
Mermelada es una conserva de fruta cocida en azúcar. Su composición y preparación es diferente de las jaleas y las confituras.
Aunque la proporción de fruta y azúcar varía en función del tipo de mermelada , del punto de maduración de la fruta y otros factores, el punto de partida habitual es que sea en proporción 1:1 en peso.
Cuando la mezcla alcanza los 104 °C, el ácido y la pectina de la fruta reaccionan con el azúcar haciendo que al enfriarse quede sólida la mezcla.
Para que se forme la mermelada es importante que la fruta contenga pectina. Algunas frutas que tienen pectina son: las manzanas, los cítricos, y numerosas frutas del bosque, exceptuando las fresas y las zarzamoras, por ejemplo.
Para elaborar mermelada de estas frutas la industria añade pectina pura, pero el método casero consistía en añadir otra fruta con abundante pectina al dos por ciento (manzanas o jugo de limón, por ejemplo).
La palabra " mermelada " proviene del Idioma portugués marmelada que significa "confitura de membrillo " ( membrillo se dice marmelo en gallego y portugués), y ésta a su vez del latín melimelum (un tipo de manzana) que tiene su origen en el griego melimelon (meli=miel y Μήλον=meélon=manzana). Los griegos de la antigüedad ya cocían membrillos en miel, según se recoge en el libro de cocina del romano Apicio.