los de la Primera Guerra Mundial, como oficial en la Caballería Imperial turca, en la que dispuso de séquito propio y escolta personal.
Al estallar la Primera Guerra Mundial intentó sin éxito alistarse en el ejército francés donde le exigieron renunciar a su nacionalidad venezolana por la francesa, Nogales no aceptó. Luego de buscar durante 1 año, Nogales es recibido por políticos importantes del Imperio Otomano (Turquía) quienes lo comunican con el agregado militar alemán en Constantinopla a donde llega en 1915.
El Mariscal Liman Von Sanders, Jefe de la misión alemana en Turquía y el General Bronsart Von der Goltz, jefe del Estado Mayor Turco le conceden un grado de oficial sin dejar su nacionalidad y lo envían al frente ruso en el Cáucaso para acabar con eslavos y armenios.

Nogales y sus Lanceros que derrotarían a los Ingleses en el Frente Palestino
Desde las estepas a las montañas, los páramos, desiertos y las ciudades medievales, la actuación de Nogales fue tal que al poco tiempo alcanzó el grado de Bey (general) en el ejército Otomano con el apoyo del ejército alemán, seria el segundo venezolano antes de Carlos Meyer Baldó As de Combate y único americano del Circo Flotante del Barón Rojo en obtener la Cruz de Hierro de Primera Clase de manos del káiser Guillermo II de Alemania así como el sable de Mejishovon y la estrella de Mechedieh, entre otras condecoraciones.
Intervino en varias campañas y, "a diferencia de Lawrence, fue mucho más escritor y menos melindroso", según ha dicho a Efe el escritor español Javier González-Cotta, especialista en literatura de viajes y quien ha firmado el prólogo de Cuatro años bajo la Media Luna.

Dirigiendo el Segundo Ataque a Gaza para expulsar a los británicos
Nogales estuvo en el famoso y tristemente célebre sitio de Van, en el frente de Mesopotamia y en el frente de Kut-El-Almara (1916). En el frente de Palestina y Gaza en (1917) donde su ejército derrotó a los ingleses. Fue gobernador militar del Sinaí en Egipto, pero no le fue fácil conseguirlo pues esta provincia estaba tomada por el ejército inglés y su misión era recuperarla para gobernarla, y así fue, luego de la impresionante victoria dinamitó los pozos de Bir-Birén y tomó la puerta egipcia, aunque posteriormente le fue ordenado regresar a Constantinopla.
A pesar de la actuación del venezolano en la guerra las tropas aliadas avanzaron con fuerza en las trincheras europeas y movieron los cimientos de los ejércitos en oriente, los que fueron retrocediendo hasta la rendición de Alemania en 1918.
Dirigiendo el Segundo Ataque a Gaza para expulsar a los británicos
Tras la caída de Constantinopla Nogales esperaba que lo capturaran y lo encerraran, recibió todo lo contrario, muchos oficiales británicos le admiraban y le invitaron a cenar, también el Cuartel General Británico le otorgó un pasaporte y un salvoconducto para salir de Constantinopla.
Si a Lawrence terminó de mitificarlo David Lean con su película, la vida de Nogales, a diferencia de la del inglés, daría para una serie o varios largometrajes, ya que, además de servir bajo la Media Luna, años antes participó en 1898 en la Guerra de Cuba, recorrió el Magreb, el Indostán, Afganistán, Indonesia, Angola, Argentina y Brasil y se enroló en la guerra de Japón contra Rusia, bajo bandera nipona.
El General Nogales en el medio con su Guardia Turca Personal
El escritor González-Cotta define "Cuatro años bajo la Media Luna" como una mezcla de memorias, libro de aventuras, literatura viajera, crónica bélica, tratado de arte y arqueología, manual de geografía e historia y también, su parte más amarga, de denuncia, ya que presenció la masacre de armenios a manos turcas.
Sobre ese dramático momento de su vida escribió: "Yo maldecía la hora en que la mala suerte me había convertido en verdugo de mis correligionarios", ya que Nogales nunca abandonó su fe cristiana, como tampoco renunció jamás a su nacionalidad venezolana ni cambió su opinión sobre la superioridad de la cultura occidental.
Luego de la Primera Guerra Mundial
Luego de la Primera Guerra Mundial, colaboró con el revolucionario nicaragüense Augusto César Sandino. En California se unió a las fuerzas del revolucionario mexicano Ricardo Flores Magón, y cuando su rebelión termina vuelve a Venezuela que está bajo el gobierno de Juan Vicente Gómez, siendo gobernador de Apure se alza en armas contra Gómez, pero es derrotado y nuevamente se tiene que ir del país.
Regreso a
Venezuela
y Legado de su Muerte
De Venezuela solo recibió invitaciones al destierro y sus descripciones de la represión armenia le valieron suspicacias turcas, hasta el punto de que un general le acusó de acabar "mordiendo la mano que le prestó la espada".
Tras publicar su libro en Venezuela en 1924 y un año más tarde en Berlín, la prensa de Nueva York describió a Nogales como un "don Quijote militar que no pierde su amor latino por la belleza", en lo que coincide con González-Cotta, quien lo considera un "soldado de fortuna" movido más por los ideales que por la soldada.
La obra y la peripecia de Nogales, quien escribió otras obras autobiográficas, pasó desapercibida durante casi todo el siglo, rozando el olvido, hasta que en 1998 se publicó en Turquía lugar donde es admirado como contra parte de Lawrence de Arabia la tesis del profesor Mehmet Necati Kutlu, de la Universidad de Ankara, con el título Nogales Méndez, un caballero andante en Turquía.
En 2005, un militar turco, Ahmet Tetik, publicó una semblanza de Nogales en una revista de temática militar y ese mismo año la embajada venezolana en Ankara publicó una biografía del escritor que sólo fue distribuida en Turquía.