Ver su cara de felicidad después de recuperarse, no tiene precio.
Recostado a un lado del camino, este perro parecía haber perdido toda esperanza de recuperarse. Se había rendido.
Su cuerpo estaba tan afectado por la sarna, que prácticamente no quedaban pelos que protegieran su piel y estaba tan débil que ni siquiera intentaba levantarse.
Cuando los rescatistas lo vieron no quisieron arriesgarse a que escapara, así que trataron de atraparlo con una malla pero para su sorpresa, ni siquiera intentó correr.
Esta es la increíble historia de su recuperación:
Su forma de reaccionar ante los humanos ponía en evidencia que hacía mucho tiempo no había tenido contacto con una persona que lo tratara con cariño
Su estado era crítico.
Estaba deshidratado, desnutrido y cubierto de llagas en su piel
Le pusieron medicamentos para tratar sus infecciones y suero, a través de una intravenosa.
Lo trataron con cariño, y a los pocos días comenzó a mostrar mejoras
De mejor ánimo y con la piel saludable, parecía volver a ser el perro que alguna vez fue
Dos meses después, el pelo ya le había crecido y su gran sonrisa lo decía todo: al fin podría volver a disfrutar la vida