Maafa es el término en Swahili para "desastre" o "terrible acontecimiento" y es el nombre dado ahora para el Tráfico Transatlántico de Esclavos . El Tráfico Transatlántico de esclavos es probablemente el evento más horrendo y mostruoso en el hemisferio norte. Para los descendientes de los Africanos que residimos actualmente en Norte América, Sudamérica y el Caribe, es definitivamente el evento más significativo de nuestra historia. El Tráfico Transatlántico de Esclavos nace de la avaricia. Con el "descubrimiento" de el Nuevo Mundo, Europa vio la posibilidad de amasar grandes cantidades de riqueza desconocidas para la región en aquel momento. Los europeos encontraron la mano de obra que necesitaban para conseguir esta riqueza obtenida del oro, la plata, el azúcar, el tabaco y otros cultivos en las costas de Africa. Durante años los europeos traficaron con los africanos por cultivos y otros productos. Pero ahora vinieron por cuerpos humanos. El tráfico resultante llevó al caos a algunas zonas del continente africano, imperios que se alzaban y caían según su cuota de esclavos. Las brutalidades y la degradación bajo la que estas víctimas vivían eran diarias e interminables. Y el legado continuaría con sus hijos y descendientes generación tras generación. Este fue el Tráfico Transatlántico de Esclavos: un evento que destruyó pueblos y culturas enteras, un evento que desestabilizaría un continente, cambiándolo para siempre, un evento que enriquecería Europa, crearía imperios y construiría América.
El Tráfico de Esclavos no fue una estadística...El Tráfico de Esclavos era gente viviendo, robando, asesinando, muriendo.
El Tráfico de Esclavos fue una madre Negra asfixiando a su bebé recién nacido porque no queria que creciera como un esclavo.
El Tráfico de Esclavos fue un capitán amable forzando a sus pasajeros suicidas a comer rompiéndoles los dientes.
El Tráfico de Esclavos fue un capitán devoto rezando dos veces al día en su barco de esclavos y escribiendo lo que sería el famoso himno: "Cuán dulce suena el nombre de Jesus"
Lerone Bennet, Before the Mayflower
¿Quién Traficaba?
Dada su beneficiosa naturaleza, no sorprende que casi TODO EL MUNDO estuviese involucrado en el Tráfico Transatlántico de Esclavos. Los europeos tuvieron el rol más significativo en el tráfico ya que eran los compradores y por lo tanto ejercían la mayor parte del control. Europeos de diversas nacionalidades, estatus y religiones tuvieron que ver con la esclavitud. Esto incluye a los españoles, franceses, realeza y mercaderes, católicos y judíos. Los árabes, como en el este, jugaron un rol significativo en el Tráfico Transatlántico de Esclavos. Hacían incursiones en los pueblos africanos y fueron intermediarios clave entre europeos y africanos.
El Rol Africano en el Tráfico de Esclavos
La cuestión de la implicación de Africa en el Tráfico Transatlántico de Esclavos es compleja. Primero debe ser comprendido que, como en el resto del mundo, la esclavitud ha existido durante mucho tiempo en Africa. Aun así, la forma que tomaba difería en varios aspectos de su contraparte europea. La esclavitud en Africa era producto de las guerras en las se esperaba que los conquistados se convirtieran en sirvientes de los victoriosos. O podía haber sido una forma de castigo por crimen, violación de tabúes, etc. Ciertamente había cierto grado de crueldad como suele ocurrir con la servidumbre. Pero estos cautivos nunca eran tratados como seres infrahumanos. En muchos casos los esclavos se casaban dentro del hogar que los acogía. Antes del contacto europeo, un punto en el que el sistema de esclavitud africano cambió drásticamente fue que la esclavitud nunca fue la base económica de ninguna sociedad africana. Y no negaba a nadie su humanidad como haría la esclavitud europea.
