Tortura Disfrazada de Entretenimiento
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Tortura Disfrazada de Entretenimiento

Sangre, monstruos, vómitos, serpientes, ataduras, torturas, arañas, secuestros... Éstos son algunos de muchos elementos para crear una perfecta receta para una película de terror... Excepto claro, el límite final: es una película, es ficción sea 3D o no, estás sentado y no vivís lo que sucede "físicamente". Ahora bien, ¿Que harías si te digo que es cien por ciento posible vivirlo? ¿Te atreverías a pasar realmente por una experiencia tal cual plantea ésta clase de género? Si es así, te tengo buenas noticias: Mckamey Manor es tu destino.
Cabe mencionar que no es posible salir por ningun motivo, excepto claro, que completes el recorrido
San Diego, California, Mckamey Manor se remonta hace aproximadamente 15 años atrás, cuando Russ Mckamey, el dueño de la casa, comienza con su pequeña "casa embrujada", claramente dirijida a jóvenes; poco a poco fue adaptandola a adultos, volviendose más terrible y utilizando el sistema de grabar el momento y subirlo en internet una vez es finalizado el recorrido, sistema que se mantiene actualmente.
Russ afirma que los medios audiovisuales volvieron indiferentes a las personas, claro que en cuánto a horror y pánico se refiere; ya que no solo no sucede realmente, sino que las personas pueden rendirse fácilmente: salir de la sala en el caso del cine apagar el televisor o la computadora en el caso de la casa de uno.

Entones, Mckamey afirma "Las películas ya no pueden engañarnos. Es realmente difícil lograr que las personas liberen emociones"; así, Russ dice que su humilde casa crea una experiencia cinemática cómo si fúese tu propia película de horror.
Ahora bien ¿No es un poco fanfarrón afirmar ésto, cuando solamente se trata de una ficción, más allá de la experiencia física? Seguro, pero cómo dije antes, y, acá viene el factor interesante: uno no puede salir por ningún motivo; no hay "safe word", uno no renuncia o sale, hasta que se complete el tiempo del recorrido. Éste terrible factor, más la casa en sí, la vuelven una atracción extrema, dónde uno es lanzado al piso,salpicado con sangre, perseguido por monstruos y demás.
De ésta forma, sabemos que vamos a estar atrapados, sin poder salir, hasta que se cumpla el lapso de tiempo del recorrido... El cual se conforma por siete a ocho horas ininterrumpidas. Claro que a lo largo del tiempo, se creo una versión más "softie" de la misma, que dura aproximadamente cuatro horas; pero el verdadero reto es el camino "original", el cual hasta hoy en día, no ha sido vencido jamás.
Si te interesa el lugar, te resultará útil saber que no cobran entrada con dinero, sino con comida para perro, más específicamente una bolsa de comida para perro o cuatro latas de la misma, que va directamente a una asociación llamada Operation Greyhound, que se basa en el cuidado de perros de ésta raza. Antes de comenzar el tour, uno debe firmar unos papeles afirmando que entra bajo su propio riesgo, dejando su vida en manos de los organizadores de la casa; hay que confirmar que no tiene problemas al corazón, ni respiratorios, ni padece de claustrofobia, y, consintiendo en que no va a salir de la casa hasta que el recorrido se complete, excepto claro, que se presente una situación extrema de estrés mental o física en el juego.
Naturalmente, han surgido muchisimas dudas, críticas y analisis con respecto a la extrema posición que presenta Mckamey, muchos "sobrevivientes" del tour, la han acusado de totalmente despiadada, sin ética, centro de tortura, y demás; pero claro, siempre entran de manera voluntaria: uno debe mandar una solicitud directamente a la página web y esperar hasta obtener una respuesta; teniendo ésto en cuenta y el hecho de que el tour solo se programa dos o tres veces por semana, y solo pueden entrar grupos de dos a cuatro personas, la espera es casi eterna, algo que el mismo Mckamey afirma: "Hoy en día son más de veinti-siete mil personas esperando respuesta".
Sin embargo, muchos se escudan detrás de "No es lo que pensé que iba a ser", frase la cual es totalmente valida; en todos los videos grabados siempre se utiliza el montaje para cortar ciertas partes, por lo general con un mensaje parecido a "No puedo mostrarte lo que sucede ahora", generando no solo expectativa, sino incertidumbre, y dejando una visión incompleta del recorrido de la casa, además de que vivir esas siete horas no es lo mismo que verlas en un video que dura quince minutos.
Cabe descatar que hasta el momento nadie logro terminar el recorrido, es decir. Todos los que lo intentaron terminaro fisica o psicologicamente incapacitados para continuar (las unicas formas de salir ademas de completarlo)
Aunque por esta casa pasaron personas que se creian fuertes, inclusive marines. El record de 6 horas lo lleva una ama de casa.
Mckamey califica a éstas personas de "haters" y afirma que son "una minoría de participantes, los cuales ignoran las advertencias en YouTube, en persona y en escrito sobre lo extremo de la experiencia, y llevan entonces al medio mentiras sobre torturas, asaltos y otros crímenes".
Ésto nos deja con la palabra de Mckamey contra la de los denunciantes, ya que en los videos solo se pueden ver ciertas escenas. ¿Es éticamente correcto? Uno puede ver cómo es maltratada la gente en algunas escenas, pero ¿Si lo hacen bajo su concentimiento, es correcto hacerlo de todas formas? ¿Es culpa del establecimiento o de sus visitantes? Son algunas de las preguntas que enriedan y, al final, le dan más fama a éste espantoso lugar. Así que al final, el debate no termina...