Es tan grande la conspiración magnicida que, ciertamente sería más difícil identificar los grupos de poder que no están involucrados en la muerte del gigante, que identificar los que sí.
Últimamente ha resurgido el tema de la muerte del gigante. Se exponen elementos al público que sugieren el asesinado de Chávez por inoculación de cáncer. Ahora bien, ese público en general, solo tiene acceso a una pequeña fracción de toda la información que maneja la alta dirigencia política y, a pesar de esa poca información disponible, nos surgen grandes sospechas sobre la enfermedad que mató al gigante. En esta misma lógica, no sería descabellado preguntarse: ¿cómo serán entonces, las sospechas de la alta dirigencia que maneja mucha más información, y peor aún; ¿por qué no han reaccionado de manera concreta?, ¿por qué se han manejado hasta ahora solamente con el duelo, la retórica, lo simbólico, el luto y la propaganda?. Es muy probable mis camaradas, que información más completa, demuestre que hubo grupos de poder dentro de la misma revolución, que están implicados en el asesinato del comandante; y de hacerse esto público, significaría el desmembramiento de la dirigencia política, tal y como la conocemos, mientras resistimos el peor momento de peligro inminente para la revolución venezolana y suramericana.
Van tres años de la muerte de Chávez y por ahora, solo vemos ejercicios discursivos, simbología, exacerbación memorística y despilfarro del acervo ideológico que dejó el comandante. Con cada día que pasa, se desvanece la posibilidad de acercarnos a la verdad sobre la muerte de Chávez. Teniendo en cuenta el anacronismo estratégico de nuestra dirigencia mayor, podríamos inferir que los estudios a los restos del gigante, tendrán el mismo intervalo que los del libertador; ciento ochenta años después. Igualmente se desconoce el estado de preservación de los restos del comandante y si se implementaron técnicas especiales para garantizar que en un futuro se puedan estudiar sus restos para descubrir si en verdad se le inoculó cáncer. Si estas previsiones no se practicaron, esa gran omisión representa en sí misma, desde el punto de vista criminalístico, una sospecha. La forma más honorable de mantener viva la idea del gigante es, empeñarnos en cumplir los objetivos que se planteó Chávez en vida. No creo que instituyendo una cofradía de sus mejores hijos autoproclamados, sea la mejor forma. Somos muchos quienes no nos autoproclamamos hijos de Chávez, sabemos objetivamente que no somos Chávez y tampoco somos susceptibles a los eslóganes, lemas y frases melodramáticas; pero lo que sí somos es, simples militantes revolucionarios que intentamos con nuestras limitaciones; hacer la revolución, luchar contra el imperialismo, continuar con los objetivos que se planteó el comandante, dando el ejemplo con nuestros actos y nuestro estilo de vida humilde exento de lujos, suntuosidad y guayaberas rojas de fino lino europeo.
Analizando la información entrelíneas del último artículo escrito por Eva Golinger, se pueden inferir muchas circunstancias que sugieren de forma muy delicada, que grupos dentro de la revolución y muy cercanos al presidente Chávez, obraron en colusión con el gobierno gringo para asesinar al comandante; de otra forma no hubiese sido posible la actuación y los movimientos del agente inoculador con tanta facilidad e impunidad. Lo que pasa, es que nos encandilamos viendo solo a ese gran enemigo estratégico que es el gobierno gringo y sus corporaciones, y no podemos ver a los enemigos tácticos internos.
Cada día estoy más convencido que para Chávez, los movimientos y acciones de la oposición interna no representaban ningún desafío, ni siquiera en los momentos más difíciles. La mayoría del tiempo el comandante era quien motivaba la agenda y las acciones de la oposición interna, es decir, los ponía a bailar al son que les tocaba. Sin embargo, lo que si representaba un verdadero dolor de cabeza y quizás su debilidad y agotamiento más grande, era mantener control relativo, aparente y mediático sobre los grupos de intereses y poder internos de la revolución. Inclusive el presidente Chávez por lo general, trabajaba individualmente a sus ministros y le era casi imposible trabajar en conjunto con ministros de diferentes grupos de poder; y más complejo aún, era la dinámica con los grupos de poder militar. Recordemos que el golpe de estado 2002, fue posible por acción de uno de los grupos de poder militar, que una semana antes rendían honores y pleitesía a su presidente comandante en jefe. El mismo Chávez sabía, que la mayoría del generalato de promociones anteriores, nunca reconoció a un teniente coronel como comandante en jefe; inclusive, el presidente trató desde el principio de su mandato, darles de baja, mas no fue posible por la dinámica coercitiva de los grupos de poder militar. De igual forma estaba la dinámica y pugilato con las tendencias y corrientes ideológicas internas, que en algunos casos se diferenciaban de los grupos de poder, por los intereses que representaban y su forma de presionar.
