Sexo y vacaciones, una excelente combinación
El verano, con la calidez del clima y la vida al aire libre, es un tiempo ideal para que las parejas estables recuperen a pleno su intimidad. Además, las variables que deben manejar quienes buscan no estar más solos.
Durante el verano las personas, de alguna manera, gracias al período vacacional y a un clima mucho más benévolo que incita a disfrutar de la naturaleza, el agua y el aire libre, logran recuperar energías, generalmente tras un trajinado período laboral, entremezclado con todas las obligaciones que suelen demandar mucho desgaste, no solo físico sino también intelectual. Entre las muchas cuestiones que se suelen ir apagando a lo largo del año está el vínculo de pareja y, particularmente, la cuestión sexual, que es muy importante para la vida de a dos. Porque no basta llevarse bien y mantener una relación armoniosa. El sexto importa, y mucho. Por eso, cuando las obligaciones aflojan y en sitios donde la tranquilidad les gana a las corridas habituales, el sexo también suele florecer.
En parejas estables
Ahora bien, ¿cómo hacemos para que el sexo recupere su frescura luego de años de compartir la misma cama? Porque aun en vacaciones, habrá que redescubrir a esa otra persona de la que nos enamoramos hace tiempo ya que, con el correr de los años, la intensidad y la frecuencia del acto sexual disminuyen hasta llegar a resultar algo monótono o rutinario.
Sobre ese aspecto, la licenciada Mariela Tesler explica que muchas parejas no logran encontrar el tiempo o el lugar adecuado para despertar aquella pasión y, cuando el momento aparece, generalmente, como parte de un ritual, siguen repitiendo las mismas posiciones, recorridos, besos y hasta el orden con que se comienza y termina la relación. Pareciera que se pone el sexo en piloto automático y, a pesar de las quejas, con los años se pierde la capacidad para sorprendernos y reavivar la llama del amor.
La licenciada Tesler señala que cada uno es responsable del propio placer y, si no se está conforme con uno mismo, se debe trabajar por un cambio. Y nada mejor que las vacaciones, porque son una excelente oportunidad, dado que resultan ideales ya que frente a un escenario distinto la mente se relaja mucho más y está libre de compromisos o preocupaciones.
Una de las claves es que no debería haber excusas para volver a conectarse primero con uno mismo. Respirar profundo, sentir la naturaleza en la piel, el viento en la cara y buscar a la niña o al niño dormido para volver a jugar con la imaginación. De igual manera, la profesional expresa que aquellos momentos de relax generan bienestar y deseo, con lo cual el sexo puede resurgir en su mejor forma. Lo ideal es procurar encontrar esos momentos. Durante una escapada de fin de semana o en una salida programada en pareja, buscar instancias de diversión que nos liberen por un ratito al menos del estrés de todos los días es uno de los mejores consejos para una vida en pareja saludable.
La idea es profundizar el cambio
La pareja necesita estar más tiempo junta y la época veraniega es propicia para reconectarse con el otro en varios aspectos. Ese espacio para un encuentro más extenso los vinculará nuevamente con la pareja y reavivará el poder de las sensaciones. El tiempo ahora sí estará a favor de esas dos personas que se siguen amando. Solo habrá que soltarse, dejarse llevar y sentir la magia de la conexión con el otro.
Después, hay toda una batería de tips y consejos que no deben dejarse de lado: producirse, arreglarse con las mejores ropas antes de un paseo, perfumarse al salir (hay esencias muy ricas en feromonas que elevan la atracción de la piel y atrapan la atención y los sentidos del olfato del otro). De igual manera, recuperar viejos hábitos, como hacer gimnasia o realizar caminatas por la playa o el campo (de paso se r e c u p e r a la forma).
No perder la posibilidad de cumpl i r una cita bailable, acudir a sitios románticos, una cena íntima si no hay chicos son todas fórmulas para atraer al otro, pero también para recuperar aquel grado de seducción con que conquistamos a nuestra pareja.
¿Y quienes están sin pareja estable?
El sexo en vacaciones, y obviamente en pleno verano, es también todo un tema para quienes están solos y no esquivan esas ansias de sentir deseos de todo tipo. Claro que las opciones son muy variadas. Se puede tener sexo casual, aunque consentido, para vivir una loca noche de verano que no deja más que el placer y a otra cosa. Algunos especialistas coinciden en que eso es casi una necesidad fisiológica y nada más. En cambio, en otras oportunidades, el sexo, sin llegar al clímax, puede ser el inicio de una historia. En todos los casos el verano es un potencial energizante que funciona como un explosivo listo para detonar. En ambos sexos, el calor, la naturaleza y el agua son elementos que se conjugan para que la búsqueda de una nueva relación sea mayor y potencialmente pueda tener proyección. Hay mucho condimento que ayuda, porque la vestimenta es más liviana y sugerente, dejando ver gran parte de la piel femenina, y porque en los varones salen a relucir sus puntos fuertes, aun en aquellos que no tienen un cuerpo apolíneo. Esas cuestiones contribuyen, acercan posiciones. Nada es definitivo, pero arrima. Lo que sí es concreto es que este tiempo de ocio y descanso también predispone a muchas y muchos al encuentro con el sexo opuesto, con la posibilidad siempre latente de que la sexualidad bien entendida resulte un condimento más entre dos personas que se atraen. Con los cuidados y las prevenciones lógicas, este acto será uno más de dos personas que, conscientes, buscan a su media naranja.
MIENTRAS COMENTAS, DEJAS BITS, DENUNCIAS, O NO HACES NADA;
SEGUIME LINCE, NO TE VOY A DEFRAUDAR!
