El comunismo es una forma de organización social y económica caracterizada por el control y planificación colectiva de la vida comunitaria, la abolición de la propiedad privada sobre el trabajo y los medios de producción, y la eliminación de las clases sociales .1 La doctrina comunista, cuya base es la colectivización de la propiedad, fue fundada por los pensadores socialistas alemanes del siglo XIX Karl Marx y Friedrich Engels como una interpretación revolucionaria de la historia: un permanente conflicto por el excedente material, cuyo inicio se debe a la aparición de la propiedad que pone fin al comunismo primitivo y separa a la sociedad en clases de acuerdo a su forma de adquisición de recursos. Según el marxismo, las diferentes relaciones de producción que vinculan a los hombres requieren de la explotación, y estas relaciones generan con el tiempo las condiciones para ser reemplazadas por otras formas de explotación superiores, en una secuencia revolucionaria de modos de producción. Sin embargo, esta lucha de clases se extingue luego de que su última etapa, la sociedad capitalista, entra en una crisis interna que sólo puede resolverse a través de una revolución comunista.2 Para llegar a este fin debe organizarse un partido comunista que conquiste el poder político estableciendo un período de dictadura del proletariado hasta que desaparezcan las clases sociales y el Estado pueda abolirse,3 aunque esta interpretación sólo es compartida en la actualidad por los marxistas-leninistas.
Comunismo (término sociológico)[editar]
Campesinos de San Kilda
El comunismo (de común),2 entendido como concepto sociológico, refiere a un orden socioeconómico basado en una organización colectiva del consumo, y una elección libre e individual del papel en la producción aunque el producto del trabajo se dedique al servicio de la comunidad, en oposición al socialismo en el cual se pauta colectivamente la producción y la forma del trabajo, mientras que el consumo se disfruta en privado y depende de un libremente elegido aporte laboral a la sociedad:4
Es cierto que uno y otro sistema hacen entrar en el terreno colectivo modalidades de actividad que, según las concepciones individualistas, deberían corresponder al terreno privado; y, sin duda, eso es lo que mayormente ha contribuido a la confusión. Pero también en este punto hay una tajante oposición. Según el socialismo, las funciones económicas propiamente dichas, es decir, las funciones productoras de servicios (comercio e industria) deben estar organizadas socialmente; pero el consumo debe seguir siendo privado. No hay, como hemos visto, doctrina socialista que niegue al individuo el derecho de poseer y emplear como guste lo que ha adquirido legítimamente. En el comunismo por el contrario, el consumo es común y la producción sigue siendo privada. En la Utopía cada cual trabaja por su lado, como quiere, y está obligado simplemente a no permanecer ocioso. Cultiva su jardín, se ocupa de su oficio, como podría hacerlo en la sociedad más individualista. No hay regla común que determine las relaciones de los diferentes trabajadores entre sí, la forma en que esas actividades diversas deben concurrir a los fines colectivos. Como cada cual hace lo mismo, o casi, no hay que reglamentar ninguna cooperación. Sólo que lo que cada uno ha producido no le pertenece. No puede disponer de ello a placer. Es preciso que lo aporte a la comunidad, y sólo lo usa cuando ésta misma lo usa colectivamente. Entre estos dos tipos de ordenación social hay, pues, la misma distancia que separa la organización de ciertas colonias de pólipos de la de los animales superiores. En la primera, cada uno de los individuos asociados caza por su cuenta, a título privado; pero lo que atrapa va a parar a un estómago común y el individuo no puede tener su parte de la riqueza común, es decir, su parte de comida, sin que toda la sociedad coma al mismo tiempo. En cambio, entre los vertebrados, cada órgano está obligado, en su funcionamiento, a adecuarse a reglas destinadas a armonizarlo con los otros; es el sistema nervioso el que asegura este acuerdo. Pero cada órgano, y en cada órgano cada tejido, y en cada tejido cada célula, se alimentan aparte, libremente, sin depender para de los demás. Incluso cada una de las partes del organismo tiene su alimentación especial. La distancia entre las dos concepciones sociales que con tanta frecuencia se han emparejado no es menos considerable.5
En el comunismo la finalidad última de los medios sociales de producción y de los bienes fabricados es colectiva y a la vez compartida por todos, mediante la participación directa de los miembros en un único ámbito de vida común.6 7 2 Esta categorización de la sociología clásica sólo comparte con el materialismo dialéctico que el comunismo se distingue por implicar la no especialización en la división del trabajo8 y la inexistencia de dinero para la circulación de los bienes.9 10 11 12
Entre los ejemplos históricos concretos de ordenamientos sociales que pueden ser definidos propiamente como comunistas propiamente dichas, se puede contar a: el comunismo cristiano premoderno y moderno (sistematizado por Tomás Moro y experimentado por los Shakers de Mánchester,13 Gerrard Winstanley), el comunismo feudal que llamó la atención del último Marx14 (los Mir tradicionales rusos, los isleños escoceses de St Kilda15 ), variantes secularizadas del comunismo religioso milenarista (Gabriel Bonnot de Mably, Morelly) y movimientos no revolucionarios como el de las comunas hippies y los kibbutz israelíes, entre otros.16 Mayoritariamente estas formas de vida comunista no han dependido de una doctrina política que las establezca.
