weno nose
PD:
ANDO BUSCANDO ALGUIEN QUE ME HAGA UNA PORTADA PLS
Gracias por leer.
Antes de empezar, acá les dejo unas historias que me han gustado
El hospital tenía un tono frío, el lugar parecía estar muerto junto a mi.
Los días de lluvia parecían obligarte a recordar todo.
Mi doctor dijo que a causa de el estrés y la presión sanguínea uno de mis ojos estaba casi completamente rojo al llegar, al siguiente día ya no lo estaba.
Días después, unos tres policías entraron en la habitación a hacerme preguntas, les dije todo lo que sabia, no parecían creerme, simplemente me miraban como si estuviera loco.
Mi familia estaba junto a mi la mayor parte del tiempo, cuando no lo estaban, solo venia Ruby.
Ella obtuvo el alta horas después de haber ingresado al hospital, ya que fue quien menos daño recibió, por suerte.
-¿Que tal te sientes? -Preguntó ella.
-No muy bien. -
-Quizás te den el alta en un mes. -
-Eso espero, es algo deprimente estar aquí. -
-Quizás solo seas tu. -Cambió dramáticamente el tono de su voz, ahora pareció volverse más frío.
No dije nada y entre en un pequeño baño que se encontraba en mi habitación del hospital, arrastrando el atril de donde colgaba el suero conectado a mis venas, me lavé la cara y quede mirándome fijo al espejo, tenia unas notables ojeras, mi piel estaba realmente pálida y mis labios casi no tenían color, me veía como un zombie.
>>FLASHBACK<<
Mientras los doctores me llevaban en la camilla, solo me limitaba a mirar hacia mi lado, donde se encontraba Ruby inconsciente y también en camilla, estiré mi brazo derecho hacia ella e intente hablar, aunque no lo logré.
Una enfermera tomo mi brazo y lo devolvió a la camilla.
-Tranquilo, ella estará bien. -Dijo esta intentando calmarme.
La enfermera se detuvo en cuanto ingresaron a Ruby en una habitación, me quede mirándola hasta que la perdí de vista, segundos después, volví a desmayarme.
>>FIN DE FLASHBACK<<
Caminé fuera de el baño, llevando a mi lado aquel atril, tras cerrar la puerta y voltearme, noté que Ruby ya no se encontraba en la habitación.
Decidí acercarme a ver hacia el exterior por la ventana de mi habitación, afuera todo estaba nublado, la gente caminaba abrigada por las calles, todo parecía estar normal fuera, mientras mi vida se transformaba en una locura.
Mi mente, no estaba bien del todo. Yo, había asesinado a cuatro personas, o quizás más, no me recordaba muy lucido, pero se lo merecían ¿no?
Ellos eran asesinos, eran seguidores de aquel monstruo ¿y si vienen a por mi? ¿Si buscan a mi familia? ¿O a Ruby?
Mis pensamientos se detuvieron cuando oí abrirse la puerta, me volteé y allí estaba Ruby, llevaba una barra de chocolate en cada una de sus manos, se veía realmente asustada.
-¿Que sucede? -Pregunté al verla así.
Ella simplemente trago saliva, se acercó a mi y me dio la barra de chocolate que estaba en su mano derecha.
-Quieren encarcelarte. -Finalmente dijo.
-¿Que? ¿Por qué? -
-Te culpan de la muerte de Stan y Jules. Dicen que eres el asesino y todo fue una locura tuya.
-Espera ¿Que?... ¿Y tu no les dijiste que yo solo estaba actuando en defensa propia? -
-Si Vali, pero yo simplemente te vi cuando disparaste a ese ultimo sujeto...Y no parecías ser tu. -
-¿Que dices? -Estaba a punto de explotar.
-Lo siento. -Ruby parecía algo triste también, se sentó sobre la cama de la habitación mientras yo aún estaba de espaldas a la ventana.
-... ¿Y que hago? -Me estaba calmando poco a poco.
-No lo sé...Huir. -
-¿Huir? ¿Estas loca? -
-No podrás demostrar que eres inocente desde aquí. -Abrió la envoltura de su barra de chocolate y comenzó a comerla.
-... ¿Como sabes todo esto? -
-Oí hablar a unos policías, estaban junto a los doctores. -
Me quedé callado y no volví a hablar hasta que ella tuvo que despedirse e irse luego de unos minutos.
Su idea...No era la correcta, pero tampoco podía hacer algo mejor que eso.
Pero no terminaba de decidirme, le daría algo de tiempo, intentaría cambiar la opinión de los oficiales.
Al día siguiente...
Desperté sobresaltado, casi caigo de la cama, mi habitación estaba únicamente iluminada por la luz que entraba por la ventana de la habitación, sentía como si mi corazón se hubiera detenido, para luego volver a latir y así despertarme.
Otro maldito día nublado, me levanté de la cama y caminé hacia la ventana otra vez.
La diversión de todos los días, aquí, en el hospital, aunque hoy, por alguna razón, la calle se encontraba casi completamente vacía.
Alguien tocó la puerta de mi habitación, me volteé, pero no dí ni un solo paso.
Unos segundos después unos oficiales entraron por la puerta, no venían a arrestarme, aún no.
-Validishing...Venimos a informarle que las familias Jackson y Slyther realizaron unas denuncias...Y lo han acusado de el asesinato de sus dos amigos, Stanley y Julian. En cuanto se le haya dado su alta será arrestado y llevado a una cárcel, donde tendrá acceso a una llamada, asimismo no podrá contactar con ninguno de sus familiares u amigos hasta que termine su estadía por el hospital. Tendrá la posibilidad de contactar con un abogado y si no dispone de el dinero para pagarlo se le asignara uno...Estos son los oficiales Clyde y Williams -El oficial que se encontraba al frente señalo a los oficiales detrás suyo- quienes estarán a cargo de su seguridad y de que se cumplan todas las normas hasta el traslado. Eso es todo, muchas gracias.
No dije nada, simplemente me volteé devuelta hacia la ventana.
Los oficiales se voltearon y cerraron la puerta, los dos oficiales que nombró el dirigente, seguramente se colocaron uno a cada lado de la puerta de la habitación, claramente de el lado de afuera.
