Antes del desencadenamiento de una crisis de pareja, aparecen algunos indicadores que muestran que el amor no es tan fuerte como antes. Enterate cuáles son.
1 Pérdida de la alegría cuando ves a tu pareja
Desde ya que si estás en pareja desde hace un tiempo largo con alguien, no vas a hacer una fiesta cada vez que lo veas. Sin embargo, se suele experimentar una sensación agradable cuando vemos a un ser querido luego de una extensa jornada. Lo que deberías evaluar es si eso ya no te sucede o si cada vez te pasa menos.
2 Disminución de las fantasías con la pareja y aumento de escenas agradables con otras personas
Las fantasías con otras personas son algo normal, pero pasarían a ser una señal de alarma si se incrementan y se acompañan de falta de deseo por tu pareja.
3 Falta de gestos de cariño, elogios, presentes
Las pequeñas demostraciones de cariño diarias van disminuyendo ya sea porque no se tiene la necesidad o porque se siente cierta incomodidad al hacerlo.
4 Desatención de las necesidades de la otra persona
Si bien no se trata de estar al servicio de la pareja, en una relación es natural preocuparse por lo que el otro necesita. Esto puede ser en el plano material, sexual, espiritual, económico, doméstico y/o físico.
5 Evitación del contacto corporal
La expresión del cariño suele darse mediante el contacto físico. El hecho de tender a evitar las caricias, besos o la intimidad en la pareja podría ser un hecho a tener en cuenta.
6 Los buenos recuerdos dan lugar a los malos momentos
Cuando esto pasa, ya no se acuerdan del día en el que se conocieron o de la primera vez que compartieron una comida juntos. En vez de eso, aparecen con mayor frecuencia los reproches y las situaciones desagradables se tienen más en cuenta que antes.
7 Problemas en la comunicación
Cuando se van incrementando las cuestiones que molestan y que antes no eran tan importantes, lo más probable es que esto de lugar a recriminaciones, ofensas y discusiones.
8 Valoración negativa de las cualidades de la pareja
Esto puede suceder tanto a nivel físico como psicológico. Esos atributos que tanto llamaban la atención, ahora resultan características molestas y, a veces, motivo de discusión.
9 Intolerancia ante errores irrelevantes
Las equivocaciones mínimas resultan difíciles de pasar por alto y comienzan a molestar cuestiones cotidianas como la forma en que el otro se viste, cómo come o los hábitos que tiene.
10 Rechazo sexual
Se evita la intimidad con la persona, lo cual se demuestra mediante la falta de iniciativa y la falta de deseo. Incluso, se puede llegar a manifestar mediante disfunción eréctil o anorgasmia.
11 El amor no se demuestra como antes
Cuando se entra en lo que se conoce como desenamoramiento, las manifestaciones de amor van mermando. Donde antes había besos, caricias y sonrisas, puede que haya muestras de aburrimiento, indiferencia o tristeza.
Debe tenerse en cuenta que quien entra en esta etapa, no se encuentra pasando un buen momento. Por este motivo, también podría experimentar síntomas de depresión.
12 Disminución del interés por el aspecto físico propio
Quienes suelen prestar atención a cómo se ven para agradar a su pareja, puede que dejen de estar pendientes de esto cuando sus sentimientos por el otro no son muy claros.
13 Infidelidad
La infidelidad puede ser fantaseada o llevada a cabo en la realidad. Hay quienes dicen que cuando esto se concreta, a raíz de cambios en los sentimientos de uno de los miembros, sería un claro signo de que la pareja se encuentra en crisis.
A tener en cuenta...
Todo lo que acabás de leer debe ser tenido en cuenta en contexto. En periodos de alta demanda laboral, académica o cuando tenemos problemas serios o estamos estresados, puede que surjan algunas cuestiones o situaciones en las que no estamos tan pendientes de la pareja. Sin embargo, esto no significa necesariamente que la relación se esté aproximando a su final.
El desenamoramiento debe ser entendido como un proceso que no se da de un día para el otro. Al percatarnos de la forma en que puede darse, podemos reaccionar a tiempo para hacer algo y salvar la relación.