Comunismo (término político)[editar]
Manifestación de un Partido Comunista
El Comunismo, como nombre propio, es un movimiento político cuya doctrina se basa en el marxismo17 que de acuerdo con ésta tiene por principal objetivo la toma transitoria del poder del Estado para la instauración de una revolución social que, a través de tres fases, implante una organización económica y social socialista/comunista basada en el control colectivo de la producción y el consumo.18 Está usualmente representado por una organización internacional que lleva el nombre de Internacional Comunista y que coordina en cada región a un partido político que a su vez suele llevar el nombre de comunista. Cada corriente doctrinal comunista tiene su propia "Internacional".19
Desarrollo doctrinal[editar]
Históricamente los múltiples partidos comunistas adoptaron, bajo su liderazgo, la obra de Karl Marx y Friedrich Engels como doctrina y programa político-revolucionario, la cual fue sistematizada bajo el nombre de marxismo. Con la toma del poder por parte de los comunistas en Rusia bajo el mando de Vladimir Lenin en Octubre de 1917, el liderazgo ideológico sobre los partidos comunistas del mundo pasó a estar en manos de la Internacional Comunista. Posteriormente a su muerte, las aportaciones teóricas aportadas por Lenin al marxismo fueron conocidas mediante el nombre de leninismo. Son, por ejemplo, la teoría del imperialismo como fase superior del capitalismo, o la teoría del partido de vanguardia como herramienta necesaria para encabezar al movimiento obrero y al resto de clases explotadas en la conquista del poder político y la subversión del modo de producción capitalista, mediante la destrucción del Estado burgués y su sustitución por un Estado obrero.
Iosif Stalin, bajo su mandato en la Unión Soviética, utilizaría posteriormente el nombre marxismo-leninismo para formular su ideología política, oficialmente basada en el marxismo y el leninismo. Este nombre, sin embargo, no alude a la unión de ambas ideologías, sino que es un término específico creado para describir la línea que Stalin implantó en el PCUS y la Comintern y sus partidos, así como en la mayoría de Estados bajo la órbita soviética, gobernados éstos. Desde entonces los partidos marxistas y leninismo no stalinistas (los trotskistas y leninistas anti-stalinistas, como el POUM, entre otros) han utilizado frecuentemente otros nombres para referirse al leninismo, tales como bolchevique-leninismo o leninismo a secas, así como indistintamente, el término marxismo-leninismo. A la muerte de Stalin, el Partido Comunista Ruso abandonó oficialmente la versión original estalinista del marxismo-leninismo y su forma de organizar en forma verticalista la estructura interna del partido y de éste con el resto del Estado, acusándola de imponer un culto a la personalidad a la persona del líder. Sin nuevos liderazgos ideológicos relevantes en Rusia, quedaría en China Mao Tse Tung como continuador de la estructura política estalinista y de sus posiciones doctrinales. Se produjo entonces una segunda ruptura entre los partidos comunistas pro-soviéticos (en principio marxistas-leninistas, pero no estalinistas) y los partidos comunistas que siguieron o bien la ortodoxia de Stalin, autodenominada marxismo-leninismo y por sus críticos stalinismo, o bien la de Mao, luego denominada marxismo-leninismo-maoísmo.