Y entré en pánico, era verdad, lo de Ruby, era verdad ¿y ahora qué? ¿Que van a hacer conmigo? Tengo que hacer algo, pero no puedo hablar con nadie, no puedo quedarme aquí a esperar a que me den el alta y que me encarcelen, no soy un criminal, solo quería defenderlos, quería defender a mis amigos, no hice nada malo, solo quería salir vivo de allí, junto a ella, junto a Ruby, Stan y Jules, no pude salvarlos, pero a ella si ¿y ahora tengo que pagar así?
Necesito un plan, necesito huir, pero ¿como?
La ventana de la habitación era corrediza, aproveché esto y la abrí, una ventisca golpeo mi rostro y revoloteó mi cabello, pero al mirar afuera, noté que no había ninguna plataforma a la cual saltar y así escapar de aquí, volví a cerrar la ventana.
Pensé en los oficiales, pero con mi estado, no tendría chance de vencerlos y se que fuera me esperarían muchos más.
No se me ocurría nada más, por más que pensara, todo era inútil, no podría escapar de allí.
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¿En que momento mi vida se convirtió en una película?
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El tiempo pasaba y todavía no tenia una idea de como salir de allí, si Ruby estuviera aquí, me ayudaría, pero eso la convertiría en cómplice...
Pasé horas, sentado en la cama, pensando en como escapar, estaba anocheciendo ¿cuanto tiempo me queda?
Oí un ruido, algo...deslizarse, me levanté lentamente de la cama.
La puerta, bajo la puerta una nota se encontraba, caminé hacia la puerta, casi en cámara lenta.
Me agaché y la recogí.
La escritura no era parecida a la de nadie que conociera, alguien estaba ayudándome, debía llegar a aquel lugar, alguien esperaba a que fuera, pero aún así no sabia como salir de el hospital.
La noche ya se había apoderado de la ciudad, las luces de esta se reflejaban por la ventana.
Entonces lo decidí.
Fui hacia el baño de la habitación, entonces procedí a quitarme la infusión intravenosa que se encontraba en mi brazo derecho, al quitarme esta, unas pequeñas gotas de sangre mancharon mi antebrazo y la camisa de el hospital, dejé el atril de suero en el baño y salí de allí.
Caminé a la ventana y la abrí, me asomé por esta, pasé mis pies y quedé sentado allí, el viento que entraba era abrumador y el frió me estaba haciendo temblar.
No iba a saltar, solo tuve una pequeña idea.
Coloque mis manos sobre el marco de la ventana y me dejé caer para luego sostenerme con mis manos en el marco, me incline hacia un saliente, que se encontraba por todo el exterior de el hospital, rodeándolo a la altura de el sueldo de el tercer piso, una vez colgando de aquella saliente, fui moviéndome hacia la izquierda con mis manos, mi habitación estaba en la esquina izquierda de el hospital, por lo tanto, me encontraba moviéndome hacia el centro de el hospital, en su entrada tenia una plataforma que funcionaba como un techo, y encima de esta había otra, estas plataformas tenían la forma de la mitad de un ovalo, me fui moviendo durante unos minutos hasta estar a una distancia considerablemente cercana a la de el primer medio-ovalo, el que se encontraba en el segundo piso, me incline hacia un lado y luego al otro, para después soltarme y milagrosamente caer sobre esta plataforma.
Mi cuerpo golpeo firmemente esta plataforma y di unas vueltas al caer, era un dolor que podía aguantar, al fin y al cabo, había pasado por cosas peores.
Me quedé unos segundos sobre el suelo, cuando finalmente me puse de pie, caminé hacia el extremo de la plataforma y miré hacia abajo, a los lados de aquel hospital, ya sobre el suelo, había unos arbustos, si caía sobre estos, el dolor de la caída seria disminuido, ademas de que no era una distancia realmente larga, tras llenarme de voluntad, me preparé para lanzarme a los arbustos, tomé un poco de carrera y corrí hacia el extremo de aquella plataforma, salté y acurruque mi cuerpo en el airé para sufrir el menos daño posible.
Finalmente caí y mi caída fue deteniéndose por estos arbustos, hasta que me desplomé por el suelo.
El golpe fue menos doloroso que el anterior y pude recuperarme rápidamente, tras levantarme, corrí por el césped hasta una reja que indicaba el fin de el terreno de el hospital.
Trepé por esta y terminé en un callejón, junto a unos tachos de basura y las puertas traseras de algunos locales de la ciudad.
La dirección indicada en la carta estaba a unas cuatro cuadras de mi posición, fui escabulléndome con sutileza, simplemente moviéndome por los callejones, para evitar contacto con cualquier otra persona.
A unas dos cuadras de aquella dirección, entre la oscuridad de los callejones, logré ver a alguien que estaba iluminando hacia ciertas direcciones con su linterna, no era quien estaba ayudándome, era un policía, al parecer, ya habían notado que huí de el hospital,estaban buscándome, quizás ya me estaban siguiendo el rastro, debía apurarme, tenía que hacerlo rápido.
Me quedé mirando al oficial desde lejos, esperando que se fuera, pero nunca lo hizo.
Debía actuar rápido, y no había otra forma de llegar, si no hacia algo con el.
Finalmente me decidí, tomé un ladrillo suelto que se encontraba por ahí, no quería matarlo, iba a noquearlo. Me acerque a su dirección, y me escondí tras un gran contenedor de basura, el cual se encontraba contra una pared, tome el ladrillo con la mano derecha y me puse de espaldas contra el contenedor, esperé unos segundos y finalmente asomé mi cabeza por el lado de el contenedor.
Hice un pequeño silbido para llamar la atención de aquel oficial y volví a esconderme, este se volteo a mi dirección, y empezó a caminar a el contenedor.
Inhalé y exhalé, preparé mi oído para escuchar los pasos, los cuales se volvían cada vez mas y mas fuertes, todo el ambiente pareció silenciarse, solo escuchaba los pasos de aquel hombre.
Más cerca, más cerca, más cerca, más cerca, más cerca...
Y ya cuando se encontraba a una distancia aceptable, me asomé y lo tomé de la camisa, lo agarré con todas mis fuerzas y lo estampé contra la pared detrás de mi, esté quedó mirándome a la cara, asustado.
-Lo lamento. -Dije y un instante después, sin que el pudiera decir algo, lo golpeé con el ladrillo en el rostro, dejándolo inconsciente.
El ladrillo se había roto en mi mano, y aunque no le hice mucho daño, la frente de el oficial tenia algo de sangre, di unos pasos atrás, sin apartar la vista de el, iba a estar bien, ese golpe no podría matarlo, no con mi poca fuerza.
