Guerrilleros españoles contra el DAESH
La mayoría de la población sabe aproximadamente qué es el Estado Islámico, qué es lo que hace y deja de hacer. Es frecuente ver en los medios de comunicación sus acciones bélicas, declaraciones, etc... si bien como hechos aislados, sin profundizar en sus orígenes y causas... Sea como fuere, está ahí, un movimiento político-religioso con un carácter marcadamente sexista, racista, xenófobo, etc, que no duda en imponer su doctrina mediante las armas sobre todo aquello que considere contrario a sus intereses. Slavoj Zizek cataloga este fenómeno político-religioso como "Islamo-fascismo" y me parece apropiado teniendo en cuenta todas sus características teóricas y prácticas, el asunto es: ¿cómo detenerlos?, pero no sólo cómo detenerlos, sino ¿cómo acabar con ellos? ¿cómo acabar con el DAESH? Habría, entre otras cosas, que ver por qué causas políticas y sociales aparecen, crecen, y se manifiestan de esta forma, para así ir a la raíz del problema.
Dicho esto, es claro y distinto ver a diario en cualquier medio de comunicación a un país del primer mundo (Francia, USA, Rusia, etc) tirando bombas a diestro y siniestro contra cualquier "base del ISIS", masacrando a población civil y tal vez de paso a dos o tres militantes del DAESH. Es todo muy paradójico teniendo en cuenta que Occidente y compañía grita en favor de la libertad a la vez que sigue relacionándose diplomáticamente y militarmente con Arabia Saudí, pilar estatal del DAESH.
Hay quienes no apoyan ni al ISIS ni a los que dicen combatirlos mientras los financian, hay quienes apoyan al pueblo trabajador contra la bestia fundamentalista.
Dentro de este plano como alternativa, encontramos -entre otros- a las YPG (Unidades de Protección Popular) de Kurdistan, a las YPJ (Unidades Femeninas de Protección), etc.
Este es el caso de dos comunistas españoles que decidieron ir a combatir al Estado Islámico con sus propias manos junto al pueblo Kurdo. Ellos son Paco y Martos.
"En esta región la lucha del proletariado está avanzando. Se lucha contra el fascismo que representa el Estado Islámico. Nosotros venimos a ayudar, como nos vinieron a ayudar las en el 36. Sin retribución a cambio" Enunciaba uno de los guerrilleros, de apodo Paco Arcadio.
"Sabía a lo que iba pero de armas, nada, nunca las había manejado"
Tuvo que aprender sobre el terreno, bala a bala.
"Mi primera misión la verdad es que fue un poco desastre", "Intentábamos avanzar sobre una posición del Daesh pero estábamos a oscuras, no se veía nada. Cuando se dio la orden de disparar, yo abrí fuego sin mirar. Vacié el cargador entero y sólo logré matar un burro". Para cuando llegó a Sinyar, un monte sagrado yasidí -la minoría mortificada por el IS- cuya inexpugnabilidad Paco tenía misión de garantizar, este miliciano ya conocía al dedillo todo tipo de armas y hablaba con propiedad del hecho guerrillero. "He aprendido a tomar decisiones de una forma más racional que cuando estaba en España". Este fue el aprendizaje de alias Paco Arcadio.
"No me arrepiento y lo volvería a hacer". Su credo, dice, es la lucha internacionalista, a la que se sumó con 19 años (ya en la universidad) tras llegar a la organización marxista-leninista Reconstrucción Comunista . "Yo estoy en esto por principios y por unos ideales de solidaridad y lucha muy firmes. Nadie me ha obligado a nada. Yo no lucho contra los musulmanes, lucho contra el fascismo que encarna el Daesh (Estado Islámico)".
Risto Mejide, un destacado intelectual y erudito político de España, entrevista al guerrillero español Paco.
A su vuelta en España, los dos guerrilleros son detenidos por las autoridades y juzgados como "terroristas", el cinismo es notorio, aún así no se resisten y se entregan con la convicción de que lo que han hecho es consecuente con sus ideales y metas. En estos instantes están libres pero imputados por su "delito de integración en organización terrorista."
No fueron a jugar al Call of Duty, no fueron a echar una partida de paintball o airsoft, fueron a combatir al DAESH.