Quienes estuvimos más de una vez, en las concentraciones donde asistía el comandante, pudimos presenciar cómo lo rodeaban por lo menos 12 escoltas, que cuando te acercabas, sin importar si eras mujer, viejo o niño, te apartaban con empujones agresivos con la intención de evitar un atentado en contra del presidente. Casi todo el tiempo los contactos directos con el pueblo eran milimétricamente planificados, para evitar cualquier cosa rara; incluso cuando se acercaba un niño, rápidamente era detenido por un escolta y muchas veces el mismo presidente decía: ¡déjalo pasar chico!, es decir, todos éramos potencialmente sospechosos de hacerle daño a Chávez. No obstante, ni los escoltas, ni edecanes, ni los servicios de inteligencia, ni el apoyo que prestaba la inteligencia cubana, nadie, absolutamente nadie, estuvo nunca pendiente, ni siquiera sospechó un poco, de aquel que por años le llevaba diariamente la comida, el dulce de lechosa, el agua, y el cafecito que tomaba por litros mi comandante. De ser cierta la primera hipótesis magnicida, que apunta hacia el "guardia de honor" Leamsy Salazar, entonces nos preguntamos:
¿Cómo es posible que haya actuado con tanta libertad y facilidad?
¿Cómo es posible que nadie se percató que Salazar pasó un año en los estados unidos formándose en operaciones especiales y aun así fue promovido hacia una posición tan cercana al presidente. Acaso Ramos Allup aceptaría un asistente personal que tuvo una formación en Cuba, o es que nosotros somos pendejos?
¿Qué facilidades le otorgaba el entorno para moverse de forma cómoda?
¿Esas facilidades eran producto de una mediocridad absoluta de quienes rodeaban al comandante, o había una intencionalidad entre grupos de alacranes?
¿Ninguno de los altos líderes políticos televisivos, del primer círculo de confianza del presidente, nunca sospecharon nada?
¿Sus hermanos, hijos, primos, amigos, líderes políticos de confianza y otros allegados, no tienen sospechas, dudas o malicia, que trascienda la retórica y motiven el estudio exhaustivo de los restos del comandante?
¿Quiénes fueron los que promovieron o impulsaron al agente inoculador Leamsy Salazar, a llegar a la posición del objetivo?
¿Se ha investigado a fondo el círculo familiar, allegados, amistades y otros elementos del entorno de este agente magnicida?
¿Quién promovió a la esposa de Salazar para ocupar los cargos importantes en el área de finanzas?
¿Es factible suponer que Salazar, dada su cercanía con el presidente, además de inocularle el cáncer, pudo espiar y transmitir informaciones y secretos de estado, hacia nuestros enemigos externos?
Este agente magnicida se mantuvo por mucho tiempo en el mayor de los anonimatos, pero existe un video donde el presidente lo felicita por su actuación durante el golpe de estado del 2002 e incluso refiere el presidente, que es el mismo Salazar quien hondea la bandera venezolana en el techo de Miraflores, cuando se retoma el poder. Si observan el video con detenimiento, se puede observar el lenguaje corporal de Salazar, que lejos de presentarse orgulloso o contento, por recibir un elogio de uno de los mejores hombres que ha parido esta tierra; el personaje se muestra sospechosamente nervioso como si por su cabeza pasará: "trágame tierra". Aquí está el video:
Es más que curioso, que después de su participación, supuestamente destacada durante el golpe del 2002, Salazar haya sido enviado a una base naval de menor importancia en Falcón. Ahora bien, si el mismo presidente reconoce su capacidad en el video referido anteriormente, es de suponer que debió ser promovido a responsabilidades mayores. Pero más raro aún, es que en 2006 haya sido devuelto a su posición de cercanía con el presidente. Otra circunstancia más que fantástica, es que después de la muerte de Chávez, pasa a una posición de cercanía de seguridad de Diosdado Cabello, quien era presidente de la Asamblea Nacional. En esta trama tan sorprendente, nos hacemos más preguntas:
¿Quién promovió a Salazar como seguridad de Diosdado Cabello?
¿Salazar pudo seguir actuando sobre Cabello como agente inoculador y espía de información y secretos de estado?
¿Por qué sale del equipo de seguridad de Cabello?
Cabello dijo en una entrevista para Zurda Conducta, que lo mandó a cambiar, porque Salazar le bajaba la mirada, lo veía distraído y lo notaba disperso. Si esta persona era tan cercana al presidente, quien acababa de morir por un raro cáncer súper agresivo, y se sospecha que alguien cercano se lo inoculó; ¿cómo es posible que la acción hacia este principal sospechoso, sea solo cambiarlo, sin ni siquiera montarle inteligencia, investigarlo, hacerle seguimiento, presionarlo, hacer un mapa de sus contactos, sus círculos de confianza y además lo dejan salir del país a su luna de miel?.
Muchos piensan que al presidente Chávez constantemente lo engañaban y le daban informaciones falsas, pero de seguro estoy, que Chávez no tenía ni un pelo de pendejo y además tenía una intuición casi sobrenatural. Estoy seguro que el presidente sabía de su cáncer y estaba en camino de descifrar la gran conspiración que estaba en su contra. Al final, de seguro que se sintió solo, desconfiaba de casi todos, tenía grandes sospechas sobre los grupos de poder internos. Es muy probable que el presidente supiera que su cáncer fue inoculado con colaboración de grupos internos y allegados. Quizás Chávez no quiso revelarlo por dignidad, mesura, y por evitar el desconcierto del pueblo en esos momentos electorales. En ese difícil escenario para el presidente, podemos aproximarnos a comprender, por lo menos dos, de las últimas decisiones más importantes que tomó, las cuales fueron sorpresivas y asombrosas, considerando las opciones que tenía aparentemente disponibles: tratarse en Cuba y nombrar a Nicolás Maduro como su sucesor en la presidencia.