-Lo lamento. -Repetí.
A lo lejos, escuché hablar a unos policías, parecían estar corriendo, apenas oí esto, comencé a correr nuevamente hacia la dirección indicada.
Minutos después, encontré la casa a la que me enviaron, era algo antigua ademas de tener dos pisos, pero no estaba abandonada, estaba muy bien cuidada. Como mi huida fue por los callejones, entré a el patio trasero saltando una reja y me dirigí hacia la puerta trasera. Una vez frente a esta, toqué dos veces.
No atendió nadie, por lo tanto, volví a tocar...Otra vez nadie.
Retrocedí hasta poder ver el techo de esta casa, en el segundo piso había una habitación, la ventana estaba entre-abierta, por lo tanto, decidí trepar hasta allí.
La puerta trasera estaba bajo un tejado, el cual era sostenido por unas vigas.
Trepé por estas vigas con algo de dificultad y al quedar sobre aquel tejado, me tomé un descanso.
Miré por la ventana de la habitación, la casa se encontraba completamente a oscuras.
Me acerqué a la ventana y la corrí hacia un lado. Entré en la habitación y caminé hasta encontrar el interruptor.
La habitación pertenecía a una pareja, la cama era para dos, y en cada mesa de luz a sus lados, se encontraba una foto, caminé para tomar una de estas, al levantarla y ver el rostro de el hombre en aquella foto, una imagen volvió a mi cabeza.
>>FLASHBACK<<
Allí entré toda la lluvia, lo vi, vi a aquel sujeto, con su linterna y un rifle de caza, asustado, preocupado por mi y ella. Debía tener unos 60 años, su cabello corto tenia algunas canas ya, y su cuerpo, era medianamente delgado.
Me apuntó con su linterna, luego a Ruby, y yo, aun intentaba pararme.
Tenía miedo, miedo de perder mi vida allí, no podía dejar a Ruby sola, ella merecía que alguien se quede, y ese seria yo.
Puse mi mano derecha sobre mi cara, para tapar la luz que no dejaba ver, el sujeto venia hacia mi.
Solo tenia que resistir, pero no, deje de sentir el aire en mi, la fuerza de mi cuerpo se estaba debilitando, y no me quedaba nada más que hacer.
Excepto desear que este sujeto, nos saque de aquí.
>>FIN DE FLASHBACK<<
Era el, quien nos salvó, nos llevó a un hospital, en cuestión de minutos.
Pero, nunca hablé con el después de lo ocurrido ¿Por qué intentaba ayudarme?
Volví a dejar la foto y apurado corrí al pasillo, encontré las escaleras y bajé por esta.
Una vez en el primer piso, comencé a caminar lento, una mala energía se percibía en el ambiente.
Todo estaba completamente a oscuras, como en el piso de arriba.
Caminé por el living, frente a un chimenea y en un sillón, se encontraban una pila de libros, lo ignoré y continué.
Pasé por lo que parecía ser la cocina, y vi algo moverse débilmente, la luz de la luna entraba por la ventana y alumbraba a este sujeto, corrí hacia el, no hacia falta reconocerlo, tampoco su estado.
Llegué a su posición y me arrodillé, el se encontraba sentado contra los muebles de la cocina, ensangrentado.
-Vali... -Dijo el estirando su mano izquierda hacia mi.
-¿Que sucedió? ¿Tu enviaste la nota? Debemos hacer presión. -Dije presionando mis manos contra su herida en el estomago.
-No, ya es tarde, debes huir. -Su voz sonaba débil, pero por alguna razón, no estaba triste.
-Claro que no, usted me salvó, ahora lo haré yo...Venga, lo ayudaré a ponerse de pié y lo llevaré de vuelta a un hospital.
Hice fuerza y logré que se parara, estaba perdiendo mucha sangre, pero yo creía en que el aguantaría.
Pase su brazo por mi hombro y juntos pudimos caminar, lento, pero lo hicimos, aunque no duró mucho, una vez en el living, a unos metros de la puerta delantera, se desplomó.
-Ya no importa, tienes que seguir, huye. -
-No puedo. -Estaba a punto de llorar.
-Debes hacerlo. -
-N-nunca s-supe su nombre. -Unas pocas lagrimas empezaron a caer.
-Soy David. -El estaba completamente tranquilo, con una sonrisa en su rostro.
-G-gracias por salvarme, David, le debo la vida. -
-No...Gracias a ti, pequeño...Gracias a ti podré irme de este mundo, sabiendo que salvé a unos jóvenes, y me encontraré con ella, y le diré que finalmente fui un buen hombre.
-¿D-de que hablas? -
-Fui un mal hombre, un mal esposo, un mal padre...No merecía esta vida, pero cuando te salvé a ti y a tu amiga, sentí que por primera vez aporté algo bueno a este mundo injusto. -
Formó una sonrisa en su rosto, y dejo de respirar.
Cerré sus ojos con mis dedos, me puse de pie, y caminé fuera de la casa, guardando toda mi furia para liberarla frente a Jeff.
Corrí a mi hogar, corrí por una hora, no importaba el frió, no importaba nada, solo no quería volver a llegar tarde, mis dudas desaparecieron, lo importante ahora era salvar a mi familia.
Porque de la misma forma en que Jeff se encargo de David, lo hará igual con mi familia y eso no se lo permitiré.
Mientras corría y la brisa me golpeaba el rostro, sentía como en mi cuerpo, todo parecía mejorar, ya no me sentía débil, al contrario, sentía que podría asesinar a Jeff, apenas lo viera.
Llegué, estaba frente a la puerta de mi hogar, sin dudarlo entré por la puerta delantera, la cual no estaba cerrada. La cocina estaba intacta, no tenia muestras de haber pasado algo.
Pero la casa estaba totalmente silenciosa, vacía.
Subí las escaleras, y entre en el pasillo donde se encontraban nuestras habitaciones.
Abrí la puerta de la habitación de Zack...Nada.
Abrí la puerta de mi habitación...Tampoco nada.
Abrí la puerta de la habitación de mis padres...Y allí estaban, todos, atados en sillas, llenos de sangre, sin ojos, con una cantidad excesiva de cortes y en sus bocas una sonrisa tallada en cuchillo, mi padre no tenia los dedos de su mano, mi madre fue degollada, y Zack tenia un hueco en su frente.