1 Pérdida de la alegría cuando ves a tu pareja
Desde ya que si estás en pareja desde hace un tiempo largo con alguien, no vas a hacer una fiesta cada vez que lo veas. Sin embargo, se suele experimentar una sensación agradable cuando vemos a un ser querido luego de una extensa jornada. Lo que deberías evaluar es si eso ya no te sucede o si cada vez te pasa menos.
2 Disminución de las fantasías con la pareja y aumento de escenas agradables con otras personas
Las fantasías con otras personas son algo normal, pero pasarían a ser una señal de alarma si se incrementan y se acompañan de falta de deseo por tu pareja.
3 Falta de gestos de cariño, elogios, presentes
Las pequeñas demostraciones de cariño diarias van disminuyendo ya sea porque no se tiene la necesidad o porque se siente cierta incomodidad al hacerlo.
4 Desatención de las necesidades de la otra persona
Si bien no se trata de estar al servicio de la pareja, en una relación es natural preocuparse por lo que el otro necesita. Esto puede ser en el plano material, sexual, espiritual, económico, doméstico y/o físico.
5 Evitación del contacto corporal
La expresión del cariño suele darse mediante el contacto físico. El hecho de tender a evitar las caricias, besos o la intimidad en la pareja podría ser un hecho a tener en cuenta.
6 Los buenos recuerdos dan lugar a los malos momentos
Cuando esto pasa, ya no se acuerdan del día en el que se conocieron o de la primera vez que compartieron una comida juntos. En vez de eso, aparecen con mayor frecuencia los reproches y las situaciones desagradables se tienen más en cuenta que antes.
7 Problemas en la comunicación
Cuando se van incrementando las cuestiones que molestan y que antes no eran tan importantes, lo más probable es que esto de lugar a recriminaciones, ofensas y discusiones.
8 Valoración negativa de las cualidades de la pareja
Esto puede suceder tanto a nivel físico como psicológico. Esos atributos que tanto llamaban la atención, ahora resultan características molestas y, a veces, motivo de discusión.
9 Intolerancia ante errores irrelevantes
Las equivocaciones mínimas resultan difíciles de pasar por alto y comienzan a molestar cuestiones cotidianas como la forma en que el otro se viste, cómo come o los hábitos que tiene.
10 Rechazo sexual
Se evita la intimidad con la persona, lo cual se demuestra mediante la falta de iniciativa y la falta de deseo. Incluso, se puede llegar a manifestar mediante disfunción eréctil o anorgasmia.
11 El amor no se demuestra como antes
Cuando se entra en lo que se conoce como desenamoramiento, las manifestaciones de amor van mermando. Donde antes había besos, caricias y sonrisas, puede que haya muestras de aburrimiento, indiferencia o tristeza.
Debe tenerse en cuenta que quien entra en esta etapa, no se encuentra pasando un buen momento. Por este motivo, también podría experimentar síntomas de depresión.
12 Disminución del interés por el aspecto físico propio
Quienes suelen prestar atención a cómo se ven para agradar a su pareja, puede que dejen de estar pendientes de esto cuando sus sentimientos por el otro no son muy claros.
13 Infidelidad
La infidelidad puede ser fantaseada o llevada a cabo en la realidad. Hay quienes dicen que cuando esto se concreta, a raíz de cambios en los sentimientos de uno de los miembros, sería un claro signo de que la pareja se encuentra en crisis.
A tener en cuenta...
Todo lo que acabás de leer debe ser tenido en cuenta en contexto. En periodos de alta demanda laboral, académica o cuando tenemos problemas serios o estamos estresados, puede que surjan algunas cuestiones o situaciones en las que no estamos tan pendientes de la pareja. Sin embargo, esto no significa necesariamente que la relación se esté aproximando a su final.
El desenamoramiento debe ser entendido como un proceso que no se da de un día para el otro. Al percatarnos de la forma en que puede darse, podemos reaccionar a tiempo para hacer algo y salvar la relación.