Popeye, el sicario de Pablo Escobar, redobla la apuesta: "Raúl Castro recibía la cocaína y Fidel lo sabía"
En un nuevo envío del mano a mano entre el periodista Ricardo Canaletti (Telenoche y TN), Popeye Vásquez involucró a los líderes cubanos en el tráfico de drogas a Estados Unidos. Y acusó a García Márquez de ser un intermediario entre el cartel de Medellín y los Castro.

Canaletti le repreguntó, le insistió en que se estaba metiendo con un líder mundial. Y que era difícil creerle a un sicario, a un bandido. La respuesta fue más contundente aún.
"Ese (Fidel) no es un líder mundial, es un dictador y un bandido. Yo estuve en Cayo Hueso, yo vi la droga. Cuando se descubre el tráfico de cocaína, en Cuba quedaron más de 10.000 kilos de droga enterrados", redobló Velásquez Vásquez, con la frialdad que reconoce haber asesinado a casi 300 personas.
"A mí me puede llamar bandido, no hay problema. Pero le voy a contar más. A mí, Pablo Escobar me envía al aeropuerto de México, del D.F., a encontrarme con el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez. Sí, así como lo escucha. A él le entregué una carta de parte de Pablo Escobar, esa carta era para Fidel y Raúl Castro. Pablo Escobar le estaba pidiendo a Fidel un submarino ruso para llevar la droga desde México a La Habana, y con ese submarino, a Miami".
En un nuevo envío del mano a mano entre el periodista Ricardo Canaletti (Telenoche y TN), Popeye Vásquez involucró a los líderes cubanos en el tráfico de drogas a Estados Unidos. Y acusó a García Márquez de ser un intermediario entre el cartel de Medellín y los Castro.

Canaletti le repreguntó, le insistió en que se estaba metiendo con un líder mundial. Y que era difícil creerle a un sicario, a un bandido. La respuesta fue más contundente aún.
"Ese (Fidel) no es un líder mundial, es un dictador y un bandido. Yo estuve en Cayo Hueso, yo vi la droga. Cuando se descubre el tráfico de cocaína, en Cuba quedaron más de 10.000 kilos de droga enterrados", redobló Velásquez Vásquez, con la frialdad que reconoce haber asesinado a casi 300 personas.
"A mí me puede llamar bandido, no hay problema. Pero le voy a contar más. A mí, Pablo Escobar me envía al aeropuerto de México, del D.F., a encontrarme con el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez. Sí, así como lo escucha. A él le entregué una carta de parte de Pablo Escobar, esa carta era para Fidel y Raúl Castro. Pablo Escobar le estaba pidiendo a Fidel un submarino ruso para llevar la droga desde México a La Habana, y con ese submarino, a Miami".