La cama estaba volteada contra una pared, para que haya mas espacio en la habitación, el ropero estaba abierto y entré toda la ropa, estaba mi cámara, encendida.
Al ver todo esto, simplemente vomité, era una escena repugnante. Luego los vi y eché a llorar.
Como un niño, de vuelta volví a ser un niño, pero ahora estaba más solo, ya nadie podía consolarme, quizás incluso Ruby ya estaría muerta.
Lloré, lloré y lloré hasta no poder más, me arrinconé contra la pared de el pasillo, y puse mis brazos abrazando a mis rodillas, dejé descansar mi cabeza sobre ellos.
¿Y ahora que puedo hacer? Ya no veía sentido en nada, no lo tenia.
-¿Cuando vas a terminar de llorar? -Esa voz, esa desagradable voz, era Jeff, estaba allí, del otro lado de el pasillo, parado con un cuchillo en sus manos.
Con mucha dificultad logré pararme, volví a ser el chico débil ¿Donde quedó toda esa furia?
Jeff arremetió contra mi, clavando su cuchillo en mi estomago, y empujándome.
Caí de espaldas a unos metros de la escalera, mirando hacia el techo, cansado.
Jeff caminó nuevamente hacia mi, me tomo de la camisa y me levantó, dejó su cuchillo en el suelo y me dio un puñetazo en el rostro que me hizo dar unos pasos hacia atrás, me choque con la pared y quedé en la punta de la escalera, algo mareado. Jeff volvió a acercarse y me dio un fuerte gancho otra vez en el rostro, haciendo que cayera hacia atrás, rodé por las escaleras dándome unos cuantos golpes y caí en el living.
-¿Con qué querías llorar? -Preguntó Jeff mientras bajaba las escaleras.
-Cállate. -Dije débilmente desde el suelo.
Jeff llegó nuevamente hacia mi y comenzó a darme patadas en el estomago.
-Llora, llora ahora, imbécil, no puedes irte sin pagar. -Al terminar de decir esto me dio una fuerte patada en el rostro.
No podía dejar que me matase sin luchar, el que debía pagar era el, por mis amigos, por David, por mi familia. No iba a dejarlo libre.
La furia volvió a mi, lo tomé de la pierna y lo hice caer, gateé hasta quedar de rodillas sobre el y comencé a darle golpes con mi puño derecho en su rostro, lo golpeé y lo golpeé con más fuerzas, hasta cansarme.
Finalmente cuando me cansé, me dio una patada en el pecho, llevándome hacia atrás, quede en la cocina, me puse pie al mismo tiempo que el pero el fue quien corrió hacia mi, tomé rápidamente un cuchillo de la cocina e intente darle un corte horizontal, de derecha a izquierda, pero Jeff lo esquivó como si llevara años haciéndolo. Volví a dar el mismo corte, pero esta vez de izquierda a derecha y hacia arriba, pero el volvió a esquivarlo.
El cuchillo fue directamente hacia los muebles de la cocina donde guardábamos los objetos, se clavó y allí quedó.
Jeff me dio una patada en el pecho nuevamente, haciéndome dar unos pasos hacia atrás, tropezándome y cayendo contra una pared, al lado de el refrigerador, Jeff caminó hacia mi y cuando intenté levantarme, Jeff abrió la puerta de el refrigerador con brutalidad y hizo que esta se estampara contra mi rostro, dejándome mareado otra vez.
El golpe fue devastador, mi vista se nubló y ya no sabia como seguir.
Pero Jeff si, me tomo de la camisa y me puso de pie, me agarró fuertemente con sus dos brazos y me lanzó contra la mesa de el comedor, que se encontraba frente al refrigerador.
La mesa se rompió y yo quede encima de esta, estaba hecha pedazos al igual que yo y algunas partes me estaban punzando en la espalda.
El dolor era inexplicable, no podía levantarme y Jeff había desaparecido de mi vista.
Miré hacia las escaleras y logré verlo mientras subía, este llevaba algo en su mano pero no logre distinguirlo.
Unos minutos pasaron hasta que Jeff volvió a bajar, mi espalda aun estaba hecha trizas y mi cabeza estaba a punto de explotar.
Jeff se inclinó frente a mi y pude notar que llevaba en sus manos, era un bidón de gasolina.
-Dime Vali ¿Te gustan los fuegos artificiales? -
Intente incorporarme para detenerlo, pero este me abofeteo y me devolvió al suelo, luego volvió a patearme en el estomago y empezó a arrojar gasolina por toda la casa.
Entonces, es el fin, no tenia opción, era todo.
Jeff volvió a acercarse a mi pero esta vez se encontraba hurgando en sus bolsillos, cuando pareció encontrar lo que buscaba.
-Casi lo olvidaba, esto es lo que dejó tu amiguita. -Acto seguido Jeff lanzó al suelo una barra de chocolate, la misma que había comprado Ruby para nosotros.
Jeff salió fuera de mi hogar, dejando un rastro de gasolina, unos segundos después noté como la puerta principal se incendiaba y el fuego se propagaba.
El fuego estaba por hacerse dueño de la casa, Ruby también fue victima de Jeff, solo quedaba yo.
Pero no iba a dejar que triunfara, merecía morir.
Intenté incorporarme nuevamente, pero el dolor en la espalda no me lo permitió, pero tenia que ser fuerte, resistir, puse mis manos sobre el suelo y con fuerza pude levantarme y sentarme contra el refrigerador, luego con ayuda de este, logre ponerme de pie, débilmente daba pasos hacia la puerta trasera mientras me apoyaba con muebles y paredes.
Finalmente abrí la puerta y camine hacia el patio trasero, y me deje caer junto al árbol en donde jugaba de niño.
Segundos después, me levanté y me volteé a ver la casa.
Esta se encontraba ya casi completamente en llamas, no había forma de entrar a buscar algo allí.
Hubo una explosión dentro y los cristales de la casa volaron hacia afuera, luego las llamas volvieron a expandirse.
Al ver esta escena, simplemente suspiré.
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No se molesten en bardear/insultar o comentar pavadas con imágenes por que les borro el comentario y si insisten los bloqueo. y Si son de aquellos que bardean dejándose llevar por el nombre y ni leen el contenido ni se molesten en comentar, Gracias. No borro comentarios ni bloqueo por cagon, lo hago para evitar que se genere bardo innecesario.
