5 fetiches sexuales que los hombres tienen con las mujeres
1. Crurofilia
Se trata de una obsesión sexual relacionada con las piernas femeninas. Desde tiempos remotos, las extremidades han sido vinculadas a la seducción, de modo que no nos sorprende que existan algunos hombres realmente fanáticos de esta parte de la anatomía de la mujer. Una buena forma de darle rienda suelta a este fetiche es practicar posiciones sexuales donde las piernas se luzcan al máximo, por ejemplo, un misionero profundo, donde las extremidades de ella quedan completamente extendidas hacia arriba.
2. Acomoclitismo
Es el gusto desmedido por contemplar los genitales que han sido totalmente depilados. Últimamente la depilación de la zona del bikini se han convertido en algo muy popular, así que suponemos que los hombres que gustan de esta estética son partidarios inconscientes del acomoclitismo. De acuerdo con encuestas recientes, cerca del 55% de los varones prefieren que sus parejas se depilen los genitales o que al menos recorten un poco el vello.
3. Barosmia
Este fetiche puede ser seductor o nauseabundo, dependiendo de qué lo despierte, ya que la barosmia o rinofilia es la excitación sexual provocada por algún olor estimulante. Quienes andan por la vida con esta preferencia, encuentran el deseo y hasta el orgasmo a través del olfato. Lo que les prende puede ser algo sensual como el perfume de su mujer o el aroma del chocolate, o algo un poco menos “bonito” como el olor de la ropa interior de su pareja después de varios días de llevarla puesta.
4. Altocalcifilia
Es una parafilia bastante común, relacionada con el gusto sexual por los zapatos. Quizá alguno de tus novios la ha tenido y te pidió que tuvieran sexo sin que te quitaras los tacones o algo por el estilo. Los chicos cuyo gusto por el calzado femenino raya en el extremo son capaces de eyacular con solo lamer los sexys zapatos de la mujer de su vida.
5. Tricofilia
Si tu pareja tiene esta parafilia jamás permitirá que cortes tu larga y femenina cabellera, ya que lo que obsesiona a estos hombres es el pelo . El gusto les viene por una animal fascinación hacia la textura y suavidad del pelaje. Si has tenido sexo con un chico que te pide que te sueltes el pelo y parece mostrarse mucho más excitado cuando le dejas caer los mechones encima, puede que estés al lado de un tricofílico, así que aprovecha para que te regale los mejores tratamientos capilares que te encuentres.
Conozca los fetiches más comunes entre ellas
Aquí enumeramos los deseos más secretos de las mujeres cuando se trata de libertad y de fantasías sexuales:
1. Sexo con otra mujer
Este es el deseo secreto más común entre las mujeres. La curiosidad de saber cómo es estar involucrada sexualmente con otra mujer, de hacer y recibir sexo oral, de acariciar otros senos. Sin embargo, no es capaz de superar su propio prejuicio.
2. Participar en un trío
Entre los fetiches femeninos, una relación sexual de a tres siempre se destaca. Así como el hombre desea participar de un trío con dos mujeres, a ellas les gustaría vivir una experiencia con dos hombres. La doble penetración es una curiosidad llena de miedos.
3. Eyacular por la vagina
Aunque muchos consideren que es imposible eyacular por la vagina, hay quienes afirman que puede ocurrir y que solamente depende de la técnica que el hombre aplique durante el acto sexual. El hecho es que las mujeres tienen curiosidad de sentir el máximo del placer con su punto G súper estimulado.
4. Hombres de uniforme
De todos los fetiches femeninos, tener relaciones sexuales con hombres que vistan uniforme -y dentro de ellos el militar-, es el más abiertamente difundido. Bomberos, policías y plomeros son los predilectos de las mujeres. Sin embargo, al contrario de lo que ocurre con los hombres, ellas sienten pudor de pedir a sus compañeros que se vistan de acuerdo al personaje.
5. Negros, italianos, japoneses…
Cada etnia posee una característica propia. Los negros son conocidos por tener un pene de mayor tamaño y en cambio los asiáticos se destacan por lo contrario. Los italianos, por la nariz grande. Muchas mujeres direccionan sus fantasías hacia hombres de una etnia específica justamente por los atributos que ostentan. En ocasiones eso sucede de manera inconsciente.
6. Trato brusco y palabras picantes
Toda mujer quiere ser amada y tratada con cariño y sutileza. Sin embargo, hay momentos en que quiere oír palabras picantes, ser abrazada con un poco más de firmeza y no poner límites a lo que el hombre le quiera decir o al modo como prefiera llamarla. Sin embargo, el temor o la vergüenza terminan convirtiendo esos deseos en fetiches.
7. Hombres de traje
La fantasía con hombres que visten corbata es muy común, especialmente en ambientes de trabajo donde los ejecutivos deben usar traje.
8. Lugares públicos
Tener sexo dentro del automóvil o en un estacionamiento, en aquel parque del otro lado de la ciudad, en el ascensor del edificio o en el baño de un avión. Esos son fetiches un poco más difíciles de concretar, pues implican riesgos. Pero es justamente el riesgo y el frío en la panza lo que las motivan.
Conocé las 15 más extrañas del mundo del fetichismo:
1. Agalmatofilia: Maniquí de mi amor
¿Cuántos hemos soñado con hacer realidad esa historia que se desarrolla en la ochentosa película “Mannequin”, aquella que un hombre se enamoraba de un maniquí que luego cobraba vida? Esta filia se manifiesta en las personas que sienten una atracción sexual y sentimental hacia muñecas o estatuas.
