
¿Cómo se transmite? ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Cómo prevenir la infección? Todo lo que debes saber sobre el virus del Zika.
¿Qué es el virus Zika?
Se trata de un arbovirus ( virus transmitido por artrópodos) perteneciente al mismo género que el virus del dengue y el de la fiebre amarilla (Flavivirus, de la familia Flaviviridae).
¿Cómo se transmite?
El virus Zika lo transmiten los mosquitos del género Aedes (de la familia de los culícidos), como el mosquito tigre (Aedes albopictus) y el mosquito de la fiebre amarilla (Aedes aegypti). Estos mosquitos se infectan al absorber la sangre de una persona contaminada. Al cabo de unos días, el mosquito puede de transmitir el virus al picar a otra persona.
Se considera que una persona puede transmitir el virus a un mosquito mientras esté presente en su torrente sanguíneo, es decir, durante el período de incubación de la infección (entre 3 y 10 días tras la picadura). Por ello, la persona infectada debe evitar una nueva picadura de mosquito del género Aedes durante esos días para romper el ciclo de transmisión viral.

Ni el virus ni la fiebre del Zika se contagian de persona a persona.
¿Cuáles son los síntomas del virus Zika?
Los síntomas de la infección por virus Zika tardan en aparecer entre tres y doce días tras la contaminación. El principal síntoma de la fiebre del Zika es una erupción cutánea (exantema maculopapular que puede ir acompañado de prurito), con o sin fiebre. También puede aparecer cansancio, dolor muscular, articular o retroocular, cefalea o conjuntivitis.
No siempre resulta fácil determinar con seguridad que se trata de fiebre del Zika en el diagnóstico, pues estos síntomas también los provocan otros arbovirus como el del dengue y el chikungunya (que, además, se encuentran en la misma zona geográfica que el del Zika). Hay que destacar que entre el 70 y el 80 % de los casos de fiebre del Zika son asintomáticos.
Una persona con fiebre del Zika puede transmitir el virus a otro mosquito más de una semana desde de la aparición de los síntomas.
¿Pueden surgir complicaciones?
Sí. En Brasil y la Polinesia Francesa se han producido casos de síndrome de Guillain-Barré en personas infectadas por el virus Zika. Asimismo, se han observado casos de microcefalia y anomalías del desarrollo cerebral intrauterino en fetos y recién nacidos de madres infectadas durante el embarazo.
En ambos lugares se están realizando estudios para entender mejor estas complicaciones.
¿Cómo se diagnostica?
Lo antes posible desde la aparición de los síntomas, la persona infectada debe extraerse una muestra de sangre y otra de orina, que serán analizadas en busca del genoma del virus . En España, el Centro Nacional de Microbiología es el laboratorio nacional de referencia de arbovirosis y tiene capacidad para diagnosticar la infección por el virus Zika.
¿Cómo se trata?
No existe tratamiento específico ni vacuna contra la fiebre del Zika. La enfermedad se trata aliviando cada uno de los síntomas, concretamente con analgésicos (como paracetamol) y reposo.
Deben evitarse los fármacos salicilados (como la aspirina) por el incremento del riesgo de sangrado que conllevan. Dado que las zonas afectadas por el dengue y la fiebre del Zika son las mismas y que sus síntomas son muy parecidos, ambas enfermedades pueden confundirse. En su forma grave, el dengue provoca abundantes hemorragias (sangrado en la nariz, las encías, el vómito y las heces), que se agravarían con la administración de compuestos salicilados.
¿Qué precauciones deben tomar las mujeres embarazadas?
Dadas las complicaciones que pueden afectar al feto o al recién nacido si la madre ha estado expuesta al virus durante la gestación, las mujeres embarazadas deben protegerse contra las picaduras de mosquito por todos los medios disponibles, sobre todo en los seis primeros meses del embarazo.
Se recomienda encarecidamente que utilicen repelentes adecuados para embarazadas, por el día y por la noche, siempre respetando las precauciones. Existen, asimismo, medidas de protección física, como mosquiteras impregnadas de repelente en la vivienda o prendas de vestir largas que cubran los brazos y las piernas hasta los tobillos, las cuales también pueden impregnarse de repelente.
Las mujeres embarazadas que vivan en las zonas de mayor prevalencia del virus deben estar especialmente supervisadas por su médico, tanto si ya han estado infectadas como si no. Aquellas que tengan previsto visitar alguna región donde el virus es endémico deben consultar a su médico de cabecera para informarse sobre los riesgos y las medidas de prevención individual.
Los recién nacidos de menos de dos meses pueden protegerse con mosquiteras impregnadas de repelente y ropa ancha que cubra todo su cuerpo. En ningún caso se les debe aplicar repelente corporal a esa edad. Es conveniente que los carritos y las cunas cuenten con mosquiteras impregnadas.
¿Qué medidas de protección existen?
Existen varias formas de protegerse de una infección por el virus Zika:
― Vestir prendas largas y holgadas que cubran los brazos y las piernas hasta los tobillos, sobre todo al principio y al final del día, pues es en esos momentos cuando el mosquito vector está más activo.
― Impregnar la ropa con insecticida para tejidos si se está en zonas donde abunden los mosquitos o si los repelentes están contraindicados (en niños menores de 3 meses).
― Aplicar repelente en zonas expuestas de la piel. Consultar al médico sobre su aplicación en niños o en embarazadas.
― Usar mosquiteras, difusores eléctricos en la vivienda y tiras adhesivas con insecticida en los techos.
― Aplicar insecticida en las aberturas de puertas y ventanas.
Para limitar la transmisión del virus , hay que eliminar o, al menos, vaciar con regularidad los recipientes en los que se quede agua estancada, muy atractiva para los mosquitos: macetas, jarrones, neumáticos usados, canalones atascados, etcétera. En caso de que no sea posible, se deben utilizar tratamientos larvicidas en esas ubicaciones.
Los depósitos de aguas pluviales deben cerrarse herméticamente o cubrirse con una mosquitera.