NOTA: Esto NO es una Creepypasta, es una historia de Acción, Ciencia ficción, Aventura, Fantasía que toma personajes de distintas Creepypastas y demás historias, lo aclaro para evitar comentarios ofensivos
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Secuencia 1: Renacer
Capitulo 2
"Convaleciente"
El hospital tenía un tono frío, el lugar parecía estar muerto junto a mi.
Los días de lluvia parecían obligarte a recordar todo.
Mi doctor dijo que a causa de el estrés y la presión sanguínea uno de mis ojos estaba casi completamente rojo al llegar, al siguiente día ya no lo estaba.
Días después, unos tres policías entraron en la habitación a hacerme preguntas, les dije todo lo que sabia, no parecían creerme, simplemente me miraban como si estuviera loco.
Mi familia estaba junto a mi la mayor parte del tiempo, cuando no lo estaban, solo venia Ruby.
Ella obtuvo el alta horas después de haber ingresado al hospital, ya que fue quien menos daño recibió, por suerte.
-¿Que tal te sientes? -Preguntó ella.
-No muy bien. -
-Quizás te den el alta en un mes. -
-Eso espero, es algo deprimente estar aquí. -
-Quizás solo seas tu. -Cambió dramáticamente el tono de su voz, ahora pareció volverse más frío.
No dije nada y entre en un pequeño baño que se encontraba en mi habitación del hospital, arrastrando el atril de donde colgaba el suero conectado a mis venas, me lavé la cara y quede mirándome fijo al espejo, tenia unas notables ojeras, mi piel estaba realmente pálida y mis labios casi no tenían color, me veía como un zombie.
>>FLASHBACK<<
Mientras los doctores me llevaban en la camilla, solo me limitaba a mirar hacia mi lado, donde se encontraba Ruby inconsciente y también en camilla, estiré mi brazo derecho hacia ella e intente hablar, aunque no lo logré.
Una enfermera tomo mi brazo y lo devolvió a la camilla.
-Tranquilo, ella estará bien. -Dijo esta intentando calmarme.
La enfermera se detuvo en cuanto ingresaron a Ruby en una habitación, me quede mirándola hasta que la perdí de vista, segundos después, volví a desmayarme.
>>FIN DE FLASHBACK<<
Caminé fuera de el baño, llevando a mi lado aquel atril, tras cerrar la puerta y voltearme, noté que Ruby ya no se encontraba en la habitación.
Decidí acercarme a ver hacia el exterior por la ventana de mi habitación, afuera todo estaba nublado, la gente caminaba abrigada por las calles, todo parecía estar normal fuera, mientras mi vida se transformaba en una locura.
Mi mente, no estaba bien del todo. Yo, había asesinado a cuatro personas, o quizás más, no me recordaba muy lucido, pero se lo merecían ¿no?
Ellos eran asesinos, eran seguidores de aquel monstruo ¿y si vienen a por mi? ¿Si buscan a mi familia? ¿O a Ruby?
Mis pensamientos se detuvieron cuando oí abrirse la puerta, me volteé y allí estaba Ruby, llevaba una barra de chocolate en cada una de sus manos, se veía realmente asustada.
-¿Que sucede? -Pregunté al verla así.
Ella simplemente trago saliva, se acercó a mi y me dio la barra de chocolate que estaba en su mano derecha.
-Quieren encarcelarte. -Finalmente dijo.
-¿Que? ¿Por qué? -
-Te culpan de la muerte de Stan y Jules. Dicen que eres el asesino y todo fue una locura tuya.
-Espera ¿Que?... ¿Y tu no les dijiste que yo solo estaba actuando en defensa propia? -
-Si Vali, pero yo simplemente te vi cuando disparaste a ese ultimo sujeto...Y no parecías ser tu. -
-¿Que dices? -Estaba a punto de explotar.
-Lo siento. -Ruby parecía algo triste también, se sentó sobre la cama de la habitación mientras yo aún estaba de espaldas a la ventana.
-... ¿Y que hago? -Me estaba calmando poco a poco.
-No lo sé...Huir. -
-¿Huir? ¿Estas loca? -
-No podrás demostrar que eres inocente desde aquí. -Abrió la envoltura de su barra de chocolate y comenzó a comerla.
-... ¿Como sabes todo esto? -
-Oí hablar a unos policías, estaban junto a los doctores. -
Me quedé callado y no volví a hablar hasta que ella tuvo que despedirse e irse luego de unos minutos.
Su idea...No era la correcta, pero tampoco podía hacer algo mejor que eso.
Pero no terminaba de decidirme, le daría algo de tiempo, intentaría cambiar la opinión de los oficiales.
Al día siguiente...
Desperté sobresaltado, casi caigo de la cama, mi habitación estaba únicamente iluminada por la luz que entraba por la ventana de la habitación, sentía como si mi corazón se hubiera detenido, para luego volver a latir y así despertarme.
Otro maldito día nublado, me levanté de la cama y caminé hacia la ventana otra vez.
La diversión de todos los días, aquí, en el hospital, aunque hoy, por alguna razón, la calle se encontraba casi completamente vacía.
Alguien tocó la puerta de mi habitación, me volteé, pero no dí ni un solo paso.
Unos segundos después unos oficiales entraron por la puerta, no venían a arrestarme, aún no.
-Validishing...Venimos a informarle que las familias Jackson y Slyther realizaron unas denuncias...Y lo han acusado de el asesinato de sus dos amigos, Stanley y Julian. En cuanto se le haya dado su alta será arrestado y llevado a una cárcel, donde tendrá acceso a una llamada, asimismo no podrá contactar con ninguno de sus familiares u amigos hasta que termine su estadía por el hospital. Tendrá la posibilidad de contactar con un abogado y si no dispone de el dinero para pagarlo se le asignara uno...Estos son los oficiales Clyde y Williams -El oficial que se encontraba al frente señalo a los oficiales detrás suyo- quienes estarán a cargo de su seguridad y de que se cumplan todas las normas hasta el traslado. Eso es todo, muchas gracias.
No dije nada, simplemente me volteé devuelta hacia la ventana.
Los oficiales se voltearon y cerraron la puerta, los dos oficiales que nombró el dirigente, seguramente se colocaron uno a cada lado de la puerta de la habitación, claramente de el lado de afuera.
