La actriz siempre se lució en la tele. Pero desde que fue madre de Elena, eligió papeles más tranquilos donde no se la veía muy expuesta. La sorpresa de Paparazzi al haber encontrado estas imágenes de su pasado fue total...
"Fui hija única, toda la vida había vivido sola con mi vieja, lo veía a mi papá, pero no vivíamos los tres juntos, y me era difícil pensar en una familia”, arranca diciendo Julieta Díaz. No habla de su pasado oculto, pero bien podría estar haciéndolo. Se refiere a la hermosa bebé que la acompaña, Elena: “A los veintipico toda la libido estaba en el trabajo. Supe recién que quería ser madre tiempo después de casarme. Mi marido quería sí o sí y esa fue la discusión. Tuve que profundizar para saber cuál era mi deseo. Mi marido me despertó", termina.
Las fotos aparecidas esta mañana en las redes sociales la muestran de una forma muy diferente. Escandalosa, podría decirse. Zarpada, se agregaría. Laboral, quizás. Juvenil, también. Pero no por eso menos sorprendente de una etapa de la vida en la que a ella no se la conocía mucho.
Pero hoy, como debe ser, Julieta elige amar y hablar de Elena: "Descubrí que un hijo puede llevarte al límite. La maternidad no sólo despierta sentimientos nobles. Me sorprende la cantidad de amor que pudo generarme, pero también te enfrenta con tus miserias. Me enfrento a mi egoísmo todos los días. Tengo casi 38 años y viví toda mi vida pensando en lo que necesitaba yo". Y bien hecho está, porque el pasado es sólo eso. Pasado…