Hay momentos para el recuerdo, especialmente en el sector tecnológico, donde a veces, dada la rapidez con la que evoluciona el ecosistema, no tenemos tiempo casi para digerir las novedades. Y el mercado que más resalta dentro del sector tecnológico no podía ser otro que el sector de los dispositivos móviles.
La llegada del móvil cambió para siempre la sociedad, pero también la evolución del mismo ha ido cambiando a lo largo de los años. Por ello, os traemos algunos de los aspectos que se han perdido durante la evolución de los móviles, para sacar las lágrimas de los más nostálgicos.
Los móviles antiguos, más resistentes que un ladrillo
¿Recuerdan el Nokia 3210? Era un móvil que llegó a considerarse casi legendario debido a su resistencia. Era un móvil capaz casi de enterrarnos antes que llegar a romperse.
Daba igual la altura a la que cayera, cómo fuera el golpe… Que como mucho saltaba alguna pieza de la carcasa la cual volvíamos a poner en su sitio y como nuevo. De hecho, ¿cuántos padres le han dejado el móvil a sus hijos pequeños un momento para que dejaran de llorar, sin miedo a que se rompiera?
Sin embargo, eso ya no es así, y ahora es relativamente sencillo que un móvil se rompa con una caída de lo más simple: basta que sea un mal golpe, por ejemplo con la pantalla hacia abajo.
Cuanto más pequeño, ¿mejor?
Cuando los primeros móviles surgieron, éstos eran grandes y toscos: era parte de la evolución tecnológica.
Poco a poco, conforme mejoraban los componentes electrónicos, iban reduciendo su tamaño, llevando a un mercado que sólo pretendía una cosa: el móvil más pequeño del mundo. Todo lo demás, se consideraba un ladrillo.
Sin embargo, el tiempo pasó, y cuando llegamos a un mínimo de tamaño, de repente aparece el dispositivo táctil, y cada vez es más importante que el tamaño sea grande, justo lo contrario hasta ese punto. Ya lo único que importaba era hacerlos cada vez más grandes para tener pantalla más grande, si bien siguen compitiendo por el dispositivo más delgado. Pasábamos así de comparar los móviles con ladrillos, a poder hacerlo ahora con azulejos.
La antena vs el diseño
¿Quién no ha tenido un móvil con antena externa? Antiguamente era, tecnológicamente hablando, casi imposible tener un móvil sin una antena que sobresaliera del cuerpo del mismo para tener una buena señal. De hecho, los móviles sin dicha antena se cotizaban más al alza ya que se consideraba un extra.
Hoy día podemos ver la importancia del diseño y la apariencia de nuestro móvil, pero a pesar de los fabricantes y lo que cambian, todos coinciden en algo: la antena no tiene cabida ya. Ya es parte del cuerpo del dispositivo móvil, incluso aunque puedan ocurrir casos conocidos como fue el AntennaGate de Apple en su día. De hecho, ¿alguno de ustedes estaría dispuesto a comprar un modelo con antena externa?
Sin sitio para el receptor de radio FM
Antes no teníamos el acceso a Internet que tenemos hoy día desde nuestros móviles, ni tal capacidad en cantidad de datos ni en velocidad. Por eso, tener receptor de radio FM se podía presentar como clave para elegir uno u otro dispositivo, pues nos servía para olvidarnos de tener que usar una radio aparte o un reproductor MP3 con radio.
Pero Internet llegó y evolucionó, con lo que la tendencia de los usuarios hacia la red y el streaming permitió que los fabricantes de móviles pensaran en ahorrar en material y espacio suprimiendo en la mayoría de sus dispositivos, tal como hiciera Samsung en su Galaxy S4.
Esto llevó también a que los desarrolladores se lanzaran a crear una gran cantidad de aplicaciones para escuchar la radio de forma online, abriendo así un nuevo mercado de aplicaciones y terminado de enterrar al receptor de radio FM.
Pero, ¿no lo echarías de menos en situaciones que no tengas acceso a Internet, como puede ser zonas sin cobertura o en países extranjeros sin roaming?
Los cambios de batería, también obsoletos
En los móviles antiguos, las baterías no cobraban la importancia que cobran hoy día, pues anteriormente no debían ni alimentar los procesadores de hoy día, sino tampoco las pantallas tan grandes y con tanta resolución de hoy día. Por ello, era frecuente ver cómo la batería podía durar varios días en casi cualquier dispositivo.
A pesar de eso, muchos usuarios acababan teniendo una segunda batería, la cual se cambiaba de una forma tan sencilla como era quitar la parte trasera de la carcasa y reemplazar una por otra. De hecho, a veces cuando se nos caía el móvil la batería podía acabar ya por otro lado del mismo golpe (bastaría con volverla a poner).
Pero entonces la evolución de los móviles hacia las carcasas unibody trajo consigo la complejidad a la hora de cambiar las baterías (incluso en algunos modelos llegando a ser imposible). Y el colmo era que las baterías cada vez duraban menos entre carga y carga, debido al consumo de los nuevos componentes electrónicos.
El siguiente pasó fue el concepto de batería externa (o funda con batería), pero ésta no era como la de antaño (reemplazar una por otra). Ésta consiste en conectar a nuestro móvil otra batería la cual estará recargando la batería original de la misma. ¿Echan de menos el sencillo cambio de batería?
El accesorio de tu viejo móvil: los colgantes para el móvil
Hay momentos para el recuerdo, especialmente en el sector tecnológico, donde a veces, dada la rapidez con la que evoluciona el ecosistema, no tenemos tiempo casi para digerir las novedades. Y el mercado que más resalta dentro del sector tecnológico no podía ser otro que el sector de los dispositivos móviles.
La llegada del móvil cambió para siempre la sociedad, pero también la evolución del mismo ha ido cambiando a lo largo de los años. Por ello, os traemos algunos de los aspectos que se han perdido durante la evolución de los móviles, para sacar las lágrimas de los más nostálgicos.
La mítica serpiente de Nokia
Sí, es cierto que hoy día tenemos infinidad de juegos disponibles para descargar. También es cierto que tenemos el juego de la serpiente disponible en Google Play para descargar. Es cierto que los gráficos de hoy día no tienen nada que ver los gráficos (que no había) de antaño.
Pero al igual que en PC podemos encontrar juegos míticos sin importar la tecnología (por ejemplo los Lemmings), jugar al juego de la serpiente original, el que podíamos encontrar en nuestro Nokia, eso es algo mítico. Algo que ninguna aplicación podría igualar para los más sentimentales.