Y entré en pánico, era verdad, lo de Ruby, era verdad ¿y ahora qué? ¿Que van a hacer conmigo? Tengo que hacer algo, pero no puedo hablar con nadie, no puedo quedarme aquí a esperar a que me den el alta y que me encarcelen, no soy un criminal, solo quería defenderlos, quería defender a mis amigos, no hice nada malo, solo quería salir vivo de allí, junto a ella, junto a Ruby, Stan y Jules, no pude salvarlos, pero a ella si ¿y ahora tengo que pagar así?
Necesito un plan, necesito huir, pero ¿como?
La ventana de la habitación era corrediza, aproveché esto y la abrí, una ventisca golpeo mi rostro y revoloteó mi cabello, pero al mirar afuera, noté que no había ninguna plataforma a la cual saltar y así escapar de aquí, volví a cerrar la ventana.
Pensé en los oficiales, pero con mi estado, no tendría chance de vencerlos y se que fuera me esperarían muchos más.
No se me ocurría nada más, por más que pensara, todo era inútil, no podría escapar de allí.
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¿En que momento mi vida se convirtió en una película?
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El tiempo pasaba y todavía no tenia una idea de como salir de allí, si Ruby estuviera aquí, me ayudaría, pero eso la convertiría en cómplice...
Pasé horas, sentado en la cama, pensando en como escapar, estaba anocheciendo ¿cuanto tiempo me queda?
Oí un ruido, algo...deslizarse, me levanté lentamente de la cama.
La puerta, bajo la puerta una nota se encontraba, caminé hacia la puerta, casi en cámara lenta.
Me agaché y la recogí.
Calle Quarter 477
Estaré esperando.
-G
La escritura no era parecida a la de nadie que conociera, alguien estaba ayudándome, debía llegar a aquel lugar, alguien esperaba a que fuera, pero aún así no sabia como salir de el hospital.
La noche ya se había apoderado de la ciudad, las luces de esta se reflejaban por la ventana.
Entonces lo decidí.
Fui hacia el baño de la habitación, entonces procedí a quitarme la infusión intravenosa que se encontraba en mi brazo derecho, al quitarme esta, unas pequeñas gotas de sangre mancharon mi antebrazo y la camisa de el hospital, dejé el atril de suero en el baño y salí de allí.
Caminé a la ventana y la abrí, me asomé por esta, pasé mis pies y quedé sentado allí, el viento que entraba era abrumador y el frió me estaba haciendo temblar.
No iba a saltar, solo tuve una pequeña idea.
Coloque mis manos sobre el marco de la ventana y me dejé caer para luego sostenerme con mis manos en el marco, me incline hacia un saliente, que se encontraba por todo el exterior de el hospital, rodeándolo a la altura de el sueldo de el tercer piso, una vez colgando de aquella saliente, fui moviéndome hacia la izquierda con mis manos, mi habitación estaba en la esquina izquierda de el hospital, por lo tanto, me encontraba moviéndome hacia el centro de el hospital, en su entrada tenia una plataforma que funcionaba como un techo, y encima de esta había otra, estas plataformas tenían la forma de la mitad de un ovalo, me fui moviendo durante unos minutos hasta estar a una distancia considerablemente cercana a la de el primer medio-ovalo, el que se encontraba en el segundo piso, me incline hacia un lado y luego al otro, para después soltarme y milagrosamente caer sobre esta plataforma.
Mi cuerpo golpeo firmemente esta plataforma y di unas vueltas al caer, era un dolor que podía aguantar, al fin y al cabo, había pasado por cosas peores.
Me quedé unos segundos sobre el suelo, cuando finalmente me puse de pie, caminé hacia el extremo de la plataforma y miré hacia abajo, a los lados de aquel hospital, ya sobre el suelo, había unos arbustos, si caía sobre estos, el dolor de la caída seria disminuido, ademas de que no era una distancia realmente larga, tras llenarme de voluntad, me preparé para lanzarme a los arbustos, tomé un poco de carrera y corrí hacia el extremo de aquella plataforma, salté y acurruque mi cuerpo en el airé para sufrir el menos daño posible.
Finalmente caí y mi caída fue deteniéndose por estos arbustos, hasta que me desplomé por el suelo.
El golpe fue menos doloroso que el anterior y pude recuperarme rápidamente, tras levantarme, corrí por el césped hasta una reja que indicaba el fin de el terreno de el hospital.
Trepé por esta y terminé en un callejón, junto a unos tachos de basura y las puertas traseras de algunos locales de la ciudad.
La dirección indicada en la carta estaba a unas cuatro cuadras de mi posición, fui escabulléndome con sutileza, simplemente moviéndome por los callejones, para evitar contacto con cualquier otra persona.
A unas dos cuadras de aquella dirección, entre la oscuridad de los callejones, logré ver a alguien que estaba iluminando hacia ciertas direcciones con su linterna, no era quien estaba ayudándome, era un policía, al parecer, ya habían notado que huí de el hospital,estaban buscándome, quizás ya me estaban siguiendo el rastro, debía apurarme, tenía que hacerlo rápido.
Me quedé mirando al oficial desde lejos, esperando que se fuera, pero nunca lo hizo.
Debía actuar rápido, y no había otra forma de llegar, si no hacia algo con el.
Finalmente me decidí, tomé un ladrillo suelto que se encontraba por ahí, no quería matarlo, iba a noquearlo. Me acerque a su dirección, y me escondí tras un gran contenedor de basura, el cual se encontraba contra una pared, tome el ladrillo con la mano derecha y me puse de espaldas contra el contenedor, esperé unos segundos y finalmente asomé mi cabeza por el lado de el contenedor.
Hice un pequeño silbido para llamar la atención de aquel oficial y volví a esconderme, este se volteo a mi dirección, y empezó a caminar a el contenedor.
Inhalé y exhalé, preparé mi oído para escuchar los pasos, los cuales se volvían cada vez mas y mas fuertes, todo el ambiente pareció silenciarse, solo escuchaba los pasos de aquel hombre.
Más cerca, más cerca, más cerca, más cerca, más cerca...
Y ya cuando se encontraba a una distancia aceptable, me asomé y lo tomé de la camisa, lo agarré con todas mis fuerzas y lo estampé contra la pared detrás de mi, esté quedó mirándome a la cara, asustado.
-Lo lamento. -Dije y un instante después, sin que el pudiera decir algo, lo golpeé con el ladrillo en el rostro, dejándolo inconsciente.