Los europeos masterizaron la técnica arábica de "divide y vencerás". Daban armas a un grupo de africanos para atacar a otro a cambio de esclavos. De la misma forma, daban armas al otro grupo para hacer lo mismo y a un tercer grupo para protegerse de otros esclavistas. Si uno quería armas para protegerse de la esclavitud, estaba forzado a convertirse en esclavo igualmente. El ciclo vicioso de cuerpos por armas o protección se extendió como una enfermedad. Algunos africanos, como los de Dahomey, prosperaron inmensamente gracias al comercio de esclavos. Estos se intercambiaban por cualquier cosa, desde baratijas de cristal hasta ron o whiskey, y de forma especial se comerciaba con armas. Esta avaricia por parte de los africanos fue la clave de su participación en el comercio.
Debe ser comprendido que, en aquel momento, no existía ningún tipo de identidad racial unificadora entre los diversos grupos étnicos africanos. Convertir en esclavos a los prisioneros de guerra parecía algo "natural". Y los que participaban eran en su mayor parte realeza o grupos de esclavos guerreros. Solo en raras circunstancias los africanos asaltaban en sus propios pueblos en busca de esclavos. La mayoría venían de otros grupos étnicos como producto de la guerra. También deberíamos recordar que muchos de los que participaban en el comercio a menudo se convertían ellos mismos en esclavos. La guerra entre etnias y el caos continuo era necesario para mentener el comercio vivo. Los africanos no tenian barcos para transportar la carga de cuerpos humanos, ni fábricas de armas, ni largas plantaciones que ser trabajadas por esclavos. En esencia, si no hubiese existido la necesidad de esclavos por parte de Europa y sus colonias, no se habría dado el comercio de esclavos. Estados como el de Ashanti, Dahomey, Bambara y otros muchos crecieron poderosamente. Finalmente, esta era de avaricia por parte de la clasa en el poder africana se cobraría un alto precio. Finalmente, fue Africa quien acabó debilitada y dividida mientras que Europa prosperó. Como dijo un historiador, "los europeos no vinieron por el Ibo, Mandingo o Yoruba, vinieron por todos nosotros."
La Captura y las Mazmorras de Esclavos
Los esclavistas europeos y sus aliados africanos asaltaron la costa oeste de Africa con armas y cañones, prendiendo fuego a ciudades y pueblos. Las mujeres tomadas en estos asaltados eran normalmente violadas: en público o en privado, en grupos o individualmente. Todas estas actuaciones servían un doble propósito: despojar a las mujeres africanas de toda dignidad y forzar a los hombres africanos a contemplar como sus hermanas, hijas, mujeres, tías, abuelas y amigas sufrían sin poder hacer nada para evitarlo. Los niños y niñas pasaban por los peores abusos sexuales, a menudo quedaban sangrando hasta morir o en un estado de shock permanente. Enfermedades europeas como la sífilis y la gonorrea pasaban de unas víctimas a otras. Capturados e inmovilizados con cuerdas, redes, madera, hierro, cuero y otras ataduras, los africanos eran enviados en una torturosa marcha hacia la costa donde muchos morirían en el camino.
Si sobrevivían la marcha mortal hasta la costa, las mazmorras serían la siguiente parada para estos africanos captivos. Aquí eran afinados dentro de pequeñas espacios de suelos sucios conocidas como barracones en las que se amontonaban de 30 a 50 africanos dentro de 10-15 pies de suelo cubierto de vómitos, orines, excrementos y sangre. Día y noche la temperatura en la celda sobrepasaba los 30 grados. La deshidratación por diarrea, los vómitos y el sudor eran una causa común de muerte. Aquí también serían marcados con hierros calientes. En estas insalubres condiciones, estos hierros a menudo se infectaban induciendo fiebres y gangrenas. Los enfermos eran apaleados o azotados hasta morir como advertencia al resto de los africanos, para que permanecieran en buena salud. Las mujeres africanas eran violadas repetidamente, lo que se convirtió en una práctica rutinaria que engendraría gran cantidad de embarazos no deseados. Se decía que suelo de los barracones de las mujeres estaba lleno de sangre menstrual y fetos abortados. Cientos de miles de africanos murieron en estas mazmorras esperando, a veces durante meses, ser transportados a través de "la puerta sin retorno".
