Uno de los conceptos que más ha dado de qué hablar es el
sensorial marketing
, no precisamente por ser nuevo sino porque se han descubierto y comprobado las ventajas que tiene el uso de estímulos sensoriales para la creación y posicionamiento de marca; hasta hace algunas décadas las técnicas de marketing de los sentidos se enfocaban en la vista y el oído, muchas veces combinando estrategias para tener mejores resultados. Sin embargo, hay un sentido que no debe pasar por alto, pues tiene un alto poder de impacto y recuerdo en la memoria: el olfato.
A través del sentido del olfato se puede obtener grandes beneficios para una marca, la labor comienza con crear odotipo , logotipo olfativo único y asociable no sólo a la marca, sino a emociones y sensaciones positivas, con lo que podemos conseguir que nuestros clientes se identifiquen con la marca o con un producto en particular.
Sin embargo, el uso de olores no sólo tiene un impacto positivo en el consumidor, los trabajadores de lugares donde se utilizan dispersores de aroma especiales ven una mejora de actitud, lo que conlleva a un incremento en la productividad, la alegría y ganas de trabajar, el servicio al cliente mejora y también las ventas, pues se produce una atmósfera confortable, agradable y centrada en las experiencias o recuerdos positivos.
Es importante realizar la elección del odotipo con mucho cuidado pues no cualquier aroma causa efectos positivos, los expertos en aromas realizan investigaciones de mercado para determinar las fragancias que más atraen a los clientes, pero también cuáles son los que se relacionan con el concepto de la marca. Por ejemplo, una clínica dental no puede oler igual que un spa… si bien ambos son servicios de salud, el primero necesita reflejar limpieza, higiene y tranquilizar al cliente, mientras que un spa puede oler a tranquilidad y paz, pero también a belleza y sensualidad.
Otra de las estrategias del marketing sensorial olfativo es perfumar una misma marca con diferentes aromas, por ejemplo el área de bebés de una tienda departamental puede y debe oler diferente al área deportiva. Incluso hay marcas que impregnan los productos con aromas especiales, no sólo los perfumes o productos de higiene y belleza son ejemplos, algunas marcas de zapatos o ropa han impregnado aromas especiales a sus productos, incluso el “olor a nuevo” de los automóviles es producido artificialmente, al igual que el del café y el pan, pues atraen la atención y provocan emociones que a su vez incitan a la compra.
Personalizar nuestra marca con una fragancia es una apuesta segura, de la que comenzaremos a ver resultados en poco tiempo.
A través del sentido del olfato se puede obtener grandes beneficios para una marca, la labor comienza con crear odotipo , logotipo olfativo único y asociable no sólo a la marca, sino a emociones y sensaciones positivas, con lo que podemos conseguir que nuestros clientes se identifiquen con la marca o con un producto en particular.
Sin embargo, el uso de olores no sólo tiene un impacto positivo en el consumidor, los trabajadores de lugares donde se utilizan dispersores de aroma especiales ven una mejora de actitud, lo que conlleva a un incremento en la productividad, la alegría y ganas de trabajar, el servicio al cliente mejora y también las ventas, pues se produce una atmósfera confortable, agradable y centrada en las experiencias o recuerdos positivos.
Es importante realizar la elección del odotipo con mucho cuidado pues no cualquier aroma causa efectos positivos, los expertos en aromas realizan investigaciones de mercado para determinar las fragancias que más atraen a los clientes, pero también cuáles son los que se relacionan con el concepto de la marca. Por ejemplo, una clínica dental no puede oler igual que un spa… si bien ambos son servicios de salud, el primero necesita reflejar limpieza, higiene y tranquilizar al cliente, mientras que un spa puede oler a tranquilidad y paz, pero también a belleza y sensualidad.
Otra de las estrategias del marketing sensorial olfativo es perfumar una misma marca con diferentes aromas, por ejemplo el área de bebés de una tienda departamental puede y debe oler diferente al área deportiva. Incluso hay marcas que impregnan los productos con aromas especiales, no sólo los perfumes o productos de higiene y belleza son ejemplos, algunas marcas de zapatos o ropa han impregnado aromas especiales a sus productos, incluso el “olor a nuevo” de los automóviles es producido artificialmente, al igual que el del café y el pan, pues atraen la atención y provocan emociones que a su vez incitan a la compra.
Personalizar nuestra marca con una fragancia es una apuesta segura, de la que comenzaremos a ver resultados en poco tiempo.