El ladrillo se había roto en mi mano, y aunque no le hice mucho daño, la frente de el oficial tenia algo de sangre, di unos pasos atrás, sin apartar la vista de el, iba a estar bien, ese golpe no podría matarlo, no con mi poca fuerza.
-Lo lamento. -Repetí.
A lo lejos, escuché hablar a unos policías, parecían estar corriendo, apenas oí esto, comencé a correr nuevamente hacia la dirección indicada.
Minutos después, encontré la casa a la que me enviaron, era algo antigua ademas de tener dos pisos, pero no estaba abandonada, estaba muy bien cuidada. Como mi huida fue por los callejones, entré a el patio trasero saltando una reja y me dirigí hacia la puerta trasera. Una vez frente a esta, toqué dos veces.
No atendió nadie, por lo tanto, volví a tocar...Otra vez nadie.
Retrocedí hasta poder ver el techo de esta casa, en el segundo piso había una habitación, la ventana estaba entre-abierta, por lo tanto, decidí trepar hasta allí.
La puerta trasera estaba bajo un tejado, el cual era sostenido por unas vigas.
Trepé por estas vigas con algo de dificultad y al quedar sobre aquel tejado, me tomé un descanso.
Miré por la ventana de la habitación, la casa se encontraba completamente a oscuras.
Me acerqué a la ventana y la corrí hacia un lado. Entré en la habitación y caminé hasta encontrar el interruptor.
La habitación pertenecía a una pareja, la cama era para dos, y en cada mesa de luz a sus lados, se encontraba una foto, caminé para tomar una de estas, al levantarla y ver el rostro de el hombre en aquella foto, una imagen volvió a mi cabeza.
>>FLASHBACK<<
Allí entré toda la lluvia, lo vi, vi a aquel sujeto, con su linterna y un rifle de caza, asustado, preocupado por mi y ella. Debía tener unos 60 años, su cabello corto tenia algunas canas ya, y su cuerpo, era medianamente delgado.
Me apuntó con su linterna, luego a Ruby, y yo, aun intentaba pararme.
Tenía miedo, miedo de perder mi vida allí, no podía dejar a Ruby sola, ella merecía que alguien se quede, y ese seria yo.
Puse mi mano derecha sobre mi cara, para tapar la luz que no dejaba ver, el sujeto venia hacia mi.
Solo tenia que resistir, pero no, deje de sentir el aire en mi, la fuerza de mi cuerpo se estaba debilitando, y no me quedaba nada más que hacer.
Excepto desear que este sujeto, nos saque de aquí.
>>FIN DE FLASHBACK<<
Era el, quien nos salvó, nos llevó a un hospital, en cuestión de minutos.
Pero, nunca hablé con el después de lo ocurrido ¿Por qué intentaba ayudarme?
Volví a dejar la foto y apurado corrí al pasillo, encontré las escaleras y bajé por esta.
Una vez en el primer piso, comencé a caminar lento, una mala energía se percibía en el ambiente.
Todo estaba completamente a oscuras, como en el piso de arriba.
Caminé por el living, frente a un chimenea y en un sillón, se encontraban una pila de libros, lo ignoré y continué.
Pasé por lo que parecía ser la cocina, y vi algo moverse débilmente, la luz de la luna entraba por la ventana y alumbraba a este sujeto, corrí hacia el, no hacia falta reconocerlo, tampoco su estado.
Llegué a su posición y me arrodillé, el se encontraba sentado contra los muebles de la cocina, ensangrentado.
-Vali... -Dijo el estirando su mano izquierda hacia mi.
-¿Que sucedió? ¿Tu enviaste la nota? Debemos hacer presión. -Dije presionando mis manos contra su herida en el estomago.
-No, ya es tarde, debes huir. -Su voz sonaba débil, pero por alguna razón, no estaba triste.
-Claro que no, usted me salvó, ahora lo haré yo...Venga, lo ayudaré a ponerse de pié y lo llevaré de vuelta a un hospital.
Hice fuerza y logré que se parara, estaba perdiendo mucha sangre, pero yo creía en que el aguantaría.
Pase su brazo por mi hombro y juntos pudimos caminar, lento, pero lo hicimos, aunque no duró mucho, una vez en el living, a unos metros de la puerta delantera, se desplomó.
-Ya no importa, tienes que seguir, huye. -
-No puedo. -Estaba a punto de llorar.
-Debes hacerlo. -
-N-nunca s-supe su nombre. -Unas pocas lagrimas empezaron a caer.
-Soy David. -El estaba completamente tranquilo, con una sonrisa en su rostro.
-G-gracias por salvarme, David, le debo la vida. -
-No...Gracias a ti, pequeño...Gracias a ti podré irme de este mundo, sabiendo que salvé a unos jóvenes, y me encontraré con ella, y le diré que finalmente fui un buen hombre.
-¿D-de que hablas? -
-Fui un mal hombre, un mal esposo, un mal padre...No merecía esta vida, pero cuando te salvé a ti y a tu amiga, sentí que por primera vez aporté algo bueno a este mundo injusto. -
Formó una sonrisa en su rosto, y dejo de respirar.
Cerré sus ojos con mis dedos, me puse de pie, y caminé fuera de la casa, guardando toda mi furia para liberarla frente a Jeff.
Corrí a mi hogar, corrí por una hora, no importaba el frió, no importaba nada, solo no quería volver a llegar tarde, mis dudas desaparecieron, lo importante ahora era salvar a mi familia.
Porque de la misma forma en que Jeff se encargo de David, lo hará igual con mi familia y eso no se lo permitiré.
Mientras corría y la brisa me golpeaba el rostro, sentía como en mi cuerpo, todo parecía mejorar, ya no me sentía débil, al contrario, sentía que podría asesinar a Jeff, apenas lo viera.
Llegué, estaba frente a la puerta de mi hogar, sin dudarlo entré por la puerta delantera, la cual no estaba cerrada. La cocina estaba intacta, no tenia muestras de haber pasado algo.
Pero la casa estaba totalmente silenciosa, vacía.
Subí las escaleras, y entre en el pasillo donde se encontraban nuestras habitaciones.
Abrí la puerta de la habitación de Zack...Nada.
Abrí la puerta de mi habitación...Tampoco nada.
Abrí la puerta de la habitación de mis padres...Y allí estaban, todos, atados en sillas, llenos de sangre, sin ojos, con una cantidad excesiva de cortes y en sus bocas una sonrisa tallada en cuchillo, mi padre no tenia los dedos de su mano, mi madre fue degollada, y Zack tenia un hueco en su frente.