El Pasaje Intermedio
Jesús, la Libertad, y el Regalo de Dios eran los nombres de algunos de los barcos que comerciaban con esta miseria humana. Estos africanos eran embarcados casi, sino totalmente, desnudos. Cada rincón aviable era utilizado para transportar la carga de estos cuerpos que permanecían encadenados los unos a los otros. Como dijo Eric Williams, "cada esclavo tenía menos espacio que un hombre en un ataud." El suelo estaba cubierto de sangre, desechos humano, parásitos y vómito. El aire no era mucho mejor cuando el hedor a cuerpos descompuestos y excremento humano llenaban las vías nasales, a menudo causando asfixia. Parásitos como piojos infectaban los sucios pelo y los gusanos vivían en sus yagas abiertas. Muchos africanos enfermaron en lo que parecía una pesadilla sin fin. Para las mujeres africanas no había descanso siendo el abuso sexual una amenaza constante por parte de la tripulación.
La muerte en estos barcos tomaba muchas formas. A veces venía de las celdas donde la enfermedad y la asfixia finalmente cobraba sus víctimas. Otras veces era producto de las repetidas violaciones a las que se veían forzados mujeres, hombres y niños. Algunos africanos eran lanzados por la borda, medio muertos, para hundirse en el océano o ser devorados por los tiburones, que habían aprendido que los barcos a menudo les dispensaban con un banquete de cuerpos negros. Un capitán de barco, falto de comida, mandó tirar por la borda a 132 africanos porque su seguro cubría la muerte por ahogo pero no por hambre. Otros, cansados de las violaciones, las palizas y el abuso, saltaban con ansia a las aguas para escapar de la lucura.
La resistencia y la insurrección eran pensamientos diarios en la mente de los africanos capturados y de los temerosos capitanes de barco. Algunas, como la famosa revuelta del Amistad, tuvieron éxito. Pero el precio de la derrota era muy alto. Para las mujeres consistía en una violación en grupo precedida o seguida de una paliza. Otras eran abiertas con cuchillos, desde el estómago hasta la vagina. Los hombres eran a menudo castrados o mutilados o, como en un caso conocido, obligados a rasgar y devorar el corazón, hígado u otros órganos de sus camaradas. Era común obligar al resto de los africanos, hombres, mujeres y niños, a contemplar estos gloriosos espectáculos.
¿Cuántos murieron en la ruta al nuevo mundo? Algunos dicen que quizás cientos de miles o quizás millones de cuerpos africanos se encuentran esparcidos en el fondo del océano Atlántico.
La llegada: "El Nuevo Mundo"
Tras soportar los horrores de los barcos, los africanos serían vendidos, subastados, junto con ganado, al mejor postor. Algunos fueron vendidos en el Caribe, otros en Sudamérica, otros en Norte América. Todos fueron esclavos. (Alrededor del 49% de todos los esclavos en el hemisferio norte fueron a Sudamérica; el 38% al Caribe, poco más del 7% a Méjico y Centro América; el 4.5% acabó en los Estados Unidos.)
La vida en el nuevo mundo fue muy dura para estos africanos recién llegados. Fueron obligados a realizar todo tipo de tareas: desde domésticas hasta agrícolas. Sus cuerpos negros fueron azotados, apaleados, violados, mutilados, castrados u obligados a trabajar hasta morir en esta nueva tierra extraña. Un terrible relato habla de un dueño de esclavos que clavó a un árbol por la oreja a una mujer negra por romper un plato.
