El fin del planeta ya está aquí: el punto irreversible de las temperaturas ha sido superado
En la mayor parte del hemisferio norte, este invierno las temperaturas se situaron en niveles más altos de lo normal.
El planeta se está acercando a su extinción, advierte el portal Pivot America. En todo el hemisferio norte la temperatura cruzó su "punto irreversible": fueron registrados más de dos grados por encima del punto de inflexión establecido por primera vez en la historia. Así, durante la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que tuvo lugar el pasado diciembre en París, se acordó garantizar que el calentamiento global se mantenga por debajo de dos grados Celsius y tomar medidas que limiten un aumento de la temperatura. No obstante, este punto de inflexión ya ha sido superado, informa el portal.
Es importante mencionar que en la mayor parte del hemisferio norte, este invierno las temperaturas se situaron en los niveles más altos de lo normal. El hecho es el siguiente: el calentamiento global no es algo imaginable. No es una amenaza para el futuro, ya es una realidad: escasez de agua, inundaciones y sequías ya están afectando a grandes territorios por todo el planeta.
Así, de acuerdo con el último informe del Instituto Goddard de Investigaciones Espaciales de la NASA (GISS, por sus siglas en inglés) enero del 2016 ha sido el más cálido de todos los eneros registrados con un promedio récord de 1,3 °C, superando en 0,95 °C a la máxima histórica alcanzada en enero del 2007.
¿Desastre a la vista?: Científicos advierten de una nueva amenaza para el planeta
Los científicos advierten que el derretimiento prematuro y repentino del hielo marino podría tener consecuencias climatológicas peligrosas para el hemisferio norte.
El rápido calentamiento del Ártico podría tener un efecto "catastrófico" en el clima global y la prueba de ello es la escasa extensión de las banquisas —las placas de hielo marino— en la región, según ha advertido el presidente del Instituto Pacífico de California (Estados Unidos), el doctor Peter Gleik, al diario 'The Independent'.
Lo que está sucediendo en esa región "no tiene precedentes" con respecto a años anteriores, pues las banquisas se están derritiendo antes de lo previsto. Si descendiesen las temperaturas "es posible" que se recuperaran, aunque con la inminente llegada de la primavera al hemisferio norte "esto es muy poco probable", se lamenta Peter Gleik.
Para este científico, las consecuencias del fenómeno implicarían la formación de grandes y violentas tormentas, conocidas como 'ciclogénesis explosivas', que se generan cuando las masas de aire frío del Atlántico se combinan con masas de aire frío del Ártico.
Asimismo, Gleik asegura que los cambios en la banquisa ártica y su volumen podrían reflejarse en los patrones de tormentas y lluvias en latitudes medias y especula con el hecho de que "los fuertes tornados fuera de temporada del centro de Estados Unidos y los nuevos patrones de las huracanes" estén relacionados con este fenómeno.
Un nuevo mapa muestra los lugares más vulnerables del planeta
Especialistas elaboraron gráficos sobre las zonas del planeta que más sufren las modificaciones de la temperatura y sobre la vulnerabilidad del medioambiente.
Un equipo de investigadores elaboró mapas sobre las zonas del planeta más permeables al cambio climático. El trabajo fue realizado con información recopilada por satélite entre 2000 y 2013, lo que les permitió identificar qué áreas mostraron mayor sensibilidad a través de los años.
Para ello, utilizaron el Índice de Sensibilidad de la Vegetación (VSI por sus siglas en inglés), a través del cual midieron la variación de la superficie cubierta por vegetación año tras año, al que combinaron con información sobre lo que ocurriría en cada región si sufriera una rápida modificación de la temperatura, la humedad y la nubosidad, tres variables importantes para el control de la productividad, publicó el portal Nature.
"Podemos identificar áreas que en los últimos 14 años mostraron una alta sensibilidad a la variabilidad del clima", explicaron los investigadores.
En ese sentido, mencionaron que los sectores más sensibles son la tundra ártica, el bosque boreal, las selvas tropicales y las regiones alpinas, además de las zonas de estepa y pradera de Asia, los bosques de América del Sur y el este australiano.
Estas áreas, no obstante, no están identificadas como ecosistemas que están al borde de la destrucción, aunque, advirtieron, algunos podrían llegar a estarlo. Más cerca de ese estado están las zonas descritas como con "menor capacidad de adaptación", que tienen "alta probabilidad de cruzar el umbral a un estado alternativo", por lo que son "más sensibles a las perturbaciones medioambientales".
Sin embargo y pese a las advertencias, los especialistas también señalaron que aún les falta recopilar una mayor cantidad de datos sobre la vegetación global para poder tener predicciones más precisas sobre la vulnerabilidad de las distintas regiones al cambio climático y sobre sus consecuencias sobre sus ecosistemas.
Todo terminó señores, no tenemos escapatoria.