La cama estaba volteada contra una pared, para que haya mas espacio en la habitación, el ropero estaba abierto y entré toda la ropa, estaba mi cámara, encendida.
Al ver todo esto, simplemente vomité, era una escena repugnante. Luego los vi y eché a llorar.
Como un niño, de vuelta volví a ser un niño, pero ahora estaba más solo, ya nadie podía consolarme, quizás incluso Ruby ya estaría muerta.
Lloré, lloré y lloré hasta no poder más, me arrinconé contra la pared de el pasillo, y puse mis brazos abrazando a mis rodillas, dejé descansar mi cabeza sobre ellos.
¿Y ahora que puedo hacer? Ya no veía sentido en nada, no lo tenia.
-¿Cuando vas a terminar de llorar? -Esa voz, esa desagradable voz, era Jeff, estaba allí, del otro lado de el pasillo, parado con un cuchillo en sus manos.
Con mucha dificultad logré pararme, volví a ser el chico débil ¿Donde quedó toda esa furia?
Jeff arremetió contra mi, clavando su cuchillo en mi estomago, y empujándome.
Caí de espaldas a unos metros de la escalera, mirando hacia el techo, cansado.
Jeff caminó nuevamente hacia mi, me tomo de la camisa y me levantó, dejó su cuchillo en el suelo y me dio un puñetazo en el rostro que me hizo dar unos pasos hacia atrás, me choque con la pared y quedé en la punta de la escalera, algo mareado. Jeff volvió a acercarse y me dio un fuerte gancho otra vez en el rostro, haciendo que cayera hacia atrás, rodé por las escaleras dándome unos cuantos golpes y caí en el living.
-¿Con qué querías llorar? -Preguntó Jeff mientras bajaba las escaleras.
-Cállate. -Dije débilmente desde el suelo.
Jeff llegó nuevamente hacia mi y comenzó a darme patadas en el estomago.
-Llora, llora ahora, imbécil, no puedes irte sin pagar. -Al terminar de decir esto me dio una fuerte patada en el rostro.
No podía dejar que me matase sin luchar, el que debía pagar era el, por mis amigos, por David, por mi familia. No iba a dejarlo libre.
La furia volvió a mi, lo tomé de la pierna y lo hice caer, gateé hasta quedar de rodillas sobre el y comencé a darle golpes con mi puño derecho en su rostro, lo golpeé y lo golpeé con más fuerzas, hasta cansarme.
Finalmente cuando me cansé, me dio una patada en el pecho, llevándome hacia atrás, quede en la cocina, me puse pie al mismo tiempo que el pero el fue quien corrió hacia mi, tomé rápidamente un cuchillo de la cocina e intente darle un corte horizontal, de derecha a izquierda, pero Jeff lo esquivó como si llevara años haciéndolo. Volví a dar el mismo corte, pero esta vez de izquierda a derecha y hacia arriba, pero el volvió a esquivarlo.
El cuchillo fue directamente hacia los muebles de la cocina donde guardábamos los objetos, se clavó y allí quedó.
Jeff me dio una patada en el pecho nuevamente, haciéndome dar unos pasos hacia atrás, tropezándome y cayendo contra una pared, al lado de el refrigerador, Jeff caminó hacia mi y cuando intenté levantarme, Jeff abrió la puerta de el refrigerador con brutalidad y hizo que esta se estampara contra mi rostro, dejándome mareado otra vez.
El golpe fue devastador, mi vista se nubló y ya no sabia como seguir.
Pero Jeff si, me tomo de la camisa y me puso de pie, me agarró fuertemente con sus dos brazos y me lanzó contra la mesa de el comedor, que se encontraba frente al refrigerador.
La mesa se rompió y yo quede encima de esta, estaba hecha pedazos al igual que yo y algunas partes me estaban punzando en la espalda.
El dolor era inexplicable, no podía levantarme y Jeff había desaparecido de mi vista.
Miré hacia las escaleras y logré verlo mientras subía, este llevaba algo en su mano pero no logre distinguirlo.
Unos minutos pasaron hasta que Jeff volvió a bajar, mi espalda aun estaba hecha trizas y mi cabeza estaba a punto de explotar.
Jeff se inclinó frente a mi y pude notar que llevaba en sus manos, era un bidón de gasolina.
-Dime Vali ¿Te gustan los fuegos artificiales? -
Intente incorporarme para detenerlo, pero este me abofeteo y me devolvió al suelo, luego volvió a patearme en el estomago y empezó a arrojar gasolina por toda la casa.
Entonces, es el fin, no tenia opción, era todo.
Jeff volvió a acercarse a mi pero esta vez se encontraba hurgando en sus bolsillos, cuando pareció encontrar lo que buscaba.
-Casi lo olvidaba, esto es lo que dejó tu amiguita. -Acto seguido Jeff lanzó al suelo una barra de chocolate, la misma que había comprado Ruby para nosotros.
Jeff salió fuera de mi hogar, dejando un rastro de gasolina, unos segundos después noté como la puerta principal se incendiaba y el fuego se propagaba.
El fuego estaba por hacerse dueño de la casa, Ruby también fue victima de Jeff, solo quedaba yo.
Pero no iba a dejar que triunfara, merecía morir.
Intenté incorporarme nuevamente, pero el dolor en la espalda no me lo permitió, pero tenia que ser fuerte, resistir, puse mis manos sobre el suelo y con fuerza pude levantarme y sentarme contra el refrigerador, luego con ayuda de este, logre ponerme de pie, débilmente daba pasos hacia la puerta trasera mientras me apoyaba con muebles y paredes.
Finalmente abrí la puerta y camine hacia el patio trasero, y me deje caer junto al árbol en donde jugaba de niño.
Segundos después, me levanté y me volteé a ver la casa.
Esta se encontraba ya casi completamente en llamas, no había forma de entrar a buscar algo allí.
Hubo una explosión dentro y los cristales de la casa volaron hacia afuera, luego las llamas volvieron a expandirse.
Al ver esta escena, simplemente suspiré.
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NOTA: Esto NO es una Creepypasta, es una historia de Acción, Ciencia ficción, Aventura, Fantasía que toma personajes de distintas Creepypastas y demás historias, lo aclaro para evitar comentarios ofensivos