
Como todos tenemos alturas diferentes, el Índice de Masa Corporal, o IMC, es una forma de calcular la relación entre la altura y peso y determinar en qué situación física nos encontramos. Es una medida orientativa destinada para adultos
, con edades comprendidas entre los 20 y 65 años, exceptuando casos excepcionales como atletas de alto nivel, mujeres embarazadas y personas muy musculosas.
Sin embargo, habréis notado que mucha gente, a pesar de tener el mismo IMC, presentan cuerpos completamente distintos. Por lo que si pensáis que es seguro definir vuestro cuerpo solo con un número, estáis muy equivocados y enseguida entenderéis por qué:
El Índice de Masa Corporal, o IMC, es un valor obtenido mediante la altura y el peso, muy utilizado por los médicos, y por las personas que creen serlo, durante los años 80 para calcular y evaluar el estado físico de la gente
De este modo, crearon la famosa fórmula IMC= (peso en libras x 703) /(altura x altura), para asignar a cada cuerpo un número en el sistema inglés, mientras que en el sistema métrico decimal en kilogramos y metros sería: IMC= peso / (altura x altura).
Este método es una forma para definir si una persona muestra un peso insuficiente, normal, si tiene sobrepeso o si es obesa.
Si tu IMC es menor de 18,5 tenéis un peso bajo
Por el contrario, si tu IMC es de 30 o superior, se considera obesidad
Pero, según un
gráfico creado para Cosmopolitan
por
Body Labs
, aquí es donde termina la información. Resulta que, solo porque presentemos un IMC, no significa que se pueda predecir el aspecto que vamos a tener.
Las cifras no tienen en cuenta los porcentajes de los músculos, la grasa y los huesos, los cuales pueden cambiar drásticamente nuestra apariencia
Está bien tomarlo simplemente como dato orientativo, pero puedes ver que dos personas con el mismo IMC pueden ser completamente distintas.
En este caso, Body Labs a cogido el cuerpo de seis mujeres diferentes, todas ellas con una altura de 1.73 metros, un peso de 65,7 kg y un Índice de Masa Corporal normal de 22,8

Así que si estas buscando una forma eficaz de medir cómo tu
cuerpo se mantiene al día, hay que volver a la metodología antigua de observarnos en el espejo…
… o ver cómo nos sienta la ropa
Y lo más importante de todo, ¡sentirse bien consigo mismo!

