Vuelven los Ig Nobel: Las investigaciones científicas más divertidas, absurdas y curiosas del año
Entre los amantes de la ciencia existe una ceremonia de entrega de Premios que levanta más pasiones que los Oscars o los Grammy. Se trata de la extravagante reunión anual en la que se entregan los Ig Nobel, unos galardones que reconocen las investigaciones científicas más divertidas del año. En palabras de sus creadores son estudios que primero te hacen reír y luego te hacen pensar…
La ceremonia, que en esta ocasión cumplía su 25 aniversario, ha vuelto a sorprender y divertir a todos aquellos locos que nos quedamos hasta las tres de la madrugada siguiendo el streaming y que pudimos asistir a las incontables gamberradas que pueden realizar científicos serios y rigurosos cuando se sueltan la melena.
Este año he seleccionado algunos de los premiados más sorprendentes:
Premio Ig Nobel de Física para los investigadores que han lanzado la “Ley de la micción”. Y es que según el estudio realizado por científicos del Instituto Tecnológico de Georgia los mamíferos tardamos aproximadamente lo mismo en orinar, esto es: 21 segundos. También es cierto que sus cálculos no son muy exactos puesto que reconocen un error por exceso o por defecto de 13 segundos.
Para realizar este trabajo cronometraron el tiempo en que tardaban en vaciar sus vejigas todos los mamíferos de más de tres kilos del Zoo de Atlanta, una ardua tarea que afirman puede ayudar a los veterinarios a detectar problemas urinarios en animales.
Premio Ig Nobel de Fisiología para un valiente que arriesgó su propia salud en pos de la ciencia. Permitidme que os haga una pregunta: Si os pica una abeja ¿cuál creéis que es la parte de vuestro cuerpo donde experimentaréis más dolor?
A esta cuestión responde la curiosa investigación de Michael Smith de la Universidad Cornell que utilizó su propio cuerpo como lugar de trabajo. De esta forma, eligió 25 puntos y se dejó picar por abejas hasta tres veces en cada uno de ellos, dando una puntuación de 1 a 10 según el dolor experimentado.
Los resultados pueden parecer obvios, pero alguien tenía que hacerlo: Los tres lugares más dolorosos son el labio superior, la punta de la nariz y, cómo no, el pene…
El Ig Nobel de Biología fue para el equipo de investigadores chilenos liderado por Bruno Grossi que (al parecer) demostraron que si a una gallina le pones un palo en la cola… anda como un dinosaurio.
Entre los amantes de la ciencia existe una ceremonia de entrega de Premios que levanta más pasiones que los Oscars o los Grammy. Se trata de la extravagante reunión anual en la que se entregan los Ig Nobel, unos galardones que reconocen las investigaciones científicas más divertidas del año. En palabras de sus creadores son estudios que primero te hacen reír y luego te hacen pensar…
La ceremonia, que en esta ocasión cumplía su 25 aniversario, ha vuelto a sorprender y divertir a todos aquellos locos que nos quedamos hasta las tres de la madrugada siguiendo el streaming y que pudimos asistir a las incontables gamberradas que pueden realizar científicos serios y rigurosos cuando se sueltan la melena.
Este año he seleccionado algunos de los premiados más sorprendentes:
Premio Ig Nobel de Física para los investigadores que han lanzado la “Ley de la micción”. Y es que según el estudio realizado por científicos del Instituto Tecnológico de Georgia los mamíferos tardamos aproximadamente lo mismo en orinar, esto es: 21 segundos. También es cierto que sus cálculos no son muy exactos puesto que reconocen un error por exceso o por defecto de 13 segundos.
Para realizar este trabajo cronometraron el tiempo en que tardaban en vaciar sus vejigas todos los mamíferos de más de tres kilos del Zoo de Atlanta, una ardua tarea que afirman puede ayudar a los veterinarios a detectar problemas urinarios en animales.
Premio Ig Nobel de Fisiología para un valiente que arriesgó su propia salud en pos de la ciencia. Permitidme que os haga una pregunta: Si os pica una abeja ¿cuál creéis que es la parte de vuestro cuerpo donde experimentaréis más dolor?
A esta cuestión responde la curiosa investigación de Michael Smith de la Universidad Cornell que utilizó su propio cuerpo como lugar de trabajo. De esta forma, eligió 25 puntos y se dejó picar por abejas hasta tres veces en cada uno de ellos, dando una puntuación de 1 a 10 según el dolor experimentado.
Los resultados pueden parecer obvios, pero alguien tenía que hacerlo: Los tres lugares más dolorosos son el labio superior, la punta de la nariz y, cómo no, el pene…
El Ig Nobel de Biología fue para el equipo de investigadores chilenos liderado por Bruno Grossi que (al parecer) demostraron que si a una gallina le pones un palo en la cola… anda como un dinosaurio.