Durante todo este tiempo, la resistencia era algo común. Muchos africanos, como los famosos Maroons del Caribe y Sudamérica, a menudo se sublevaban y escapaban hacia las colinas. Sus valientes escapes eran la constante espina clavada para los dueños de las plantaciones. Estas rebeliones crearieran a muchos Gabriel Prossers, Denmark Vesseys y Tousisant L'Overtures (famosos líderes de rebeliones). Pero las revueltas tenían su precio. A no ser que se consiguiese la libertad completa, como en el caso de Haití, las revueltas eran brutalemente suprimidas. En Santo Domingo se dice que grandes grupos de esclavos fueron quemados vivos. La vasta mayoría intentaba resistirse de cualquier manera posible. Pero muchos simplemente intentaban sobrevivir mientras Ogun y Oshun eran reemplazados por María y Jesus, y Asante, Shakur y Adun por John, Elizabeth y Tom. Y el horror y la humillación continuaría durante cientos de años, a través de sus hijos y descendientes. Aquí vemos una recreación de la conspiración de la famosa revuelta de Nat Turner. Y otra de la batalla librada por las tropas de Tousisant contra el ejército francés.
Holocausto: Los Números
Se deconocen los números reales de este Holocausto ya que muchos documentos fueron falsificados por contrabandistas y capitanes de barco. De cualquier forma, estos números fácilmente alcanzan los millones. Las cuentas más moderadas atestiguan que 24 millones de africanos fueron vendidos en el Nuevo Mundo. La mitad de ellos moriría durante el viaje. Otros llegan a hablar de 40 millones.
El impacto de la Esclavitud en la Población de Africa
Para poner las cosas en perspectiva, echemos un vistazo a las estadísticas de Walter Rodney sobre el crecimiento de la población africana durante el periodo del comercio trans-Atlántico de esclavos. El crecimiento de la población africana entre 1650 y 1900 fue de 100 millones hasta unos escasos 120 millones. Si lo comparamos con el tasa de crecimiento en Europa y Asia, Africa debería haber tenido alrededor de 400 millones. ¿Cuál fue la causa de este bajo crecimiento de la población? ¿Cuál es la causa de estos 280 millones de hombres, mujeres y niños perdidos? ¿Se encuentra la respuesta en el comercio de esclavos? ¿Incluye este extraordinario número a aquellos que nunca llegaron a nacer a causa del comercio de esclavos? ¿Qué porcentaje de esta vasta cifra fueron arrebatados del continente? ¿Cúantos de estos murieron en la guerra entre etnias producida por el comercio de esclavos antes de que pudiesen contribuir al incremento de la población en Africa? La mayoría de las respuestas a estas preguntas continúan sin ser contestadas. Pero, dadas las cifras, los efectos directos del comercio de esclavos en la vida africana parecen increibles.
El Tráfico de Esclavos no fue una estadística...El Tráfico de Esclavos era gente viviendo, robando, asesinando, muriendo.
El Tráfico de Esclavos fue una madre Negra asfixiando a su bebé recién nacido porque no queria que creciera como un esclavo.
El Tráfico de Esclavos fue un capitán amable forzando a sus pasajeros suicidas a comer rompiéndoles los dientes.
El Tráfico de Esclavos fue un capitán devoto rezando dos veces al día en su barco de esclavos y escribiendo lo que sería el famoso himno: "Cuán dulce suena el nombre de Jesus"
Lerone Bennet, Before the Mayflower
¿Quién Traficaba?
Dada su beneficiosa naturaleza, no sorprende que casi TODO EL MUNDO estuviese involucrado en el Tráfico Transatlántico de Esclavos. Los europeos tuvieron el rol más significativo en el tráfico ya que eran los compradores y por lo tanto ejercían la mayor parte del control. Europeos de diversas nacionalidades, estatus y religiones tuvieron que ver con la esclavitud. Esto incluye a los españoles, franceses, realeza y mercaderes, católicos y judíos. Los árabes, como en el este, jugaron un rol significativo en el Tráfico Transatlántico de Esclavos. Hacían incursiones en los pueblos africanos y fueron intermediarios clave entre europeos y africanos.