El verano, con la calidez del clima y la vida al aire libre, es un tiempo ideal para que las parejas estables recuperen a pleno su intimidad. Además, las variables que deben manejar quienes buscan no estar más solos.
Durante el verano las personas, de alguna manera, gracias al período vacacional y a un clima mucho más benévolo que incita a disfrutar de la naturaleza, el agua y el aire libre, logran recuperar energías, generalmente tras un trajinado período laboral, entremezclado con todas las obligaciones que suelen demandar mucho desgaste, no solo físico sino también intelectual. Entre las muchas cuestiones que se suelen ir apagando a lo largo del año está el vínculo de pareja y, particularmente, la cuestión sexual, que es muy importante para la vida de a dos. Porque no basta llevarse bien y mantener una relación armoniosa. El sexto importa, y mucho. Por eso, cuando las obligaciones aflojan y en sitios donde la tranquilidad les gana a las corridas habituales, el sexo también suele florecer.
En parejas estables
Ahora bien, ¿cómo hacemos para que el sexo recupere su frescura luego de años de compartir la misma cama? Porque aun en vacaciones, habrá que redescubrir a esa otra persona de la que nos enamoramos hace tiempo ya que, con el correr de los años, la intensidad y la frecuencia del acto sexual disminuyen hasta llegar a resultar algo monótono o rutinario.
Sobre ese aspecto, la licenciada Mariela Tesler explica que muchas parejas no logran encontrar el tiempo o el lugar adecuado para despertar aquella pasión y, cuando el momento aparece, generalmente, como parte de un ritual, siguen repitiendo las mismas posiciones, recorridos, besos y hasta el orden con que se comienza y termina la relación. Pareciera que se pone el sexo en piloto automático y, a pesar de las quejas, con los años se pierde la capacidad para sorprendernos y reavivar la llama del amor.
La licenciada Tesler señala que cada uno es responsable del propio placer y, si no se está conforme con uno mismo, se debe trabajar por un cambio. Y nada mejor que las vacaciones, porque son una excelente oportunidad, dado que resultan ideales ya que frente a un escenario distinto la mente se relaja mucho más y está libre de compromisos o preocupaciones.
Una de las claves es que no debería haber excusas para volver a conectarse primero con uno mismo. Respirar profundo, sentir la naturaleza en la piel, el viento en la cara y buscar a la niña o al niño dormido para volver a jugar con la imaginación. De igual manera, la profesional expresa que aquellos momentos de relax generan bienestar y deseo, con lo cual el sexo puede resurgir en su mejor forma. Lo ideal es procurar encontrar esos momentos. Durante una escapada de fin de semana o en una salida programada en pareja, buscar instancias de diversión que nos liberen por un ratito al menos del estrés de todos los días es uno de los mejores consejos para una vida en pareja saludable.
La idea es profundizar el cambio
La pareja necesita estar más tiempo junta y la época veraniega es propicia para reconectarse con el otro en varios aspectos. Ese espacio para un encuentro más extenso los vinculará nuevamente con la pareja y reavivará el poder de las sensaciones. El tiempo ahora sí estará a favor de esas dos personas que se siguen amando. Solo habrá que soltarse, dejarse llevar y sentir la magia de la conexión con el otro.
Después, hay toda una batería de tips y consejos que no deben dejarse de lado: producirse, arreglarse con las mejores ropas antes de un paseo, perfumarse al salir (hay esencias muy ricas en feromonas que elevan la atracción de la piel y atrapan la atención y los sentidos del olfato del otro). De igual manera, recuperar viejos hábitos, como hacer gimnasia o realizar caminatas por la playa o el campo (de paso se r e c u p e r a la forma).
No perder la posibilidad de cumpl i r una cita bailable, acudir a sitios románticos, una cena íntima si no hay chicos son todas fórmulas para atraer al otro, pero también para recuperar aquel grado de seducción con que conquistamos a nuestra pareja.
¿Y quienes están sin pareja estable?
El sexo en vacaciones, y obviamente en pleno verano, es también todo un tema para quienes están solos y no esquivan esas ansias de sentir deseos de todo tipo. Claro que las opciones son muy variadas. Se puede tener sexo casual, aunque consentido, para vivir una loca noche de verano que no deja más que el placer y a otra cosa. Algunos especialistas coinciden en que eso es casi una necesidad fisiológica y nada más. En cambio, en otras oportunidades, el sexo, sin llegar al clímax, puede ser el inicio de una historia. En todos los casos el verano es un potencial energizante que funciona como un explosivo listo para detonar. En ambos sexos, el calor, la naturaleza y el agua son elementos que se conjugan para que la búsqueda de una nueva relación sea mayor y potencialmente pueda tener proyección. Hay mucho condimento que ayuda, porque la vestimenta es más liviana y sugerente, dejando ver gran parte de la piel femenina, y porque en los varones salen a relucir sus puntos fuertes, aun en aquellos que no tienen un cuerpo apolíneo. Esas cuestiones contribuyen, acercan posiciones. Nada es definitivo, pero arrima. Lo que sí es concreto es que este tiempo de ocio y descanso también predispone a muchas y muchos al encuentro con el sexo opuesto, con la posibilidad siempre latente de que la sexualidad bien entendida resulte un condimento más entre dos personas que se atraen. Con los cuidados y las prevenciones lógicas, este acto será uno más de dos personas que, conscientes, buscan a su media naranja.
MIENTRAS COMENTAS, DEJAS BITS, DENUNCIAS, O NO HACES NADA;
SEGUIME LINCE, NO TE VOY A DEFRAUDAR!