"En Argentina está vigente la idea de que somos el país blanco de América Latina"
Puntualmente, el filme discute una frase repetida hasta el cansancio: la que indica que “los argentinos descendemos de los barcos”, entendiendo por “barcos” sólo aquellos que entre 1880 y 1950 trajeron desde Europa a cientos de miles de inmigrantes a un país visto como prácticamente carente tanto de población originaria como de descendientes de africanos esclavizados.
La negación de la presencia de africanos, afrodescendientes y de elementos culturales afro en la sociedad argentina se remonta a mediados del siglo XIX, al proceso de construcción de la identidad nacional
La negación de la presencia de africanos, afrodescendientes y de elementos culturales afro en la sociedad argentina se remonta a mediados del siglo XIX, al proceso de construcción de la identidad nacional.
Y el mito de la nación blanca, “que no es para nada inocuo”, es tan poderoso que ha determinado la existencia de “una ceguera al color” en la sociedad argentina.
“Todas las sociedades americanas tuvieron esta idea de sacar todo lo bárbaro, todo lo que hubiera de primitivo, pero los argentinos ven blanco donde no hay blanco y esto también influye en su autopercepción”, dijo.
“Algunas de las personas que he entrevistado me dicen: `a mi papá o mi abuela o a mi tía les dicen el negro o la negra, yo veo que son negros pero ellos remarcan si tienen ojos claros o sus orígenes blancos`. Y los negros son siempre los otros, lo que es entendible también en una sociedad que te repite constantemente que ser negro es lo peor que te puede pasar en la vida”, explicó.
Pero el mito de la nación blanca, como toda construcción social “puede ser criticado y reconstruido, el punto es ver cuál es la fuerza real que quiera realmente deconstruirlo”.
Puntualmente, el filme discute una frase repetida hasta el cansancio: la que indica que “los argentinos descendemos de los barcos”, entendiendo por “barcos” sólo aquellos que entre 1880 y 1950 trajeron desde Europa a cientos de miles de inmigrantes a un país visto como prácticamente carente tanto de población originaria como de descendientes de africanos esclavizados.
La negación de la presencia de africanos, afrodescendientes y de elementos culturales afro en la sociedad argentina se remonta a mediados del siglo XIX, al proceso de construcción de la identidad nacional
La negación de la presencia de africanos, afrodescendientes y de elementos culturales afro en la sociedad argentina se remonta a mediados del siglo XIX, al proceso de construcción de la identidad nacional.
Y el mito de la nación blanca, “que no es para nada inocuo”, es tan poderoso que ha determinado la existencia de “una ceguera al color” en la sociedad argentina.
“Todas las sociedades americanas tuvieron esta idea de sacar todo lo bárbaro, todo lo que hubiera de primitivo, pero los argentinos ven blanco donde no hay blanco y esto también influye en su autopercepción”, dijo.
“Algunas de las personas que he entrevistado me dicen: `a mi papá o mi abuela o a mi tía les dicen el negro o la negra, yo veo que son negros pero ellos remarcan si tienen ojos claros o sus orígenes blancos`. Y los negros son siempre los otros, lo que es entendible también en una sociedad que te repite constantemente que ser negro es lo peor que te puede pasar en la vida”, explicó.
Pero el mito de la nación blanca, como toda construcción social “puede ser criticado y reconstruido, el punto es ver cuál es la fuerza real que quiera realmente deconstruirlo”.