El Rol Africano en el Tráfico de Esclavos
La cuestión de la implicación de Africa en el Tráfico Transatlántico de Esclavos es compleja. Primero debe ser comprendido que, como en el resto del mundo, la esclavitud ha existido durante mucho tiempo en Africa. Aun así, la forma que tomaba difería en varios aspectos de su contraparte europea. La esclavitud en Africa era producto de las guerras en las se esperaba que los conquistados se convirtieran en sirvientes de los victoriosos. O podía haber sido una forma de castigo por crimen, violación de tabúes, etc. Ciertamente había cierto grado de crueldad como suele ocurrir con la servidumbre. Pero estos cautivos nunca eran tratados como seres infrahumanos. En muchos casos los esclavos se casaban dentro del hogar que los acogía. Antes del contacto europeo, un punto en el que el sistema de esclavitud africano cambió drásticamente fue que la esclavitud nunca fue la base económica de ninguna sociedad africana. Y no negaba a nadie su humanidad como haría la esclavitud europea.
Los europeos masterizaron la técnica arábica de "divide y vencerás". Daban armas a un grupo de africanos para atacar a otro a cambio de esclavos. De la misma forma, daban armas al otro grupo para hacer lo mismo y a un tercer grupo para protegerse de otros esclavistas. Si uno quería armas para protegerse de la esclavitud, estaba forzado a convertirse en esclavo igualmente. El ciclo vicioso de cuerpos por armas o protección se extendió como una enfermedad. Algunos africanos, como los de Dahomey, prosperaron inmensamente gracias al comercio de esclavos. Estos se intercambiaban por cualquier cosa, desde baratijas de cristal hasta ron o whiskey, y de forma especial se comerciaba con armas. Esta avaricia por parte de los africanos fue la clave de su participación en el comercio.
Debe ser comprendido que, en aquel momento, no existía ningún tipo de identidad racial unificadora entre los diversos grupos étnicos africanos. Convertir en esclavos a los prisioneros de guerra parecía algo "natural". Y los que participaban eran en su mayor parte realeza o grupos de esclavos guerreros. Solo en raras circunstancias los africanos asaltaban en sus propios pueblos en busca de esclavos. La mayoría venían de otros grupos étnicos como producto de la guerra. También deberíamos recordar que muchos de los que participaban en el comercio a menudo se convertían ellos mismos en esclavos. La guerra entre etnias y el caos continuo era necesario para mentener el comercio vivo. Los africanos no tenian barcos para transportar la carga de cuerpos humanos, ni fábricas de armas, ni largas plantaciones que ser trabajadas por esclavos. En esencia, si no hubiese existido la necesidad de esclavos por parte de Europa y sus colonias, no se habría dado el comercio de esclavos. Estados como el de Ashanti, Dahomey, Bambara y otros muchos crecieron poderosamente. Finalmente, esta era de avaricia por parte de la clasa en el poder africana se cobraría un alto precio. Finalmente, fue Africa quien acabó debilitada y dividida mientras que Europa prosperó. Como dijo un historiador, "los europeos no vinieron por el Ibo, Mandingo o Yoruba, vinieron por todos nosotros."
La Captura y las Mazmorras de Esclavos
Los esclavistas europeos y sus aliados africanos asaltaron la costa oeste de Africa con armas y cañones, prendiendo fuego a ciudades y pueblos. Las mujeres tomadas en estos asaltados eran normalmente violadas: en público o en privado, en grupos o individualmente. Todas estas actuaciones servían un doble propósito: despojar a las mujeres africanas de toda dignidad y forzar a los hombres africanos a contemplar como sus hermanas, hijas, mujeres, tías, abuelas y amigas sufrían sin poder hacer nada para evitarlo. Los niños y niñas pasaban por los peores abusos sexuales, a menudo quedaban sangrando hasta morir o en un estado de shock permanente. Enfermedades europeas como la sífilis y la gonorrea pasaban de unas víctimas a otras. Capturados e inmovilizados con cuerdas, redes, madera, hierro, cuero y otras ataduras, los africanos eran enviados en una torturosa marcha hacia la costa donde muchos morirían en el camino.
