


- ¿Y sí ya han espiado en nuestras recámaras y están sorprendidos por esas extrañas cosas que hacemos y esos raros sonidos que emitimos, cuando estamos entreverados sin motivo aparente?

Larga vida sin sexo

- No se sabe exactamente cuándo comenzó este asunto del sexo. Quizá durante millones de años hubo vida sobre la Tierra sin que hubiera sexo. Las relaciones sexuales habrían sido un invento de seres algo complicados.
- Las amebas se reproducen asexualmente, aunque hace unos años se descubrió que algunas han mutado hacia el erotismo. ¿Tendrán sexo los extraterrestres? La pregunta no es solo cachonda. También es fascinante biológicamente.
- No solo las amebas, la levadura y otros microorganismos prescinden de la sexualidad. Seres más complejos, como las víboras o los tiburones, pueden combatir en los dos frentes. Se han reportado casos de reproducciones sin sexo en estos animales. El crustáceo Daphnia middendorffiana nunca tiene problemas de pareja para concebir descendencia.

Una costosa reproducción

- Y es que el apareamiento para la reproducción es complicado. Hay que cortejar una pareja y luego persuadirla de que tener sexo es una buena idea. En este intento fracasan muchas personas y otros animales. El riesgo de las enfermedades de transmisión sexual tampoco ayuda.
- Luego, el acto sexual demanda una buena dosis de energía y después viene un largo periodo de gestación y un durísimo nacimiento. Se olvida que la masificación de las cesáreas, en términos de tiempo, es insignificante respecto a la antigüedad de la mujer en el planeta.
- «¿Y por qué estos terrícolas se complican tanto si es tan fácil estirarse para que brote un hijo de nuestras entrañas en cuestiones de segundos?» se preguntarán los alienígenas.

El sexo enriquece

- Habría que informarle a los extraterrestres que el sexo nos enriquece genéticamente y que quizá no habríamos sobrevivido como especie de haber prescindido de él. Esa fortaleza genética equipa a los descendientes para adaptarse a condiciones de vida distintas a las de sus ancestros.
- Se cree que nuestro mundo cambiante (enfriamientos, calentamientos, estaciones) tuvo mucho que ver con el surgimiento del sexo en la Tierra. Sí hubiéramos tenido un planeta totalmente tranquilo, con pocas variaciones de temperatura, casi estático, no habría existido una necesidad evolutiva de adaptación al cambio.
- En consecuencia, el intercambio genético que produce el sexo no habría sido requerido. Habría que preguntar a nuestros amigos cómo son sus planetas. Quizá les convenga un poco de movimiento.
- Pobres camaradas, no saben de lo que se están perdiendo. Por supuesto, ignoran que en este extraño planeta hay más de 300 mil millones de actos sexuales al año y la abrumadora mayoría no busca la reproducción.


SIGUEME Y VALORA MI ESFUERZO


Sigueme en YouTube, Te lo agradeceria muchisimo


También Sigueme En