2. Ursusagalamatofilia: Lindo peluchito
Una filia que consiste en vestirse como animalito de peluche. Según el doctor Ian Kerner, un terapista sexual de Nueva York –consultado por la CBS–, “existe una gran escena furry –como se le llama en EE.UU.– y parece estar basada en personas que les gusta antropomorfizar animales y atribuirles cualidades humanas, generalmente cualidades bonitas”. En Japón hasta existe un tipo de animé basado únicamente en esta filia.
3. Parcialismo: Tacones del pedal del acelerador
El parcialismo es la atracción sexual por determinada parte del cuerpo no genital, y a veces, en determinadas situaciones. Por ejemplo, existen personas que se excitan al ver un pie con zapatos de tacones pisando el pedal del acelerador del auto.
4. Salirofilia: Me gusta sucio
Bañarse y perfumarse antes de tener relaciones sexuales puede ser rutina para unos, mientras que para otros la higiene o la sensualidad de un baby doll no tiene nada de erótico, sino al contrario: les gusta la idea de ensuciarse durante el sexo o ensuciar a su pareja. Esto va desde despeinar al acompañante hasta correrle el maquillaje y romperle la ropa. La desaliñada general se hace con el preciso fin de excitarse, y puede ser tan emocionante que el resultado final sea lo de menos. El doctor Kerner dice que normalmente el paquete incluye fantasías de dominación y sumisión. Ojo: no hay que confundirdo con la coprofilia, que es completamente distinta.
5. Infantilismo parafílico: En pañales
Se trata de la personas que tiene como fetiche los pañales y actuar como bebés. Este comportamiento es más común en hombres que en mujeres. ¿Por qué pañales? De acuerdo con el doctor Kerner, “son un tótem que representa la infancia y la libertad”.
6. Hibristofilia: Amor criminal
Las mujeres con hibristofilia se sienten atraídas por criminales de toda calaña, incluso por aquellos encerrados por crímenes horribles. El doctor Kerner explica que este fenómeno ocurre “usualmente si el criminal es atractivo, ha tenido presencia en los medios y ha ganado cierta notoriedad”. En casos leves, a la mujer le gustan los “chicos malos”, no necesariamente delincuentes.
7. Hematofilia o hematolagnia: Vampiros
Esta filia no está alejada de la vida real, incluso ha aumentado su popularidad gracias a la saga de Twilight y las series de TV derivadas de esa película. Consiste en involucrar, usar o incluso tomar sangre durante las relaciones sexuales, o tener pensamientos eróticos sobre la sangre. El doctor Kerner comenta que, en efecto, han aumentado los casos que incluyen fantasías vampíricas “pero no el tomar sangre”.
8. Mecanofilia: Inspector Gadget
A juzgar por los anuncios en televisión, un auto puede ser sexy. Pero para las personas con mecanofilia, autos, inventos y distintos gadgets son el centro de una experiencia sexual. “Generalmente existe un elemento exhibicionista para quien se siente estimulado por una máquina, así como el elemento de sumisión/dominación”, según el doctor Kerner.
9. Claustrofilia: Amor entre cuatro paredes
Así como existe la claustrofobia –pánico a los espacios cerrados–, también existe su antítesis: la excitación que se logra en espacios extremadamente pequeños. Otra fijación que es más común de lo que cree. Los baños están entre los espacios favoritos de los clautrofílicos.
10. Odaxelagnia: Mordeme que me gusta
¿Te gusta morder a tu pareja? ¿Te excita ser mordido? Si contestaste sí a una de las preguntas, es posible que pertenezcas a este club. Se aclara: no es como la hematofilia, ya que en los casos de odaxelagnia no hay la necesidad de chupar la sangre.
11. Dacryfilia o dacrilagnia: Si querés llorar, llorá
Hace poco se reveló en un estudio que las lágrimas inhiben el deseo sexual, no obstante se sabe de numerosas personas que hacen llorar a su pareja para poder excitarse. La intensidad emocional que viene después de hacer llorar a su “víctima” se llama dacryfilia o dacrilagnia. En tanto el juego sea consensuado, probablemente no haya necesidad de preocuparse. Aún así, advierte Kerner, “todos los fetiches y compulsiones sexuales tienen el potencial de volverse patológicas”.
12. Autoandrofilia: Ser el hombre
Consiste en que la mujer se excita al vestirse como hombre o fantasear que es un hombre durante los preliminares y el acto sexual. Obviamente, hablamos de una cosntante. Puede darse en mujeres heterosexuales y homosexuales.
13. Acrotomofilia: De amputaciones y aparatos ortopédicos
Una de las fijaciones más excéntricas es la atracción sexual que siente una persona por alguien a quien le falta alguna extremidad o es discapacitado y usa muletas o silla de ruedas. Devotee y wannabe son los neologismos con que se les ha bautizado. Los primeros oscilan entre la admiración y el deseo sexual, mientras que el segundo grupo lisa y llanamente envidia las lesiones ajenas.
14. Somnofilia: La bella durmiente
No sólo es un cuento que monopolizó Walt Disney, hay muchas personas a las que les gusta ver o tocar a sus parejas cuando están dormidas. El doctor Kerner lo llama “el fetiche de la bella durmiente” y precisa que “suele tratarse de poder y sumisión para los dos lados, teniendo a alguien bajo tu control y/o ser sometido totalmente”.
15. Máscaras: ¡Vendame los ojos!
Si sos de los que de vez en cuando se ponen una máscara para tener relaciones, no necesariamente signifique que tengas un fetiche. Los expertos coinciden en que sí lo es cuando la máscara se convierte en la única fuerza controladora detrás de la sexualidad de una persona. O sea que si no te ponés la máscara, la cosa no funciona.