Si sobrevivían la marcha mortal hasta la costa, las mazmorras serían la siguiente parada para estos africanos captivos. Aquí eran afinados dentro de pequeñas espacios de suelos sucios conocidas como barracones en las que se amontonaban de 30 a 50 africanos dentro de 10-15 pies de suelo cubierto de vómitos, orines, excrementos y sangre. Día y noche la temperatura en la celda sobrepasaba los 30 grados. La deshidratación por diarrea, los vómitos y el sudor eran una causa común de muerte. Aquí también serían marcados con hierros calientes. En estas insalubres condiciones, estos hierros a menudo se infectaban induciendo fiebres y gangrenas. Los enfermos eran apaleados o azotados hasta morir como advertencia al resto de los africanos, para que permanecieran en buena salud. Las mujeres africanas eran violadas repetidamente, lo que se convirtió en una práctica rutinaria que engendraría gran cantidad de embarazos no deseados. Se decía que suelo de los barracones de las mujeres estaba lleno de sangre menstrual y fetos abortados. Cientos de miles de africanos murieron en estas mazmorras esperando, a veces durante meses, ser transportados a través de "la puerta sin retorno".
El Pasaje Intermedio
Jesús, la Libertad, y el Regalo de Dios eran los nombres de algunos de los barcos que comerciaban con esta miseria humana. Estos africanos eran embarcados casi, sino totalmente, desnudos. Cada rincón aviable era utilizado para transportar la carga de estos cuerpos que permanecían encadenados los unos a los otros. Como dijo Eric Williams, "cada esclavo tenía menos espacio que un hombre en un ataud." El suelo estaba cubierto de sangre, desechos humano, parásitos y vómito. El aire no era mucho mejor cuando el hedor a cuerpos descompuestos y excremento humano llenaban las vías nasales, a menudo causando asfixia. Parásitos como piojos infectaban los sucios pelo y los gusanos vivían en sus yagas abiertas. Muchos africanos enfermaron en lo que parecía una pesadilla sin fin. Para las mujeres africanas no había descanso siendo el abuso sexual una amenaza constante por parte de la tripulación.
La muerte en estos barcos tomaba muchas formas. A veces venía de las celdas donde la enfermedad y la asfixia finalmente cobraba sus víctimas. Otras veces era producto de las repetidas violaciones a las que se veían forzados mujeres, hombres y niños. Algunos africanos eran lanzados por la borda, medio muertos, para hundirse en el océano o ser devorados por los tiburones, que habían aprendido que los barcos a menudo les dispensaban con un banquete de cuerpos negros. Un capitán de barco, falto de comida, mandó tirar por la borda a 132 africanos porque su seguro cubría la muerte por ahogo pero no por hambre. Otros, cansados de las violaciones, las palizas y el abuso, saltaban con ansia a las aguas para escapar de la lucura.
La resistencia y la insurrección eran pensamientos diarios en la mente de los africanos capturados y de los temerosos capitanes de barco. Algunas, como la famosa revuelta del Amistad, tuvieron éxito. Pero el precio de la derrota era muy alto. Para las mujeres consistía en una violación en grupo precedida o seguida de una paliza. Otras eran abiertas con cuchillos, desde el estómago hasta la vagina. Los hombres eran a menudo castrados o mutilados o, como en un caso conocido, obligados a rasgar y devorar el corazón, hígado u otros órganos de sus camaradas. Era común obligar al resto de los africanos, hombres, mujeres y niños, a contemplar estos gloriosos espectáculos.
