Corea del Norte anunció el domingo haber colocado en órbita un satélite mediante un cohete, cuyo lanzamiento fue condenado por la comunidad internacional, que cree que se trató de un test de un misil balístico intercontinental.
El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, condenó el lanzamiento de un misil de largo alcance por parte de Corea del Norte como una amenaza para la seguridad de la región y de Estados Unidos.
Kerry hizo hincapié en que Estados Unidos será "inflexible" en la defensa de aliados, entre ellos Corea del Sur y Japón. Estados Unidos continuará trabajando con sus socios y miembros del Consejo de Seguridad de la ONU para tomar medidas "significativas" contra el régimen de Pyongyang, dijo el secretario y agregó: "Ha llegado la hora de actuar de manera conjunta y decidida", advirtió Kerry.
Previamente, la asesora de Seguridad estadounidense, Susan Rice, dijo que se trata de una "violación desestabilizadora, provocadora y flagrante" de numerosas resoluciones de las Naciones Unidas y que tendrá "consecuencias serias".
Pero muchos países lo consideran un ensayo camuflado de un plan que busca dotar al régimen de Pyongyang de misiles intercontinentales capaces de transportar bombas atómicas hasta cualquier sitio del planeta.
El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, condenó el lanzamiento de un misil de largo alcance por parte de Corea del Norte como una amenaza para la seguridad de la región y de Estados Unidos.
Kerry hizo hincapié en que Estados Unidos será "inflexible" en la defensa de aliados, entre ellos Corea del Sur y Japón. Estados Unidos continuará trabajando con sus socios y miembros del Consejo de Seguridad de la ONU para tomar medidas "significativas" contra el régimen de Pyongyang, dijo el secretario y agregó: "Ha llegado la hora de actuar de manera conjunta y decidida", advirtió Kerry.
Previamente, la asesora de Seguridad estadounidense, Susan Rice, dijo que se trata de una "violación desestabilizadora, provocadora y flagrante" de numerosas resoluciones de las Naciones Unidas y que tendrá "consecuencias serias".
Pero muchos países lo consideran un ensayo camuflado de un plan que busca dotar al régimen de Pyongyang de misiles intercontinentales capaces de transportar bombas atómicas hasta cualquier sitio del planeta.