Organización política[editar]
Desde que el movimiento comunista adoptó los criterios leninistas como forma de organización, todos los partidos y los estados construidos bajo el control de estos partidos han creado instituciones similares, organizados bajo la premisa de que cada partido comunista es una vanguardia del proletariado de cada país y representa sus intereses en tanto clase. La organización política de las naciones gobernadas por el Comunismo es, generalmente, una república de partido único. Las repúblicas comunistas se autotitularon oficialmente como "repúblicas obreras" ya que sólo daban acceso a su control a la clase proletaria, pero finalmente y luego de la Segunda Guerra Mundial pasarían a denominarse como "repúblicas populares" en las cuales la dirección proletaria da acceso al poder a otras "clases populares" como el campesinado. En ambos casos el partido comunista se encarga de la dirección ideológica del país.20
En este sistema, el partido subordina las burocracias del Estado y la legislación a sus objetivos políticos y propagandísticos. A su vez el aparato estatal es utilizado para promover en la sociedad civil sus objetivos de transformación social y cultural hacia una economía planificada.21 La frecuente imposición coercitiva de estos objetivos a toda la población así como la eventual subordinación de la sociedad civil a la militancia del partido comunista han sido usualmente caracterizadas como parte de un sistema totalitario,22 criticado por algunos de sus defensores como una degradación de la política comunista,23 y por sus detractores como intrínseco a la misma.24
Comunismo (término sociológico)[editar]
Campesinos de San Kilda
El comunismo (de común),2 entendido como concepto sociológico, refiere a un orden socioeconómico basado en una organización colectiva del consumo, y una elección libre e individual del papel en la producción aunque el producto del trabajo se dedique al servicio de la comunidad, en oposición al socialismo en el cual se pauta colectivamente la producción y la forma del trabajo, mientras que el consumo se disfruta en privado y depende de un libremente elegido aporte laboral a la sociedad:4
Es cierto que uno y otro sistema hacen entrar en el terreno colectivo modalidades de actividad que, según las concepciones individualistas, deberían corresponder al terreno privado; y, sin duda, eso es lo que mayormente ha contribuido a la confusión. Pero también en este punto hay una tajante oposición. Según el socialismo, las funciones económicas propiamente dichas, es decir, las funciones productoras de servicios (comercio e industria) deben estar organizadas socialmente; pero el consumo debe seguir siendo privado. No hay, como hemos visto, doctrina socialista que niegue al individuo el derecho de poseer y emplear como guste lo que ha adquirido legítimamente. En el comunismo por el contrario, el consumo es común y la producción sigue siendo privada. En la Utopía cada cual trabaja por su lado, como quiere, y está obligado simplemente a no permanecer ocioso. Cultiva su jardín, se ocupa de su oficio, como podría hacerlo en la sociedad más individualista. No hay regla común que determine las relaciones de los diferentes trabajadores entre sí, la forma en que esas actividades diversas deben concurrir a los fines colectivos. Como cada cual hace lo mismo, o casi, no hay que reglamentar ninguna cooperación. Sólo que lo que cada uno ha producido no le pertenece. No puede disponer de ello a placer. Es preciso que lo aporte a la comunidad, y sólo lo usa cuando ésta misma lo usa colectivamente. Entre estos dos tipos de ordenación social hay, pues, la misma distancia que separa la organización de ciertas colonias de pólipos de la de los animales superiores. En la primera, cada uno de los individuos asociados caza por su cuenta, a título privado; pero lo que atrapa va a parar a un estómago común y el individuo no puede tener su parte de la riqueza común, es decir, su parte de comida, sin que toda la sociedad coma al mismo tiempo. En cambio, entre los vertebrados, cada órgano está obligado, en su funcionamiento, a adecuarse a reglas destinadas a armonizarlo con los otros; es el sistema nervioso el que asegura este acuerdo. Pero cada órgano, y en cada órgano cada tejido, y en cada tejido cada célula, se alimentan aparte, libremente, sin depender para de los demás. Incluso cada una de las partes del organismo tiene su alimentación especial. La distancia entre las dos concepciones sociales que con tanta frecuencia se han emparejado no es menos considerable.5
En el comunismo la finalidad última de los medios sociales de producción y de los bienes fabricados es colectiva y a la vez compartida por todos, mediante la participación directa de los miembros en un único ámbito de vida común.6 7 2 Esta categorización de la sociología clásica sólo comparte con el materialismo dialéctico que el comunismo se distingue por implicar la no especialización en la división del trabajo8 y la inexistencia de dinero para la circulación de los bienes.9 10 11 12
Entre los ejemplos históricos concretos de ordenamientos sociales que pueden ser definidos propiamente como comunistas propiamente dichas, se puede contar a: el comunismo cristiano premoderno y moderno (sistematizado por Tomás Moro y experimentado por los Shakers de Mánchester,13 Gerrard Winstanley), el comunismo feudal que llamó la atención del último Marx14 (los Mir tradicionales rusos, los isleños escoceses de St Kilda15 ), variantes secularizadas del comunismo religioso milenarista (Gabriel Bonnot de Mably, Morelly) y movimientos no revolucionarios como el de las comunas hippies y los kibbutz israelíes, entre otros.16 Mayoritariamente estas formas de vida comunista no han dependido de una doctrina política que las establezca.