¿Cuántos murieron en la ruta al nuevo mundo? Algunos dicen que quizás cientos de miles o quizás millones de cuerpos africanos se encuentran esparcidos en el fondo del océano Atlántico.
La llegada: "El Nuevo Mundo"
Tras soportar los horrores de los barcos, los africanos serían vendidos, subastados, junto con ganado, al mejor postor. Algunos fueron vendidos en el Caribe, otros en Sudamérica, otros en Norte América. Todos fueron esclavos. (Alrededor del 49% de todos los esclavos en el hemisferio norte fueron a Sudamérica; el 38% al Caribe, poco más del 7% a Méjico y Centro América; el 4.5% acabó en los Estados Unidos.)
La vida en el nuevo mundo fue muy dura para estos africanos recién llegados. Fueron obligados a realizar todo tipo de tareas: desde domésticas hasta agrícolas. Sus cuerpos negros fueron azotados, apaleados, violados, mutilados, castrados u obligados a trabajar hasta morir en esta nueva tierra extraña. Un terrible relato habla de un dueño de esclavos que clavó a un árbol por la oreja a una mujer negra por romper un plato.
Durante todo este tiempo, la resistencia era algo común. Muchos africanos, como los famosos Maroons del Caribe y Sudamérica, a menudo se sublevaban y escapaban hacia las colinas. Sus valientes escapes eran la constante espina clavada para los dueños de las plantaciones. Estas rebeliones crearieran a muchos Gabriel Prossers, Denmark Vesseys y Tousisant L'Overtures (famosos líderes de rebeliones). Pero las revueltas tenían su precio. A no ser que se consiguiese la libertad completa, como en el caso de Haití, las revueltas eran brutalemente suprimidas. En Santo Domingo se dice que grandes grupos de esclavos fueron quemados vivos. La vasta mayoría intentaba resistirse de cualquier manera posible. Pero muchos simplemente intentaban sobrevivir mientras Ogun y Oshun eran reemplazados por María y Jesus, y Asante, Shakur y Adun por John, Elizabeth y Tom. Y el horror y la humillación continuaría durante cientos de años, a través de sus hijos y descendientes. Aquí vemos una recreación de la conspiración de la famosa revuelta de Nat Turner. Y otra de la batalla librada por las tropas de Tousisant contra el ejército francés.
Holocausto: Los Números
Se deconocen los números reales de este Holocausto ya que muchos documentos fueron falsificados por contrabandistas y capitanes de barco. De cualquier forma, estos números fácilmente alcanzan los millones. Las cuentas más moderadas atestiguan que 24 millones de africanos fueron vendidos en el Nuevo Mundo. La mitad de ellos moriría durante el viaje. Otros llegan a hablar de 40 millones.
El impacto de la Esclavitud en la Población de Africa
Para poner las cosas en perspectiva, echemos un vistazo a las estadísticas de Walter Rodney sobre el crecimiento de la población africana durante el periodo del comercio trans-Atlántico de esclavos. El crecimiento de la población africana entre 1650 y 1900 fue de 100 millones hasta unos escasos 120 millones. Si lo comparamos con el tasa de crecimiento en Europa y Asia, Africa debería haber tenido alrededor de 400 millones. ¿Cuál fue la causa de este bajo crecimiento de la población? ¿Cuál es la causa de estos 280 millones de hombres, mujeres y niños perdidos? ¿Se encuentra la respuesta en el comercio de esclavos? ¿Incluye este extraordinario número a aquellos que nunca llegaron a nacer a causa del comercio de esclavos? ¿Qué porcentaje de esta vasta cifra fueron arrebatados del continente? ¿Cúantos de estos murieron en la guerra entre etnias producida por el comercio de esclavos antes de que pudiesen contribuir al incremento de la población en Africa? La mayoría de las respuestas a estas preguntas continúan sin ser contestadas. Pero, dadas las cifras, los efectos directos del comercio de esclavos en la vida africana parecen increibles.