Una explosión en la catenaria rígida de la linea B no produjo una tragedia de milagro. Los coches usados que se compraron a España fueron adaptados a pesar de que técnicos especializados lo desaconsejaron. Se colocó una catenaria rígida, obsoleta e inédita en el país, otro desastre de la gestión del Macrismo en la ciudad que se suma a los últimos casos de corrupción, desvio de fondos públicos, y recortes de presupuesto al Garrahan.
El incidente:
En la tarde de hoy, explotó la catenaria rígida en la estación Federico Lacroce y provocó un fogonazo que limitó el servicio. Por suerte para los pasajeros tan sólo fue un hecho que canceló la circulación un rato, pero podría haber sucedido una tragedia mucho mayor. Especialistas anuncian que existe un riesgo potencial y aconsejan que se descontinue el servicio de este tipo de coches.
Los trenes españoles usados:
Este es el caso de los trenes modelo CAF 6000 usados, que la ciudad compró al subte de Madrid. A fuerza de sobreprecios y contrataciones dudosas se eligió rehacer la línea B a su medida (a la medida de una flota usada que representa la mitad de los coches de la línea), desembolsando enormes cantidades de dinero para instalar una catenaria rígida, tecnología obsoleta que no tiene antecedentes en nuestro país.
Bien vale preguntarse las razones por las cuales la Ciudad escogió esta alternativa, tan mala para el Subte en general y tan nociva para la línea B en particular.
Este es el único caso en el mundo que se compra material rodante usado y se adapta el sistema de alimentación eléctrica a los vagones. Macri lo hizo.
El incidente:
En la tarde de hoy, explotó la catenaria rígida en la estación Federico Lacroce y provocó un fogonazo que limitó el servicio. Por suerte para los pasajeros tan sólo fue un hecho que canceló la circulación un rato, pero podría haber sucedido una tragedia mucho mayor. Especialistas anuncian que existe un riesgo potencial y aconsejan que se descontinue el servicio de este tipo de coches.
Los trenes españoles usados:
Este es el caso de los trenes modelo CAF 6000 usados, que la ciudad compró al subte de Madrid. A fuerza de sobreprecios y contrataciones dudosas se eligió rehacer la línea B a su medida (a la medida de una flota usada que representa la mitad de los coches de la línea), desembolsando enormes cantidades de dinero para instalar una catenaria rígida, tecnología obsoleta que no tiene antecedentes en nuestro país.
Bien vale preguntarse las razones por las cuales la Ciudad escogió esta alternativa, tan mala para el Subte en general y tan nociva para la línea B en particular.
Este es el único caso en el mundo que se compra material rodante usado y se adapta el sistema de alimentación eléctrica a los vagones. Macri lo hizo.