Comunismo (término político)[editar]
Manifestación de un Partido Comunista
El Comunismo, como nombre propio, es un movimiento político cuya doctrina se basa en el marxismo17 que de acuerdo con ésta tiene por principal objetivo la toma transitoria del poder del Estado para la instauración de una revolución social que, a través de tres fases, implante una organización económica y social socialista/comunista basada en el control colectivo de la producción y el consumo.18 Está usualmente representado por una organización internacional que lleva el nombre de Internacional Comunista y que coordina en cada región a un partido político que a su vez suele llevar el nombre de comunista. Cada corriente doctrinal comunista tiene su propia "Internacional".19
Desarrollo doctrinal[editar]
Históricamente los múltiples partidos comunistas adoptaron, bajo su liderazgo, la obra de Karl Marx y Friedrich Engels como doctrina y programa político-revolucionario, la cual fue sistematizada bajo el nombre de marxismo. Con la toma del poder por parte de los comunistas en Rusia bajo el mando de Vladimir Lenin en Octubre de 1917, el liderazgo ideológico sobre los partidos comunistas del mundo pasó a estar en manos de la Internacional Comunista. Posteriormente a su muerte, las aportaciones teóricas aportadas por Lenin al marxismo fueron conocidas mediante el nombre de leninismo. Son, por ejemplo, la teoría del imperialismo como fase superior del capitalismo, o la teoría del partido de vanguardia como herramienta necesaria para encabezar al movimiento obrero y al resto de clases explotadas en la conquista del poder político y la subversión del modo de producción capitalista, mediante la destrucción del Estado burgués y su sustitución por un Estado obrero.
Iosif Stalin, bajo su mandato en la Unión Soviética, utilizaría posteriormente el nombre marxismo-leninismo para formular su ideología política, oficialmente basada en el marxismo y el leninismo. Este nombre, sin embargo, no alude a la unión de ambas ideologías, sino que es un término específico creado para describir la línea que Stalin implantó en el PCUS y la Comintern y sus partidos, así como en la mayoría de Estados bajo la órbita soviética, gobernados éstos. Desde entonces los partidos marxistas y leninismo no stalinistas (los trotskistas y leninistas anti-stalinistas, como el POUM, entre otros) han utilizado frecuentemente otros nombres para referirse al leninismo, tales como bolchevique-leninismo o leninismo a secas, así como indistintamente, el término marxismo-leninismo. A la muerte de Stalin, el Partido Comunista Ruso abandonó oficialmente la versión original estalinista del marxismo-leninismo y su forma de organizar en forma verticalista la estructura interna del partido y de éste con el resto del Estado, acusándola de imponer un culto a la personalidad a la persona del líder. Sin nuevos liderazgos ideológicos relevantes en Rusia, quedaría en China Mao Tse Tung como continuador de la estructura política estalinista y de sus posiciones doctrinales. Se produjo entonces una segunda ruptura entre los partidos comunistas pro-soviéticos (en principio marxistas-leninistas, pero no estalinistas) y los partidos comunistas que siguieron o bien la ortodoxia de Stalin, autodenominada marxismo-leninismo y por sus críticos stalinismo, o bien la de Mao, luego denominada marxismo-leninismo-maoísmo.
Organización política[editar]
Desde que el movimiento comunista adoptó los criterios leninistas como forma de organización, todos los partidos y los estados construidos bajo el control de estos partidos han creado instituciones similares, organizados bajo la premisa de que cada partido comunista es una vanguardia del proletariado de cada país y representa sus intereses en tanto clase. La organización política de las naciones gobernadas por el Comunismo es, generalmente, una república de partido único. Las repúblicas comunistas se autotitularon oficialmente como "repúblicas obreras" ya que sólo daban acceso a su control a la clase proletaria, pero finalmente y luego de la Segunda Guerra Mundial pasarían a denominarse como "repúblicas populares" en las cuales la dirección proletaria da acceso al poder a otras "clases populares" como el campesinado. En ambos casos el partido comunista se encarga de la dirección ideológica del país.20
En este sistema, el partido subordina las burocracias del Estado y la legislación a sus objetivos políticos y propagandísticos. A su vez el aparato estatal es utilizado para promover en la sociedad civil sus objetivos de transformación social y cultural hacia una economía planificada.21 La frecuente imposición coercitiva de estos objetivos a toda la población así como la eventual subordinación de la sociedad civil a la militancia del partido comunista han sido usualmente caracterizadas como parte de un sistema totalitario,22 criticado por algunos de sus defensores como una degradación de la política comunista,23 y por sus detractores como intrínseco a la misma.24